
Ser juez y parte en un conflicto nunca ha sido fácil. Cada vez que aparece una reforma legislativa relacionada con automóviles, la industria interpreta si ésta será beneficiosa o no. El caso es que si no la consideran beneficiosa, siempre nos lo hacen saber.
Con motivo de la reforma de los permisos de conducción de motocicletas, la Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedas (Anesdor) ha dado a conocer sus previsiones de que el mercado de los ciclomotores caiga un 40% el próximo año. Esta asociación ha formado parte del grupo de trabajo que ha realizado el plan de seguridad para motoristas, y está de acuerdo con la implantación del carné A2.
Sin embargo, respecto al cambio de edad mínima de conducción de ciclomotores de 14 a 15 años, afirman que la reforma causará más accidentes, lo que nos hace preguntarnos hasta que punto nos podemos fiar de las previsiones de una industria que afirma que perderá el 40% de sus ventas.
Este caso en particular puede ser difícil de evaluar, ya que la sospecha por ser juez y parte tampoco nos permite afirmar que no puedan tener razón. Sin embargo, el problema en un plano más amplio es el choque entre intereses económicos y los intereses de la sociedad en seguridad vial. ¿Hasta que punto las medidas pueden estar condicionadas por intereses económicos?
Vía | El País
En Circula Seguro | Carné A2 para motos y otras novedades en los permisos de conducción


