La diferencia entre 120 y 150 (y 4)

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Para terminar esta minisérie de artículos sobre las diferencias Físicas entre circular a 120 y 150km/h, me gustaría compartir una pequeña reflexión con todos vosotros, a modo de conclusión final.

Pero antes, recuperemos por un momento el tema del consumo. Mi compañero Morrillu, ojeando revistas que tenía en el trastero de casa (de coches, no penséis mal) ha conseguido reunir, por fin, datos fiables sobre el consumo por cada 100km de unos cuantos modelos comerciales.

  C.V. 90km/h 120km/h 140km/h 150km/h* Dif. 120-150
Dacia Sandero (SUV) 70 4.2 l 5.7 l 7.7 l 9.0 l 3.3 l (58%)
Volkswagen Polo 1.6TDI 75 4.0 l 4.8 l 5.6 l 6.1 l 1.3 l (27%)
Renault Megane 2.0dCi 160 5.2 l 6.8 l 8.5 l 9.5 l 2.7 l (40%)
Audi A4 TDIE 136 3.6 l 4.4 l 5.3 l 5.9 l 1.5 l (34%)
BMW 116d 115 4.4 l 5.5 l 6.1 l 6.5 l 1.0 l (18%)
Seat Leon 1.8TSI 160 5.8 l 7.6 l 9.1 l 10.0 l 2.4 l (32%)
Mercedes GLK220 (4×4) 170 6.5 l 9.1 l 9.9 l 10.8 l 1.7 l (19%)

Las revistas aportaban tan sólo datos a 90, 120 y 140km/h. Para poder hacer comparaciones a 150km/h, como llevamos haciendo estos días, he extrapolado los datos utilizado una técnica matemática, llamada ajuste por mínimos cuadrados (de polinomios de primer o segundo orden, según pareciera más apropiado). No esperéis milagros, pero como de 140 a 150 no va tanto (numéricamente), seguramente las estimaciones son, por lo menos, aceptables. Si no os fiáis, siempre podéis hacer la comparación entre 120 y 140km/h, que esos datos sí son reales.

Como veis, el incremento en el consumo es bastante significativo. Está entre aproximadamente el 20% en el mejor de los casos, hasta casi el 60% en el peor. La media está al rededor del 30%. Por supuesto, esto tiene consecuencias negativas para el medio ambiente. Pudiendo recorrer la misma distancia contaminando menos, elegimos contaminar un 30% de media.

Si tenemos en cuenta el precio del combustible (excepto el León, todos los vehículos de la lista son diésel), en principio puede parecer que no es demasiado. En el peor de los casos, con el Dacia nos costaría unos 3.3 euros extra superar en 30km/h el límite actual. En el mejor de los casos, el BMW la prisa sólo nos cuesta un euro extra a los cien kilómetros.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que circulando a 150km/h en vez de 120km/h sólo se ganan diez minutos cada cien kilómetros. Si sois mil euristas, cobraréis 14 mil euros al año por trabajar 48 semanas de 40 horas (contando que el año tiene 52 semanas, cuatro de ellas de vacaciones). Eso significa que para ganar un euro, necesitas trabajar unos 8.2 minutos. O, lo que es lo mismo, trabajando 10 minutos ganarás 1.21€.

Es decir, el incremento en el precio del viaje es mayor a lo que ganaría un mileurísta si invirtiera el tiempo ahorrado en trabajar. A excepción hecha del BMW (pero pocos mileuristas tienen un BMW).

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En resumen, a lo largo de estos cuatro días hemos visto que circulando a 150km/h, en vez de al actual límite legal de 12omkm/h conlleva los siguientes consecuencias:

- Aumento significativo del consumo (hasta un 30% de media), lo que implica inconvenientes tanto económicos como para la economía personal, nacional e incluso mundial.

- La distancia recorrida desde que avistamos un obstáculo y conseguimos detener completamente el vehículo se ve incrementada de forma preocupante, un 46% en el ejemplo de mi coche. Como resultado, se hace mucho más difícil evitar un accidente cuando algo ocurre mal.

- Si no se consigue evitar una colisión, sus consecuencias se incrementan. Si disponemos de unos 50m para frenar antes de colisionar, a 120km/h podemos reducir la velocidad a límites de supervivencia (velocidades a las que se realizan las pruebas). A 150km/h, incluso frenando esos 50m, la energía liberada al chocar es el triple.

En resumen, tras ver todo esto, no puedo más que concluir que viajar a 120km/h es más barato, sostenible y seguro. Lo dice la Física, no yo. Los números cantan.

Ahora bien, si a alguien se le ocurre repetir todos estos ejercicios para comparar el viaje a 100km/h y 120km/h, de nuevo la conclusión será que viajar a 100km/h es más barato, sostenible y seguro. Y el ahorro de tiempo, de nuevo, es de sólo 10 minutos por cada cien kilómetros. Entonces, ¿por qué la ley pone los 120km/h como límite?

En definitiva, los límites de velocidad son un acuerdo social. Acordamos lo que es tolerable. En ese sentido, podemos considerar que superar los límites de velocidad es una conducta antisocial.

En otras palabras, al decidir que iremos todos a 120km/h como mucho, estamos tolerando que nuestros cielos sean así de negros, que la factura de la gasolinera sea la que es, y que cada año siga habiendo los mismos muertos y heridos.

Cuando escuchamos a un político, o incluso todo un país, decir que va a subir el límite hasta los 150km/h podemos verlo de dos formas. Uno, podemos pensar que el político quiere ganar votos permitiendo que ahorraremos hasta 10 minutos por cada 100km, aunque nos cuesten más de lo que ganaríamos si estuviéramos trabajando el mismo tiempo.

O dos, podemos pensar que el político está dispuesto a tolerar que vivamos en un mundo más sucio y venenoso, a que donemos más dinero a las petroleras, o a que muramos más de nosotros cada año en e asfalto. ¿Cuál de estas interpretaciones es la más adecuada? Vosotros mismos.

En cualquier caso, todos somos dueños de nuestro pedal del acelerador. Nosotros decidimos si aprovechamos al máximo la velocidad admitida por el contrato social, o incluso si decidimos ignorarlo y pisarle. En cualquier caso, tras estos cuatro artículos, ahora sabemos a qué atenernos al tomar este tipo de decisiones.

En Circula seguro | Otra vuelta de tuerca sobre límites de velocidad (y 2), La diferencia entre 120 y 150 (1, 2, 3 y 4)
Fotos | Amnemona, Ana Patrícia Almeida