‘La tercera oportunidad’ (6): La excursión

La Segunda Oportunidad - La tercera oportunidad

Seguimos, un lunes más, hablando de ‘La segunda oportunidad’ a través de  ‘La tercera oportunidad’, esta serie de artículos en la que estamos viendo cómo nos ha tratado el paso del tiempo a unos y a otros. Y hoy vamos a por el episodio 6º, que trata un problema especialmente delicado como es el transporte escolar y de menores, ligado a la seguridad de los vehículos de transporte colectivo de viajeros, es decir, autobuses y autocares.

No cabe duda que la seguridad vehicular de este tipo de transporte es un asunto que de manera cíclica vuelve a los medios de comunicación, por lo general a raíz de algún siniestro vial con un autobús implicado. Vamos a ver en primer lugar cómo se abordaba el problema hace unos 35 años:

La primera reflexión que podemos aportar hoy tiene que ver con la energía cinética que acumula un autobús. Como sabemos, esta depende de la masa y la velocidad del vehículo. Para recrear el siniestro de ‘La segunda oportunidad’ se eligió un terraplén que no era excesivamente escarpado y el vehículo se lanzó a una velocidad no demasiado elevada, y sin embargo es evidente la fuerza con que el vehículo arrasa el entorno.

Como en estos años la Física no ha variado sus reglas, no está de más ser consciente de la masa que tiene un autobús cargado de personas, tanto si lo conducimos como si se nos ocurre pasar por delante cuando se acerca.

La segunda reflexión tiene que ver con los avances de seguridad en autobuses. Hoy las mecánicas de los vehículos sometidos a gran desgaste se hallan a años luz de lo que había en los años 70 en España, y los autobuses están sometidos a controles mucho más exhaustivos que aquellos, tienen estructuras que protegen en caso de vuelco… En pocas palabras: el autobús es el medio de transporte por carretera más seguro.

Pero hay algo que comenta Paco Costas en este episodio de ‘La segunda oportunidad’, emitido cuando la crisis de los 70 y 80 era ya un hecho, y que hoy resulta igual de válido que entonces. Del cuidado que se dé al vehículo, sobre todo cuando el escenario económico es complicado y no se puede comprar un vehículo nuevo, puede depender la seguridad del conductor y de todo el pasaje.

Para acabar, y en cuanto al pasaje precisamente, vale la pena comentar que hoy en día la mayoría de autobuses cuentan con cinturones de seguridad que retienen a sus ocupantes… si se utilizan. Y en ese terreno es donde quizá queda más recorrido por hacer en materia de divulgación de la Seguridad Vial. Porque a estas alturas todavía son muchos los que, de manera inconsciente, parecen anclados en aquellos años, cuando creíamos que por el hecho de ir sentados atrás la primera ley de Newton nos afectaba menos.

En Circula Seguro | ‘La tercera oportunidad