Iluminación en carreteras, ¿necesaria o no para la Seguridad Vial?

Rotonda iluminada

No es la primera vez que tratamos el tema de la desconexión del alumbrado público y de su impacto en la Seguridad Vial, tanto si hablamos del casco urbano como en carretera. Pero de nuevo retomamos el tema debido a que la oposición, concretamente el diputado de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) por Asturias Gaspar Llamazares, ha acusado al Gobierno de apagar el alumbrado en las autopistas y poner así en peligro a los conductores españoles.

El Gobierno ha respondido que la iluminación no es un elemento necesario sino una mejora de la red que debe de estar sometida a las disponibilidades presupuestarias. Y el ahorro si se prescinde de la misma es de aproximadamente unos 25 millones de euros, o al menos esto fue lo que se destinó en el 2010 a esta partida.

Lo más gracioso del caso (si es que podemos usar el término gracioso en algún tema referente a la Seguridad Vial) es que hace años, el argumento era completamente el opuesto hace unos años y a medida que se iluminaban nuevos tramos de carretera siempre se justificaba con el hecho de que aumentaba la seguridad. ¿Cuál es entonces el argumento válido?

Desde mi experiencia como conductor, que considero que es suficientemente amplia como para poder permitirme realizar una valoración tras haber superado ya ampliamente el medio millón de kilómetros, es que en algunos tramos de carretera la iluminación es completamente imprescindible.

Por ejemplo en las rotondas, los túneles (que ahora se lleva mucho apagarlos de día porque como hay que ir con las luces encendidas… y luego la vista se ve perjudicada a la salida debido a la diferencia lumínica), las incorporaciones a las autopistas, los intercambiadores, etc.

Lógicamente en las carreteras ya construidas y que no disponen de ningún sistema de iluminación inteligentes, quizás sea mejor en algunos casos mantenerla encendida por la noche que realizar reformas que mejoren su eficacia, aunque seguramente sólo será imprescindibles hacer esto en unos pocos casos.

La mayoría de las veces, una inversión ahora seguramente ahorrará un gasto mañana. Ya hablamos sobre posibles soluciones y la más sencilla, por ejemplo, es una iluminación escalonada, encendiendo farolas de forma alternativa. Incluso en algunas carreteras de Europa, se está investigando para que la iluminación sea automática, es decir, que se encienda al paso de los vehículos.

Me ha gustado sobre manera la última propuesta que se ha lanzado desde la oposición, y es la de buscar un reglamento a nivel europeo que regule la iluminación en las carreteras, desde su colocación a su forma de funcionamiento y lugares en los que es necesario.

De esta forma, ya no habrá dudas de si se debe instalar o no, o si es necesario mantener una iluminación en una zona concreta de nuestras carreteras.

Vía | Mutuamotera