La salida del colegio, un lugar en donde desaprender sobre Seguridad Vial

Foto ilustrativa sin conexión con el caso citado

Foto ilustrativa sin conexión con el caso citado


Hay un colegio cerca de donde vivo, y ahora coincide que paso con mi coche camino de la guardería de mi hija a las horas punta: a la entrada y a la salida de las clases. Son esas horas en las que los coches de los papás y las mamás se agolpan en las inmediaciones de la puerta del recinto, y donde precisamente estos papás y mamás que deberían ser mas conscientes de la educación de sus hijos se dedican a echar por tierra las nociones más básicas de la seguridad vial.

Evidentemente esto no es patrimonio de este colegio específico, sino que se puede ver en sus diferentes facetas en cualquier centro educativo del país. En Madrid vi, en su momento, triples filas de SUV tripulados por ocupadas madres que esperaban la salida de sus retoños sin importarles el tráfico o si lo bloquean o no, y supongo que en la ciudad en la que tú, que nos lees, resides, podrás encontrar ejemplos muy variados,pero que se reducen a la misma idea: padres que hacen todo lo contrario a lo que deberían cuando van a recoger a sus hijos al cole.

Me molesta mucho, la verdad, ver como se hace “la vista gorda”, ya sea consciente o inconscientemente, justo a las puertas de un colegio. Es un mal ejemplo para los niños, cuyo comportamiento es la mayor parte de las veces el reflejo del comportamiento de sus mayores y no otra cosa. Esto no es denuncia social porque si, es poner luz sobre una serie de comportamientos muy habituales que en mi opinión, van en contra de todo lo que se pueda decir o enseñar a esos niños en el colegio. Simplemente, desaprenden.

Principales comportamientos de los padres que son perjudiciales para sus hijos

La clasificación es muy heterogénea, pero todos los puntos tienen un reflejo en los futuros comportamientos de sus hijos. Si es importante ser un buen ejemplo para nuestros hijos y ser conscientes de que lo que vean lo van a asumir como “lo correcto”, porque somos sus padres, deberíamos evitar estos malos comportamientos principales:

  1. Aparcar en glorietas, rotondas, en doble fila, sobre pasos de cebra o cualquier sitio en el que no se deba aparcar. En mi caso particular os aseguro que las cercanías de la puerta del colegio están saturadas de coches, y la rotonda previa ha llegado a tener doble fila, lo cual es ya el colmo para los que pasamos por el lugar. Y eso pasa con la policía delante, lo que ya es la repanocha. A 200 metros del colegio siempre veo sitios libres para aparcar legalmente, pero eso ya es pasarse, claro.
  2. Cruzar por lugares indebidos, y de forma indebida. Existe un paso de cebra, que utilizan algunos padres, pero es frecuente que tengamos que circular pisando huevos por los padres que cruzan la calzada por cualquier lado, incluso con sus hijos en brazos. El ejemplo que dan es penoso, a la par con las madres o padres que cruzan a la carrera, o que animan a sus hijos a cruzar corriendo.
  3. Los pequeños salen o entran en los coches por el lado de la calzada, algo que no solo es peligroso en sí mismo, sino que además se asumirá como lo normal en cualquier otro lugar menos controlado o con otro tipo de tráfico. Si hay algo que tengo claro es que algunas cosas que no están mal hechas de modo aislado se pueden asumir como lo normal por parte de los niños, y es cuando vienen los peligros.

¿Extremista? ¿Alarmista? Creo que en cuestión de educación de los niños no lo soy. Simplemente creo que los niños saben del bien y del mal primero por nosotros, sus padres, y con nuestro ejemplo forjamos aprendizajes que pueden ser erróneos. La sensación que me da ver cada día la entrada y salida de ese cole es que se le enseña a los niños a tener prisa, a salir del coche de cualquier manera, a cruzar por donde no pasen coches, a que si va a ser solo un momento se puede aparcar donde se quiera,…

Ahora que soy padre (ya hace más de un año, aún no soy muy veterano), sé que se le puede dar a un niño cualquier cosa para jugar, pero es mejor no darle algo que luego sirva para un propósito que realmente no es un juego. Es decir, no se debe confundir a los niños dándoles un tenedor para jugar, porque luego jugarán con la comida cuando aprendan a usarlo. Y por eso mismo no se le debe enseñar a los niños que hay normas que se pueden transgredir un día por el motivo X, porque nos arriesgamos a que luego se salten las normas inventándose ese mismo motivo X, porque les convenga hacerlo.

Como nota final, decir que sí que hay colegios en los que se observan las normas básicas de seguridad y en los que se trabaja activamente en que los niños sean conscientes de la importancia de la seguridad vial. A todos ellos, gracias por sus esfuerzos, igual que a los padres que sí hacen las cosas como debe ser y educan a sus hijos en la prudencia y la normalidad.

En Circula Seguro | Educación Vial para Niños
Foto | xumet

  • HijodeCain

    Mi felicitación por su magnifico artículo… y no, no es extremista ni alarmista, en mi opinión. Es sólo que a veces la realidad supera la ficción.
    Me consta que las Policías Locales están muy condicionadas para no intervenir en estos lugares y que se cuidan muy mucho de no enviar agentes que vivan en la zona o que de algún modo estén vinculados con la misma.
    Que conste que yo no responsabilizo de la situación a la Policía, me acuso yo, de mi conducta irreverente hacia los demás, de minimizar mi actuación por el escaso tiempo de parada que exige, de molestar a los demás con mi doble fila, en una maniobra que me pone de los cohetes, sobre todo con los taxistas… pero sobre todo de decirle a mi hija como, donde y de que modo ir por la calle y mangarla dos veces al día de lunes a viernes.

  • Bueno, es que yo no entiendo esta nueva moda de ir al cole en coche. ¿No sería lo normal ir a pie o en bici, al estilo de nuestros vecinos nórdicos?
    Porque yo entiendo que el coche va muy bien para recorrer distancias medio-largas, pero su uso actual en recorridos de 2 ó 3 km es algo que no entiendo y que además creo que va en detrimento de la calidad de vida en las ciudades.

    • Eso depende tanto de cada caso que no se debería generalizar. En el caso de Mérida, no hay opciones razonables de transporte público, ni en ese caso tienen servicio de bus escolar. Y si me quedo con mi caso, la guardería queda realmente muy lejos para llevar a una niña de 1 año a las 7:30 de la mañana a 0 grados 🙂

      Más que moda, en algunos sitios es necesidad, pero eso no justifica ser un bruto con las normas viales.

      • Los casos como el que citas son un porcentaje, pero no creo que sean suficientes para explicar el colapso matutino que hay en las grandes ciudades en los alrededores de los coles.
        2 y 2 son 4 y los coches de todos los alumnos no caben delante de la puerta del centro… así que el colapso es inevitable si se usa masivamente el coche, tanto si queda lejos como a 2 pasos, para ir al cole.

      • Yo vivo en una gran ciudad, y la verdad es que si todos los niños van en su vehículo a la misma hora delante de la misma puerta… 2 y 2 son 4, no hay manera de que esto funcione. Está claro que necesitamos una reorganización urbanística y de movilidad.

  • Borja

    A mí me tienen frito con ese tema. Además de todo esto, en mi caso tengo añadida la problemática de salir de un vado. Abres la puerta, subes la rampa y ahí está el maldito coche en todo el medio. Y no es que haya alguien subido en el coche, esperando a que vuelva la persona que ha llevado al niño al colegio, sino que no hay nadie. Y, lo que me da rabia es que no dé tiempo a que venga la policía y veas venir a la del coche, con cinco madres más, “loreando” y no dándose prisa.
    Luego, también he tenido algún rollo en la calle a la que accedo. Es un sólo carril (único sentido) con coches en diagonal a la izquierda y un bordillo a la derecha. Muchos, aparcan en la misma calle, ligeramente hacia el lado izquierdo. Aun así, al no ser suficiente, muchos optan por subir una rueda al bordillo. Sin embargo, he aquí uno al que no le sale de los huevos subir el coche al bordillo. Me lié a pitar a la del todoterreno que me obstaculizaba y me decía que de allí no se movía. De la mala leche, me bajé del coche y le intenté abrir la puerta, pero se había cerrado dentro. Del acojone que le entró ese día, no ha vuelto a aparcar mal. Ahora siempre la veo buscando sitio.

  • Escargot

    Hay un caso muy curioso, ya que hablamos de necesidad y de comodidad, y es el de los institutos grandes ubicados en las afueras de pueblos y ciudades. Sitios como el que me ha tocado este curso. En este caso el autobús urbano no llega hasta allí y hay que pasar un túnel por debajo de una carretera nacional. Y suerte que está el túnel, que antes tenías que cruzar la nacional en plena variante para ir al instituto.

    Para los chavales hay unos servicios especiales de autobús que los ponen dos empresas que trabajan por la zona. También hay otros que van en bici (en la puerta hay un cartel animando a ir en bici) o andando. Esto los de la ESO, los de Bachillerato no sé cómo lo hacen. Y los de Ciclos van en coche, está siempre lleno de coches. Siempre. Yo, los días que tengo que entrar más tarde (casi todos), tengo mis problemas para aparcar.

    Por la tarde el instituto bulle de actividad igual que por la mañana. Esta vez son otros Ciclos y la EOI, y para ellos no hay empresa de autobús que valga. En coche o andando, con la particularidad de que a todos la vuelta les toca hacerla de noche por estas fechas. Como muy pronto acabas a las 18:00 y ya está todo oscuro.

    Imagino que esto lleva años y años así y no tiene sentido. A nadie se le ha ocurrido prolongar la línea del bus urbano, que casualmente llega hasta el otro instituto y allí mismo da la vuelta. Pero aquí hay que hacer algo. Estamos hablando de cientos y cientos de personas, de un lugar que bulle de actividad de las 8:30 a las 21:15 sin descanso. Y ya veis.