‘La tercera oportunidad’ (13): Curva con agua

La Segunda Oportunidad - La tercera oportunidad

En el último suspiro del 2013 nos encontramos con una nueva entrega de La Tercera Oportunidad, esta vez dedicado a un tema que está perfectamente vigente en el invierno: las curvas con agua. En la mayoría de los desplazamientos invernales que hacemos en estas fechas, ya sea por trabajo, placer o ambas cosas, nos moveremos por autovías y autopistas de peaje, pero también tendremos algunos tramos de carretera y de ciudad.

La seguridad de las autovías y autopistas, con curvas de radio extra largo, hace que para las velocidades legales no haya problemas de adherencia en condiciones normales. Y digo condiciones normales porque ante una balsa de agua donde podamos sufrir aquaplaning todos los consejos que se dan en el vídeo a continuación tienen toda la vigencia. Y en las carreteras secundarias todavía más, de hecho, y siempre tendremos que levantar algo el pie por si las moscas.

Los principios de la física implicados en la toma de una curva a cualquier velocidad son los mismos hoy que hace 35 o 50 años. Lo que ocurre es que hay elementos que han experimentado una evolución muy notoria y que ayudan a contrarrestar la fuerza centrífuga. Esos elementos son los neumáticos, las suspensiones, los chasis y, en menor medida (la verdad), las carreteras.

Las calidades de los materiales con los que se fabrican las piezas de los coches, la aparición de los sistemas de seguridad activa (y pasiva, pero esos solo funcionan cuando ya no hay más remedio) y su refinamiento han conseguido que, hoy en día, una curva sobre asfalto mojado ya no de tanto “respeto” como antes. Eso tiene parte buena y parte mala, como os podréis imaginar: la parte buena es que circulamos más seguros; la parte mala es que circulamos más confiados.

El exceso de confianza en todo el aparato de seguridad activa y en los neumáticos, y los amortiguadores y demás, provoca que cuando se pierde adherencia se circula a gran velocidad. Con eso quiero decir que encontrar el límite de adherencia a un coche moderno es más difícil, pero cuando se encuentra es que vamos circulando a mucha, mucha velocidad. Antes los coches tenían límtes más bajos, pero también eran muchos más inseguros.

En conclusión, en lluvia y sobre todo en curva sigue siendo válido aquéllo de extremar las precauciones,aumentar la distancia de seguridad y dejarse un margen de seguridad reduciendo la velocidad. En autovías quizás no reduciremos ese 20% en condiciones de lluvia normal, pero si la cosa arrecia podemos, incluso, llegar a tener problemas para continuar. No es ninguna broma, nada en la carretera lo es.

En Circula seguro | ‘La tercera oportunidad’

  • Escargot

    Creo que en autovía la gente sólo reduce con lluvia cuando es tan intensa que no ve ni torta pero viendo el tema de las luces creo que la lluvia no se la toma en serio casi nadie. El día de las famosas inundaciones de Sádaba y la casa que se llevó el agua en Castiello, ya me tocó reducir hasta 60 en una autopista de las buenas y ese día me cansé de ver coches sin luces.

    Por lo que veo Paco Costas tiene montones de vídeos más recientes. Cuando pueda les echaré un ojo.

  • daniel

    me gustaria suscribirme a circula seguro, excelentes articulos,, trabajo en una empresa de transportes me gustaria recibir mas informacion

    • Escargot

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