Investigan la muerte de cinco motoristas sevillanos en un mes

Accidente moto

Fruto de la casualidad o no. Eso es lo que va a intentar averiguar el fiscal de Seguridad Vial de Sevilla después de que en el último mes se hayan producido cinco accidentes mortales en los que se han visto involucrados otras tantas motocicletas en las calles de la capital sevillana.

Para ello se ha pedido la colaboración de la Policía Local, encargada de facilitar todos los informes de atestados desde el mes de diciembre con el fin de buscar si existe algún nexo de unión entre los accidentes. Posiblemente sea fruto de la casualidad pero no está de mas ver si existe alguna deficiencia en la ciudad que haya podido ser uno de los condicionantes.

La ciudad ya se encuentra desde hace algunos meses involucrada en un estudio de la señalización existente, con el fin de poder adaptarla y mejorarla. Desde el ayuntamiento sevillano apuntan a que están barajando renovar el asfalto en algunos puntos, mejorar la señalización y establecer algún tipo de control de velocidad en ciertas zonas.

La verdad es que es loable que esta serie de accidentes haya levantado las alarmas en el consistorio, a pesar de que puedan ser una mera coincidencia en un periodo muy escaso de tiempo. En otros años, únicamente serían noticias con las que alimentar a los medios de comunicación frívolos. Sin embargo, hoy en día la concienciación frente a la seguridad vial está siendo máxima y con ello, las reacciones inmediatas de los órganos competentes.

Nos vemos en la obligación de recordaros que estamos en el invierno y que los motoristas debemos extremar las precauciones. Las temperaturas bajas impiden un correcto funcionamiento de los neumáticos, que tardan más en coger temperatura. Así mismo, las zonas sombrías pueden presentar humedades que hagan el asfalto deslizante.

También recordar los peligros del deslumbramiento, con un sol muy bajo que puede impedir ver correctamente la carretera y apreciar cómo se encuentra el asfalto delante de nosotros. Y sobre todo, equiparse correctamente tanto a nivel de ropa adecuada a las bajas temperaturas como con protecciones que ayuden a minimizar el riesgo de lesiones frente a un accidente.

Vía | Mutua Motera
Foto | Matt Jiggins
En Circula Seguro | Sol, humedades, frío y moto: invierno en estado puro

  • Alfa QV

    Desconozco las causas y las circunstancias, pero en Andalucía es común ver gente sin casco cuando van en moto, aunque no por ello se explican estas muertes, pero debería servir de toque de atención para no sólo el ayuntamiento de Sevilla, sino de la Junta de Andalucía y la DGT.

  • Muy preciso tu artículo, Morrillu, pero ya lo habría acabado así:

    “También recordar los peligros del deslumbramiento, con un sol muy bajo que puede impedir ver correctamente la carretera y apreciar cómo se encuentra el asfalto delante de nosotros. Equiparse correctamente tanto a nivel de ropa adecuada a las bajas temperaturas como con protecciones que ayuden a minimizar el riesgo de lesiones frente a un accidente.

    Y sobre todo ser conscientes de los guardarraíles asesinos (que nos matan y que podrían ser quitados y sustituidos por el sistema de la doble bionda), encomendémonos a quien sea a ver si hay suerte y no nos los comemos…”

    Un abrazo
    (Observadores de la Seguridad Vial)

    • Pero lo mejor es que pongamos todo de nuestra parte, minimizando al máximo el riesgo de caída.

      Porque es como el tema de ser vistos en moto. Cierto que muchos conductores no nos ven pero si nosotros hacemos todo lo posible para que nos vean (ropa de alta visibilidad, luces, no colocarse en ángulos muertos) será más sencillo no sufrir un percance.

  • Desde el principio de 2 de cada 3 accidentes de motocicleta no son debidos a esta, es decir: la moto es inocente en 2 de cada 3 accidentes en los que interviene. Esto justifican los diferentes estudios realizados por compañías de seguros, medios de difusión, y otras entidades involucradas en la Seguridad Vial en España, y cada vez con más incidencias. Tan sólo la DGT persiste en seguir enviando estudios ajenos a esta realidad. A partir de aquí cada uno deberá realizar su aportación correspondiente para mejorar el problema, como conductor, piloto, pasajero, peatón, o administrador incluso simplemente como