‘La tercera oportunidad’ (16): Carril de aceleración

La Segunda Oportunidad - La tercera oportunidad

Hoy llegamos a un capítulo importante de “La segunda oportunidad” y que también lo es en nuestra particular Tercera Oportunidad: el carril de aceleración. Hace 35 o 40 años las autovías y las autopistas eran una novedad prácticamente en todo el país. La mayor parte de los conductores no habían pisado ninguna, o hacían el 95% de sus desplazamientos cotidianos por carretera, así que la incorporación de las vías más rápidas y seguras tuvo que ser todo un acontecimiento, sobre todo por la simple razón de la mayor velocidad media.

Si lo pensamos fríamente, a pesar de que hoy en día todos nos movemos a diario por autovías, circunvalaciones y vías rápidas, es verdad que dedicar un capítulo entero al carril de aceleración es necesario. Aún hoy en día lo es porque no se llega a tener muy claro el quid de la cuestión: acelerar para adecuar nuestra velocidad a la de la vía a la que nos incorporamos. Desgraciadamente hay casos muy habituales de conductores que no solo no adecúan la marcha con rapidez, sino que siguen dudando y que inclñuso se incorporan a la autovía a velocidades peligrosas.

En el vídeo se ve claramente cuál podría ser el problema más habitual en los años 70, que no es otro que el de utilizar mal el carril de aceleración. No se trata de una intersección, ni nada por el estilo, sino de un carril en el que debemos acelerar hasta la velocidad adecuada de circulación. En ocasiones podremos encontrarnos con un tráfico tan denso que debamos detenernos por completo, pero eso es algo muy raro (por infrecuente).

El carril de aceleración sirve para adecuarse a la velocidad de la vía antes de la incorporación

En la mayor parte de nuestras incorporaciones nos encontraremos con conductores que nos ceden gustosamente el carril derecho para facilitarnos la incorporación, algo que es no solo de agradecer, sin o que se recomienda en el manual del conductor. Es educación, pero también es seguridad vial porque se elimina la posibilidad de encontrar un coche a 40 km/h en pleno carril derecho de la autovía o autopista.

Ayer como hoy, es importante notar que el carril de aceleración es para eso, acelerar hasta los 100 o 120 km/h (mejor los 120 km/h) para que cuando nos incorporemos a la autovía o autopista nuestra velocidad relativa sea muy baja (por si hiciese falta aclarar, si nos incorporamos a 80 km/h tendremos una velocidad teórica relativa de 40 km/h, si lo hacemos a 60 serán 60 km/h, pero si lo hacemos a 110 km/h serán solo 10 km/h con respecto a la velocidad que se supone “media”, unos 120 km/h). Incorporarse a menor velocidad es más peligroso cuanta más diferencia haya con la velocidad a la que circula el resto, y siempre hay que procurar entrar a buena velocidad.

Existen casos, al menos donde yo vivo, de personas que deben entrar en la autovía para salir por la siguiente salida (caso de cruzar un río de importancia como el Guadiana en este caso). Y puede suceder que “ya que se va a salir inmediatamente) haya conductores que accedan a la autovía a una relativa baja velocidad (70 u 80 km/h). Esto no es ilegal, pero sí muy peligroso o potencialmente peligroso. La comodidad (relativa) de acelerar lo justo para no circular a velocidades menores que la mínima permitida implica que podemos ralentizar el tráfico y, en algunos casos, llegar a provocar atascos, o peor, accidentes.

La regla básica y casi única de los carriles de aceleración es usarlos como debe ser, para alcanzar la velocidad “de crucero” antes de incorporarnos a la vía en sí misma.

En Circula Seguro | ‘La tercera oportunidad’
En Circula Seguro | ¿Y si hemos apurado el carril de aceleración?, Sí: el carril de aceleración sirve para acelerar

  • Yo en lo único que discrepo (y llevo tiempo reflexionándolo) es en la norma escrita del manual que dice que (aproximadamente) “hay que salir del carril de aceleración al final de éste”.

    Yo habiendo alcanzado una buena velocidad DENTRO del carril de aceleración (mínimo 100 km/h) (hablo de Salamanca provincia, no son tan conflictivas las autovías/autopistas a cuanto a volumen de tráfico) y no habiendo coches a los que pudiera encontrarme en el carril derecho (el inmediato al carril de aceleración) salgo inmediatamente porque si no, estaría “alargando” la maniobra y aumentando la probabilidad de que me pudieran aparecer coches por el carril al que pretendo incorporarme.
    No sé si me explico y si hay alguna laguna en mi razonamiento…

    Un abrazo
    (Observadores de la Seguridad Vial)

    • Escargot

      Te explicas perfectamente. Además, yo hago lo mismo. Salgo cuando me parece seguro, ni antes ni después.

      Quien lleve eso al límite y busque el mismísimo final del carril de aceleración se puede llevar una sorpresa si el carril de aceleración y el de deceleración de una entrada y una salida muy próximas es el mismo, que casos haylos.

  • Escargot

    En el vídeo explican que este carril es precisamente una diferencia entre las autopistas y las autovías. Para trasladarnos al presente nos toca hacer un ejercicio de traducción.

    – Autopista: lo que para nosotros son las autopistas de peaje. Se hicieron en los años 70, así que cuando se grabó el programa eran muy nuevas y por eso mucha gente no sabía cosas como lo que se explica en el programa. Ahora nos parece una tontería, pero pensad cómo era entonces… Ya decía Paco Costas que lo más habitual era la carretera convencional. Imaginaos ahora que no hubiera más autovías (ojo, autovías) que las seis radiales. Qué diferencia, ¿eh?

    – Autovía: esas autovías son las primeras que se hicieron. Básicamente, desdoblamientos de carreteras nacionales. Las seis radiales, principalmente. Se distinguían en que no había peajes, pero también en que al no tener la financiación de los peajes tenían que abaratar costes como fuera. Por eso consistían en desdoblamientos y ya está. Pero si el acceso antes era un stop o lo que fuera… eso no iba a cambiar. Sólo con obras sucesivas se han ido mejorando pero a veces es muy fácil adivinar cuál de las dos calzadas es la nueva y cuál la vieja. En la A-6 se ve a la primera porque una va ondulándose todo el rato y la otra en llano constantemente. Y el famoso cruce de Pinseque, que lo arreglaron pero que consistía en pararte en el carril izquierdo, esperar a que no viniera nadie en el otro sentido y cruzar. O que la autovía te lleve al interior mismo de una localidad, a una rotonda urbana, como en Vigo.

    Nos quedan las otras autovías, las autovías de nueva generación. De los 90 en adelante. Sin peajes pero con características de autopista. Todos los cruces a distinto nivel, curvas de radio amplio, carriles de aceleración y deceleración generosos (en teoría)…

    Todo esto lo digo porque cuando vamos a hacer un viaje tenemos que saber dónde nos metemos y que no basta mirar en Google, ver un cajetín azul y pensar: “vaya viaje más tranquilo que voy a tener”. Te puede tocar una buena o una mala. Esto es España. Y ya, por lo menos, si entendemos por qué dos autovías pueden ser tan diferentes… podemos ir más prevenidos.

    Se resume en una norma de sentido común: adecuar nuestra conducción a las circunstancias. Pero no vale que, por el hecho de que sea autoloquesea ya queramos creer que las circunstancias no son las mejores. Si la mente tuviera ese poder… ¡cuántos problemas menos existirían!

  • Borja

    A mí, lo que me hace gracia es que, en autopistas alejadas de grandes ciudades, hay unos carriles de aceleración del copón, y sin tráfico apenas. Sin embargo, en Madrid por ejemplo, hay zonas en las que es una marca vial de “ceda el paso” en el suelo y ya está. Y de eso, tengo en mente dos casos.
    El primero es el del Paseo de Santa María de la Cabeza en dirección a la A-42 hacia Toledo. Carriles de aceleración prácticamente inexistentes para incorporarte a una vía muy transitada y con vehículos circulando a más de 80 km/h. En este caso, tiene sentido la cosa por ser un tramo de esos en los que nadie respeta el límite (salvo yo), que es de 50 (normal, ya que es poblado).
    Con el segundo sí que se merece una colleja el que lo ideó. Accedes desde la A-42 a la M-40 en dirección hacia el oeste. En vez de haber un carril de aceleración, hay un STOP, para acceder a una vía limitada a 100 km/h. Además el STOP no lo ves hasta que lo tienes en frente, ya que vas subiendo mientras vas por una curva.

    • Lo mismo pasa en Barcelona. Además muchas veces me pregunto si los carriles de aceleración son un buen invento en zonas de tanto tránsito.

    • Escargot

      No conozco esas autovías pero probablemente tengan orígenes parecidos al de la A-68, que tiene salidas y entradas de autovía en plena gasolinera o con stop. Autovías muy antiguas y hechas al estilo de las radiales.

      De todos modos, en autovías de nueva generación también te puedes encontrar carriles nimios. Había uno de aceleración al lado de Huesca, no recuerdo en qué sentido ni dónde exactamente, que era bastante corto. Ignoro el motivo.

  • Será

    ¿Qué sería más seguro en caso de encontrarse con un carril de aceleración demasiado corto?

  • Toni

    No entiendo una cosa, nadie respeta el ceda el paso cuando se van a incorporar a las vías rápidas, aquí nos dicen que es de buena educación bla,bla,. Pregunto ¿porqué no los elminan?.
    Entiendo que si hay un ceda hay que hacerlo o un stop, pero como hay un articulo que dice que se favorecerá el acceso en todo lo posible a los vehiculos que quieran incorporarse a las vias rápidas, la gente se lo toma como si fuera una obligación de quien circula por ellas el frenar en seco o bien cambiarse bruscamente de carril para evitar una colisión. Que lo expliquen please