‘La tercera oportunidad’ (23): Manos al volante

La Segunda Oportunidad - La tercera oportunidad

La semana comienza con la habitual entrega de nuestra serie ‘La tercera oportunidad’ para repasar y compartir con vosotros la famosa y pionera serie de TVE de finales de los años setenta: ‘La segunda oportunidad’ presentada por Paco Costas, actual director de la Escuela de Conducción del Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), para abordar el tema de la seguridad vial por aquellos años.

Pues bien, en esta ocasión, hablaremos sobre la correcta posición a la hora de conducir y, en concreto, sobre el manejo del volante. La posición de conducción requiere el uso de las dos manos para agarrar el volante ya sea tanto en curva como en un tramo recto; salvo, que se usen otros dispositivos necesarios a la conducción y que éstos no resten a la buena marcha y dirección del vehículo. Una técnica que se enseñaba antes, ahora y mientras la dirección de un vehículo esté controlada por el hombre a través del volante.

La posición correcta de las dos manos sobre el volante consiste en situarlas, comparando el volante con un reloj y las manos con sus manillas, entre las diez y diez o las tres menos cuarto. Y cuando digo: “sobre el volante”, me refiero a que hay que agarrarlo de forma que no se nos resbale mientras se gira hacia los lados ni agarrarlo de forma que provoque tensión en los brazos, pues éstos no tienen por qué estar rígidos.

Como se dice en el vídeo, las distracciones en la conducción pueden estar motivadas, en parte, por el uso indebido del volante o, mejor dicho, si no usamos el volante debidamente es que vamos distraídos o desatentos. Acciones como, por ejemplo, hablar con el acompañante realizando gestos con las manos, retocarse el pelo y mirarse por el retrovisor interior, mientras se conduce, son muy peligrosas debido a que ante cualquier situación que requiera una reacción rápida se vería mermada nuestra capacidad de maniobra si no contamos con las dos manos en el volante.

Por aquellos años, la dureza del sistema de dirección y amortiguación en el vehículo, así como tramos donde brillaba por su ausencia el aglomerado asfáltico era más complicado mantener el vehículo en línea recta. Hoy en día, gracias a la dirección asistida en los vehículos no se necesita emplear la fuerza. Es decir, durante la conducción, si movemos el volante con los brazos de izquierda a derecha o al revés, dependiendo del radio del trazado, conseguiremos tomar una curva sin esfuerzo.

En condiciones adversas a la conducción como, por ejemplo, ante una curva pronunciada, viento lateral, zona de resaltos y badenes, circular un día de lluvia por charcos o balsas de agua sobre la carretera, es cuando realmente se hace necesaria la correcta sujeción del volante para controlar la situación ya que perder unos segundos, ante la falta de atención al volante, puede suponer una reacción tardía o una maniobra evasiva errónea.

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En Circula Seguro | Cómo regular la posición de conducción: manejo del volante