Uno de los principales problemas en cuanto a seguridad se refiere, es probablemente la falta de concienciación en los conductores. Este es el motivo por el que la DGT centra sus campañas mediáticas en tocarnos la fibra sensible, y si bien es cierto que en muchas ocasiones lo consigue, también lo es que los efectos de estas campañas sobre los conductores son poco duraderos.
Pero si las campañas en prensa son totalmente necesarias, creo que lo son mucho más todas aquellas que acerquen lo máximo posible el destinatario del mensaje con el mensaje en sÃ. Me explico. En el último Salón del Automóvil de Barcelona, el Servei Català del Trà nsit de la Generalitat de Catalunya montó un stand con lo que a mi parecer deberÃa ver todo aquel que aspire a sacarse el carnet de conducir: un coche real tras un accidente.
En el caso concreto que comento, se trata de un Toyota Auris, poseedor de 5 estrellas Euro NCAP en el apartado de protección frontal y lateral de los ocupantes adultos. Es decir, un coche de máxima seguridad. Y bien, un matiz también importante, es que el coche expuesto no habÃa sufrido un accidente real, sino que procedÃa de realizar un crash test de impacto lateral a 50 km/h. Ver el resultado en primera persona da mucho que pensar. Bastante más que ver determinados anuncios. Un coche con las máximas estrellas Euro NCAP posibles, y un impacto a una velocidad relativamente baja, 50 km/h. Invita a la reflexión, sin lugar a dudas.

