La AEC lanza 10 propuestas para erradicar la mortalidad de las vías de alta capacidad

Decalogo de la AEC

La semana pasada la Asociación Española de la Carretera hizo un decálogo de propuestas para avanzar en el objetivo de que no haya muertes en autopistas ni autovías. Quizás es un objetivo algo utópico, pero perseguirlo sin duda contribuiría a mejorar lo presente. Algunas de las propuestas son viejas reivindicaciones que nos van a sonar.

No hay propuestas encaminadas a la persecución o represión del conductor, el factor humano queda un poco en segundo plano. Lo podemos resumir en que la AEC busca con su decálogo hacer todo lo posible para que la vía no colabore con la posibilidad de accidente. Los poderes públicos deberían tomar nota, no se soluciona todo a golpe de multas.

Todo lo propuesto pertenece al ámbito de la administración pública, y no está en manos de la ciudadanía cambiarlo, al menos de forma directa. No puedo sino estar de acuerdo con todo lo propuesto, y vamos a ver por qué.

Decalogo de la AEC

1. – Poner en práctica la Directiva 2008/96/CE de la Unión Europea para establecer inspecciones y auditorías de seguridad vial que ahonden en la causa de los accidentes y trabajen en su solución. Lo que se busca es conseguir la máxima seguridad en cada tramo entendiendo por qué ocurren dichos accidentes.

2. – Construir o adaptar carreteras con el concepto de “carreteras que perdonan”, ampliando los márgenes con los que cuenta el conductor para equivocarse sin acabar mal. Por ejemplo, curvas que permitirían el paso seguro a 140 km/h y con lluvia, pero limitadas a 100 km/h, pensando en las posibles salidas de vía y sistemas de contención (alusión a los guardarraíles).

3. – Invertir más en la conservación del pavimento. Esto choca con la intención del Gobierno de reducir esa partida presupuestaria, y que podría acabar financiándose con un peaje que se aplicaría a los conductores que más kilómetros realizan anualmente. Ojalá les hagan caso, todo el mantenimiento debería ser sufragado vía impuestos, no con peajes.

Decalogo de la AEC

4. – Garantizar el óptimo estado de conservación de la señalización, ya sea horizontal, vertical o por balizamiento (obras). Eso también debería implicar reducir el exceso de señalización en algunos puntos y de paso completar la falta de la misma en otros lugares.

5. – Mover parte del tráfico de vehículos pesados a la noche para reducir la convivencia turismos/camiones. Además piden generalizar la iluminación nocturna en la red, aunque eso es más complicado en términos de coste. Y no siempre es eso, la M-31 por ejemplo tiene farolas pero no funcionan porque alguien robó los cables de cobre.

6. – Adaptar las tecnologías de la información (TIC) para el control del tráfico y aumentar su eficiencia. Por ejemplo, variar los límites de velocidad en función del volumen de coches o recomendar itinearios alternativos mediante paneles informativos.

Decalogo de la AEC

7. – Que los túneles españoles cumplan la Directiva europea al respecto. Aunque los túneles más modernos son una maravilla en cuanto a seguridad, los informes anuales siguen arrojando preocupantes conclusiones sobre otros más antiguos y más descuidados.

8. – Revisar la colocación de pilares y vigas de los puentes que pasan por encima de las vías de alta capacidad, y si es necesario, modificar su ubicación.

9. – Poner más énfasis en el origen de los puntos negros (o tramos de concentración de accidentes) y tomar medidas inmediatas que lo solucionen, más allá de poner un cartel y empezar una obra tras el lentísimo proceso burocrático.

Decalogo de la AEC

10. – Vigilar los “tramos blancos”, es decir, tramos de carretera en los que no se han registrado accidentes en los últimos años, y determinar qué tienen de especial para reproducir sus características en otros lugares con problemas. Obviamente no deberían señalizarse, serían una invitación a dejar de ser “tramos blancos”.

La AEC concluye su decálogo incidiendo en que la mayoría de las muertes del tráfico ocurren en la red de carreteras secundaria, en las vías convencionales de doble sentido. Es por eso que habría que crear otro decálogo específico para ese tipo de vías, y de hecho, es más necesario aún.

Según los datos de la DGT del año 2010, solo contando los accidentes en carretera (fuera de población) y en las primeras 24 horas, hubo 294 muertos en autovías, 105 en autopistas y 1.331 en carreteras convencionales. Sobran las palabras, ¿verdad?

NOTA: Este artículo no es una reproducción textual del decálogo original.

Fotografía | M. Peinado (I), Mataparda (II), papelbit (III), Javier Costas (IV), xornalcerto (V)
Fuente | Asociación Española de la Carretera (en PDF)