Imprudencias viales vistas con los pies en el suelo

Tráfico en la autopista

Confieso que en ocasiones me puede el masoquismo y me lanzo a la carretera en el peor momento posible. Ayer fue un día de esos. Me dio por recorrerme media Cataluña por una autopista AP-7 saturada de vehículos que al parecer viajaban buscando el legendario sol de España. Sí, lo sé: ¿A quién se le ocurre circular un sábado por la mañana por la vía que mejor conecta el Sur de Europa con la costa mediterránea de nuestro país? Desde luego, no era lo más recomendable desde el punto de vista de la seguridad vial, pero a veces tengo esas ideas de bombero.

Entre decenas de coches guiris y centenares de coches matriculados en terreno patrio fui haciendo balance de las actitudes que mostraban los conductores a su paso. Y la cosa me dio para hacer no una, sino varias listas mentales.

Mêlée de rugby

En medio de aquel campo de batalla, porque aquello parecía un campo de batalla, la cosa se puso fea en varias ocasiones. Quizá lo más destacable era ver cómo muchos conductores arriesgaban demasiado al adelantar jugando al ping-pong: ahora por la izquierda, ahora por la derecha, siempre a toda mecha y sin importarles un carajo que viniera alguien o no por el carril que empleaban para dejar atrás a los demás. Me dio por componer un improvisado y nada científico ranking en esta categoría y los vehículos con matrícula francesa arrasaban en esta absurda competición por ganar unos metros en unos recorridos kilométricos. No es indicativo de nada, pero le da al post un poco de gracia entre tanta bomba de relojería que me encontré por el camino.

El premio a la maniobra salvaje se lo llevaron varios holandeses errantes que, cargados con caravanas enganchadas a sus coches, se emperraban en cambiar de carril como si circularan con una bicicleta por la zona de Spui, en Amsterdam. Poco les importaba que detrás del coche llevaran un trasto de varios metros. Si habían decidido que se cambiaban de carril, se cambiaban. En la final para conseguir el premio a la brusquedad en la modalidad de desplazamiento lateral se las vieron con los conductores españoles, que demostraron ser muy creativos a la hora de dar feroces volantazos para cambiar de carril importándoles muy poco cuánto pudieran molestar a los demás.

Velocidad excesiva

Me gustaría poder comentar algo sobre la velocidad excesiva, pero lo cierto es que algunos conductores pasaban a tantos kilómetros por hora que apenas pude ver si tenían placa de matrícula, como para anotar mentalmente sus países de procedencia. Y eso, en medio de una coreografía de cientos de locos sobre ruedas que iban de aquí a allá como Pedro por su casa. Ya es verdad que no pasan más cosas porque Murphy no quiere.

De quienes sí puedo hablar es de esos sujetos, todos ellos paisanos míos, que eran capaces de mantenerse en una velocidad absurdamente reducida que obligaban a todo el mundo (y me incluyo) a adelantarlos en cuanto fuera posible para evitar alcances de los vehículos que venían detrás a un palmo de distancia. Nada. Más desplazamientos laterales en lo que ya era un torneo mundial de ping pong asfáltico. Madera para el fuego.

Toda esta estresante situación se aderezaba con unas distancias de seguridad inexistentes. En este apartado, la competición estuvo reñidísima entre todos los conductores, ya que cuanto mayor era el amogollonamiento general, menores eran las distancias y más entretenidos los frenazos de cualquier nacionalidad. Sin embargo, cautivó el corazón de este improvisado jurado una paisana, bastante entrada en años, que en todo momento se acercaba pegajosamente con su coche al vehículo que la precedía, supongo que achinando los ojos para adivinar si el conductor del coche de delante tenía caspa o si por el contrario gozaba de buena salud en el cuero cabelludo.

Finalmente, es de justicia conceder el premio a la estulticia a los (ir)responsables de un vehículo con matrícula belga, a bordo del cual viajaba, de pie en todo momento, un niño que sacaba medio cuerpo por la ventana del conductor ante la cara de felicidad de los que se suponen eran sus padres. De traca.

Curiosamente, no encontré ni un solo coche de Policía en todo el camino…

Miniatura de un coche patrulla de los Mossos d'Esquadra

De vuelta hacia casa, vislumbro en un apartadero, muy camuflado, un Seat León oscuro agazapado y en posición sospechosa. Me entra por el rabillo del ojo mientras compruebo que el Tempomat me mantiene en 119 Km/h. Al entrarme visualmente en el retrovisor confirmo mis sospechas. Es un radar, pero a mí me da igual.

A quien no le da lo mismo es a un conductor suizo que, en uno de tantos peajes, es requerido por las fuerzas del orden, ahora muy visibles junto a un coche patrulla que se distingue de lejos. Una fuerza del orden habla con él mientras la otra fuerza del orden está apuntando en una libretilla lo que imagino es una matrícula, seguramente la del próximo cliente del tenderete recaudador que tienen montando allí.

Que no me parece mal que se sancione, porque al fin y al cabo un exceso de velocidad es una infracción contra la Ley y conducir a un ritmo superior al del resto de la gente introduce un enorme riesgo para ese conductor y para los demás, que no tienen culpa de nada si se le presenta un imprevisto al conductor que corre demasiado. De todas formas, habría agradecido algo de presencia policial en esos momentos en los que he temido realmente por mi integridad y por la de mi familia, que no ha sido específicamente cuando alguien pasaba a toda leche por el carril izquierdo, sino más bien cuando otros conductores cometían esas imprudencias que han dado pie a este post.

Jamás entenderé esta doble vara de medir de nuestras autoridades.

Es más, me niego a entenderla.

Foto | Steven Fernández, jmmcdgll, Amnemona, conner395

  • En Mexico seguimos trabajando promoviendo las 13 REGLAS BASICAS DE SEGURIDAD VIAL PARA AUTOMOVILISTA, y los accidentes siguen sucediendo por la violacion de estas recomendaciones. 1.- Revise su vehiculo antes de usarlo, cheque los niveles, presiòn de llantas. 2.- Use su cinturon de seguridad y haga que los pasajeros lo utilicen, los niños deben viajar en los asientos de atras. 3.- Deje sus llaves, si va ha tomar bebidas embriagantes, utilice taxis o al conductor designado. 4.- mantenga su distancia con relaciòn al vehiculo de adelante, aplique la regla de los tres segundos. 5.- Reduzca su velocidad en intersecciones y cruceros, vea que no vengan peatones, ciclista y motociclista. 6.- Sea previsible, avise o señale antes lo que va a hacer con tiempo y lleve las luces delanteras prendidas durante el dia. 7.- Menores de 18 años deben manejar acmpañados de un adulto, evitando manejar solos o de noche. 9.- Evite conducir con niños en brazos, con mascotas o contestando el celular, mejor orillese. 10.- Si esta emocionalmente alterado, evite manejar o controlese, sea prudente y cortès. 11.- velocidad frente a escuelas 20 kph, zona habitacional 30 kph, calles 40 kph y avenidas 60 kph. 12.- Reduzca su velocidad, cuando detecte un peligro y controle un riesgo a la vez. 13.- Vehiculos con sirena tienen preferencia, reduzca su velocidad y orillese a la derecha Les . Me pongo a las ordenes de quien quiera apoyar esta noble causa……. Ing. Raul Alberto Peniche Mendoza rapm1970@yahoo.com.mx cel: 9931756024

  • pep

    Tambien comentaria las miles de imprudencias que se cometen a diario en un espacio tan reducido como el casco urbano de una poblacion de unos 15000 hab. a dia de hoy todavia no he visto con todo el regocijo del mundo a un policia local salir de una esquina y darle el alto a un conductor que va conduciendo temerariamente por las calles…pero sí apostados poniendo multas justo a vehiculos que no estan en doble fila sino en badenes particulares.
    a veces pienso que los municipios son oasis del infractor