La publicidad engañosa, en contra de la seguridad vial

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Últimamente me siento justiciero, o mejor dicho, sensible con la justicia y la injusticia, y también con el afán que existe, que se ve y se conoce, de tratar de conseguir “duros a cuatro pesetas”, de conseguir títulos a “mitad de esfuerzo”, o bien de engañar a los demás, simple y llanamente. Y entonces me encuentro una noticia en la que se dice que hoy en día existen autoescuelas que tienen ofertas de formación engañosas.

La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha hecho público su malestar por la proliferación de ofertas engañosas, de falsas promesas y en general del bombardeo a la línea de flotación de la seguridad y educación vial básicas. Y claro, en eso estamos totalmente de acuerdo. Folletos que prometen costes que sabemos positivamente que “no puede ser”, conceptos que luego surgen sin previo aviso y engordan la factura final, expectativas no cumplidas y muchas cosas más. Cosas de las que por desgracia hemos oído hablar.

Dos caras de la misma moneda

Claro que no solo las autoescuelas que pueden cometer ese tipo de fraude (al menos fraude por omisión), o que echan esos cebos, tienen la culpa de la situación. Si, ellos muestran ante el consumidor (el alumno) que es posible “sacarse el carnet” en dos semanas con plenas garantías, sin salir de casa, que se aprende lo mismo y que… entre nosotros, te están cobrando de más en otros sitios, tú sabes a qué me refiero.

800px-shredded.jpgEl desenlace del timo: has comprado papeles rotos

La culpa no es solo del que pone el cebo, sino que es también del que pica, se lo come, lo digiere y luego lo defiende porque se ha ahorrado una pasta. Ay, hijo, no solo te has ahorrado una pasta sino que te has ahorrado conocimientos y te has ganado más boletos del sorteo de malas acciones en carretera, ciudad, o lo que sea, además de que no es posible que tengas 100% claros todos los conceptos teóricos, que tengas la soltura necesaria de las prácticas que has escaqueado… en fin. Tú también, culpable. Y no, no tienes que ser informado antes de que puede que te engañen.

En estas cosas siempre hay dos puntos: la del que ofrece un servicio por menos de lo que cuesta (cebo) y la del que lo acepta, mirando hacia otro lado aunque sepa que la formación tiene un coste. Perdonadme la comparación, pero siempre lo pongo de ejemplo muy gráfico: en el timo de la estampita hay timadores y timados. Los timadores parecen los malos, y son los que finalmente son detenidos si los atrapan, pero realmente el timado ve con buenos ojos engañar al tonto que lleva las “estampitas”. ¿Quién es culpable?

En la época que vivimos, la era de la información, quien no quiere ver, no verá. Pero no se podrá (o no se debería poder) esgrimir el argumento de “yo no lo sabía”, “hay que ver cómo me han engañado”. Desde hace muchos años existen las organizaciones de consumidores, desde hace más años se insiste en comparar antes de comprar. Se insiste, se insiste,… y sigue habiendo casos de supuestos engañados. Si llega el momento en que no sabemos si nos conviene el contrato de la autoescuela, nadie nos apunta para que firmemos y paguemos. Siempre podemos parar, reflexionar y evaluar.

Y si realmente te presionan para que firmes y empieces a pagar, ¿no te huele mal? Consejos directamente de la CNAE:

aconseja al alumno que se informe acerca de todo lo relacionado con el centro, que se asegure de que los importes son los especificados en el contrato, que pida todos los justificantes, que resuelva todas sus dudas con el profesor y que, en caso de tener quejas, exija las hojas de reclamaciones

Son consejos, que no órdenes. Son cosas razonables, que cualquier de nosotros podemos aplicar a cualquier cosa: el precio del pan, los contratos con las operadoras de telefonía, la letra pequeña de los concursos o de las ofertas para listos… Está en nuestra mano conocer todo lo que supone un contrato porque una vez que firmemos habremos firmado (si son listos) que hemos leído de cabo a rabo todas las condiciones del mundo mundial. Y luego a reclamar al maestro armero.

Vía | El Mundo
Foto | WikiMedia Commons

  • gdsiu

    Si es demasiado bonito para ser verdad es probable que no lo sea.
    De todas formas las autoescuelas no enseñan a conducir/circular, te preparan para superar un examen y es por lo que se paga al igual que cuando se acude a una academia para preparar oposiciones no tienes intención ni de aprenderte ni de comprender la Constitución (la piden en casi todas) sólo quieres sacarte la oposición.

  • Antonio Serrano

    En esta ocasión siento estar parcialmente en desacuerdo con Esteban. Aunque no dudo que el alumno puede elegir una u otra autoescuela según sus propios criterios, me parece que el resto podemos hacer bastante por ayudar al sector, y tenemos esa responsabilidad ética y profesional, como las autoescuelas que, debido a la crisis, se ven “abocadas” a emplear esas artimañas para sobrevivir. Quiero decir que sería bueno que la CNAE, además de mostrar su preocupación, compartiera con todos nosotros qué acciones ha emprendido para garantizar que, al menos los empresarios adheridos a su asociación, no incurren en ese tipo de prácticas. Desde la Administración probablemente puedan llevarse a cabo inspecciones, con o sin reclamación de los alumnos, para garantizar que todo se realiza conforme a la ley. Desde la DGT, a lo mejor se le puede dar más importancia a la formación en conocimientos y en valores, con una nueva orientación de los exámenes, para que no sea posible aprobar el examen teórico sólo memorizando test. Y nosotros, los ciudadanos, podemos proponernos un cambio revolucionario consistente en respetar a los formadores en conducción (profesores de seguridad vial, examinadores, etc) y a la formación, en lugar de verla como un mero trámite para conseguir el carnet y hacer lo que se quiera después. Coincido con “gdsiu”: ¿cuándo aceptaremos formarnos para aprender a conducir, y no para aprobar un examen? Sin duda esto nos implica a todos y es lo más difícil de aprender y de conseguir (no hay test). Para el resto ni siquiera hay que pensar, pues ya tenemos modelos de calidad en los que fijarnos: Reino Unido, Holanda, Suecia, etc. Dejo una pregunta en el aire: ¿la formación acaba al obtener el permiso de conducir? Legalmente es así…

    • gdsiu

      “¿la formación acaba al obtener el permiso de conducir?” No, ni incluso legalmente de forma estricta en el caso de los permisos profesionales con el CAP y de forma no tan obvia con los cursos de recuperación de puntos o de mejora.

      Si le preguntas a alguien que se acaba de apuntar a una autoescuela: ¿Para que te as apuntado? apostaría a que su respuesta sera que para sacarse el carnet y siendo muy optimistas uno entre un millón dirá que para aprender a conducir.

      • Antonio Serrano

        Llevas toda la razón, ya que yo pensaba más en los conductores de turismos. Afortunadamente ahora existe el CAP para formar a los profesionales. La cuestión es cuándo se formará a muchos de los jefes de esos profesionales… Entretanto, haremos lo que se pueda nosotros por seguir aprendiendo. Saludos 😉

    • Esteban Viso

      Estoy de acuerdo contigo, las administraciones y la DGT deberían ser más estrictos en sus inspecciones (si las hacen, que realmente no lo se) y tiene que haber movimiento por parte de todos.

      Incido mucho en el tema de que el que se inscribe debe comparar y comprobar hasta la extenuación porque se desharía de esa variable de incertidumbre: si está seguro de que todo está correcto y legal, un problema menos. Otra cosa es su actitud a la hora de inscribirse, claro.

      Me explayé más en la curiosa forma de ver la vida que consiste en mirar hacia otro lado en ocasiones en las que se podría hacer algo, cierto es 🙂

      • Antonio Serrano

        Esteban, estamos de acuerdo: al final el gran problema es que todos acabamos mirando hacia otro lado por intereses de todo tipo: comerciales, políticos, económicos, etc. Aunque parezca insuficiente, divulgarlo en Circula Seguro como has hecho ya es un gran paso. Gracias!

  • pepserra

    Bueno….esto me suena a algo tan grave y familiar que ocurre con los centros de certificacion medica que uno escucha por la radio…Uno cerca que tengo se autopublicita aludiendo “profesionalidad”.
    Me averguenzo que sean medicos los que hacen uso de ese termino…
    La traslacion al mundo de los centros de reconocimiento medico tambien existe…

    • Antonio Serrano

      Creo que sé de qué hablas: ese tipo de centros donde el profesional médico, cuando requieres su presencia, siempre está ausente con la excusa más peregrina… O trabajamos en sensibilizar a la sociedad, o poco conseguiremos. ¡Ánimo a todos!