Hay esperanza para los conductores con SAHS

Motorista dormitando

Tiempo atrás abordamos en Circula Seguro el síndrome de apnea e hipopnea del sueño, el SAHS, explicamos en qué consistía, cómo reconocer los síntomas y además lo vinculábamos al gravísimo problema de caer dormidos cuando conducimos. No es un trastorno despreciable por cuanto se calcula que entre un 4% y un 5% de la población lo padece… aunque no se le haya diagnosticado jamás en la consulta del médico.

Tradicionalmente, el problema de la detección del SAHS radica en una cuestión de operatividad de la prueba necesaria: la polisomnografía, para la que son necesarias ocho horas, tanto como dura el sueño de la persona a la que se realiza, y que causa larguísimas listas de espera. Mientras tanto, gran parte de los conductores que padecen SAHS no diagnosticado siguen conduciendo, ajenos quizá a que el síndrome multiplica por siete su probabilidad de sufrir un siniestro vial, mientras que un tratamiento adecuado reduce esos niveles hasta equipararlos prácticamente con los de cualquier conductor sano.

Pero, después de todo, hay una esperanza para todas esas personas, y para quienes las rodean.

Conductor durmiendo

Desde hace ya años hay una serie de acciones emprendidas en toda Europa para hacer frente al problema del SAHS y a sus consecuencias para la seguridad vial. Un ejemplo de esto es la Acción B26 del marco de trabajo europeo para la Cooperación en la investigación Científica y Técnica, el COST, que ha denunciado la falta de consenso entre los estados de la UE a la hora de abordar el problema del SAHS y ha instado al Consejo Europeo que agilicen los procesos para evitar que quienes no han sido diagnosticados circulen por las vías públicas sin restricción alguna.

Mientras tanto, ¿quién le pone el cascabel al gato? Depende. Como no hay consenso, depende. Si miramos hacia Finlandia, donde tienen tolerancia cero hacia el conductor durmiente, allí los médicos están obligados por Ley a declarar a las autoridades cuantos casos sospechosos de SAHS descubran. En Suiza, se les sugiere, pero no se les obliga, que hagan lo mismo. Y conforme vamos bajando llegamos a España, donde se deja el asunto a la voluntad del conductor, ya sea porque renuncia a conducir o porque declara su estado a la hora de renovar el permiso.

¿Puede denunciar un médico sus sospechas? Aunque así ocurriera, seguramente una acción como esta causaría el mutismo en la consulta por temor a que el médico se chivara a las autoridades competentes, y sería peor el remedio que la enfermedad. ¿Quién iba a confiar en un médico que rompe la confianza con el paciente y consigue que le quiten el carnet? Quizá por eso, la solución a corto plazo pasa por el diálogo entre el médico y su paciente y por la autorregulación consciente del conductor, haciendo uso siempre de una sana educación vial… autodidacta.

Hombre durmiendo

Afortunadamente, soplan buenos vientos para los conductores aquejados de SAHS que no reciben tratamiento por no haber sido diagnosticados. Por una parte, comienza a emplearse un sistema alternativo a la polisomnografía, que con ciertas limitaciones permite descartar casos de SAHS incluso en el domicilio de la persona interesada. Se trata de la poligrafía respiratoria con detección automatizada de la presión de aire que necesita la persona que se somete a la prueba. Se trata de una prueba mucho más simple y barata que la polisomnografía, aunque resulta insuficiente para los casos más dudosos. En cualquier caso, emplear esa prueba reducirá el número de personas que tengan que pasar sí o sí por un examen más complejo.

Por otra parte, hay en desarrollo un software que puede arrojar mucha luz en la confirmación de casos de SAHS mediante el reconocimiento de una huella de voz específica y común a todos los afectados del síndrome, una huella de voz que, por lo que se cree, está relacionada con la inflamación crónica de las cuerdas vocales debida a las apneas sufridas durante el sueño. Se espera que esta aplicación esté ya acabada y probada hacia el año 2011.

Hasta entonces, el sentido común de quienes notan los efectos del SAHS en sus carnes o en la de su pareja es la mejor estrategia a favor de la seguridad vial, la suya y la de los demás. Porque por cada minuto que pasen al volante sin haber recibido tratamiento, estarán poniéndose en riesgo a sí mismos y a todos los que se crucen en su camino.

Foto | istolethetv, Watt Dabney, benzado
En Circula Seguro | El SAHS, síndrome de apnea e hipopnea durante el sueño, o cómo caer dormidos al volante, ¿Seguridad vial o deber de confidencialidad médica? He aquí el dilema