Hay que llamar a las cosas por su nombre

David Walter Cook

A veces nos perdemos en el lenguaje de lo políticamente incorrecto o con eufemismos, y acabamos perdiendo la esencia de las ideas y *acabamos llamando plátanos a las manzanas*. Según va cobrando más relevancia la siniestralidad en carretera como una forma de muerte evitable en muchos casos, el lenguaje va ganando en precisión.

En Marzo de 2008, entre La Nucía y Alfaz del Pí (Alicante) un joven sufrió un *accidente* con su ciclomotor y se quedó tendido sobre el asfalto. Un conductor inglés que pasaba por la zona lo atropelló y arrastró durante dos kilómetros. Hiela la sangre pensar que a pesar de todo, seguía vivo.

Tras hacer varias maniobras para desenganchar el cuerpo de su coche, logró su objetivo y dejó abandonado al chaval. Los servicios de emergencia lo encontraron moribundo y acabó falleciendo. La investigación fue rápida, había un rastro de sangre muy evidente y una cámara del ayuntamiento sirvió de prueba.

El conductor y su esposa se hicieron los locos, diciendo que habían atropellado un animal, pero bien limpio que dejaron su coche. Para su desgracia, había otras pruebas en los bajos incriminándoles. Semejante conducta no puede calificarse de accidente, más bien de *asesinato*, pero se ha considerado *homicidio*. David Walter Cook ha recibido la condena que pedía el fiscal por conducción temeraria y homicidio, un delito doble.

Si no hay una sentencia del Supremo que anule la condena, ese señor se va a ir *a la cárcel durante 13 años y su mujer 18 meses* por evitar la comisión del delito. Además, tendrán que pagar una indemnización de 300.000 euros a la familia del chico. Nada va a resucitar a *José Antonio Caro Buendía*, pero al menos se ha hecho un poco de justicia.

Es probable que el matrimonio británico no pudiese evitar el golpear al joven cuando este acababa de sufrir otro accidente hace solo unos instantes. En ese caso, hablaríamos de “accidente”. *El resto de este escalofriante relato dista mucho de ser algo accidental*, incluso puede considerarse perfectamente como asesinato.

La sociedad tiene que dejar de amparar de una forma o de otra a los homicidas del volante, y hay que usar la palabra “accidente” cuando hablemos de algo que era inevitable y que no se podía prever. Cuando hablemos de casos como este, hay que dejar las correcciones estúpidas y utilizar las palabras “homicidas” y “crimen”, con todo el derecho.

Menos mal que, gracias a las reformas legislativas, *no se ha dado carpetazo al caso sin una mínima reparación moral*.

Vía | *AEA*, “20 Minutos”:http://www.20minutos.es/noticia/362664/0/undefined, “Norte Castilla”:http://www.nortecastilla.es/20080325/mas-actualidad/vida-ocio/detenida-pareja-atropello-mortal-200803251801.html
En Circula seguro | “¿Qué diferencia a un "accidente" de un accidente?”:http://www.circulaseguro.com/2009/01/15-que-diferencia-a-un-accidente-de-un-accidente