Guía para ir al aeropuerto sin que sea una odisea

llegar al aeropuerto

Los aeropuertos son una de las infraestructuras más importantes que puede tener una ciudad. También es por tanto de las que más problemas de movilidad generan. No solo por suponer uno de los puntos de mayor atracción de tráfico rodado, sino también por la gran demanda de aparcamiento por aquellos que viajan. Así, llegar al aeropuerto puede convertirse en una auténtica aventura, aunque por suerte cada vez contamos con más opciones de transporte para llegar hasta él.

Llegar en coche particular hasta el aeropuerto

Si vamos al aeropuerto en coche particular, se nos pueden plantear dos problemas: de movilidad y de aparcamiento. El de movilidad puede ser consecuencia de la distancia del trayecto, la ubicación del aeropuerto y la hora a la que decidimos ir. Los aeropuertos por razones obvias están ubicados fuera del casco urbano y a una distancia que puede ser considerable.

Si vamos en hora punta, ten por seguro que encontraremos retenciones, por lo que lo mejor es ir con tiempo para no correr el riesgo de perder el avión. Ten en cuenta que las aerolíneas recomiendan estar en la puerta de embarque 45 minutos antes de la hora programada para la salida, aunque el tiempo puede ser mayor en el caso de vuelos internacionales.

Consejo de seguridad vial

Aunque los accesos al aeropuerto suelen estar bien señalizados, intenta anticiparte y trata de situarte en el carril correcto con bastante antelación. Si no, cuando llegue el momento de tomar la salida, es posible que tengamos dificultades por incorporarnos al carril derecho; el tráfico en estos tramos suele ser bastante denso.

Ir al aeropuerto en taxi o VTC

llegar al aeropuerto

Todo lo anterior es igualmente aplicable si en vez de utilizar nuestro vehículo para llegar al aeropuerto, recurrimos al taxi o a algún servicio de VTC. Son vehículos como el nuestro, y también sufrirán los problemas de retenciones y atascos; aunque estos servicios cuentan con carriles y accesos exclusivos que les permiten acortar los tiempos. En cualquier caso ellos no hacen magia, y decirle al taxista que se dé prisa porque llegas tarde no es una opción.

Ir al aeropuerto en taxi o en VTC es claramente una opción más cómoda que la de ir nosotros por nuestra cuenta, especialmente porque nos ahorramos el trance de buscar aparcamiento. Sin embargo, esta comodidad tiene obviamente un precio; en el caso del taxi tenemos las famosas tarifas fijas de aeropuerto (entre 20€ y 40€ según ciudad), a las que posiblemente tengamos que sumar suplementos por bultos, por acudir a recogernos, etc. Así que debemos andarnos con ojo porque nunca tendremos del todo claro cuánto acabaremos pagando.

En el caso de las VTC, las condiciones varían según la plataforma. Los precios se pueden acercar bastante a los pagados con el taxi, pero al menos podemos hacernos una idea a través de la aplicación móvil.

Consejo de seguridad vial

Cuando nos bajemos del taxi o del vehículo VTC, intentemos hacerlo por el lado que da a la acera, aunque tengamos que cambiarnos de lado dentro del vehículo. Si aún así nos vemos obligados a hacerlo por el lado que da a la carretera, podemos pedir ayuda al conductor (que tendrá mejor visión por los retrovisores) o utilizar la técnica holandesa: abrir con la mano contraria. De esta forma nos obligaremos a girar el cuerpo y podremos mirar hacia atrás para vigilar que no vienen coches.

Ir al aeropuerto en coche compartido

Por supuesto, otra opción es el carpooling. La comentamos ahora pero posiblemente debería ser la primera opción que deberíamos contemplar. Si tienes la suerte de que en alguna de las plataformas se publique un trayecto que coincida con el tuyo, puedes ganar en comodidad, tiempo y precio. Por lo general son particulares que tienen que llevar o recoger a alguien, y tan sólo quieren compartir los gastos, por que los precios suelen ser económicos.

Si son excesivamente altos, empieza a sospechar, pues existen algunos falsos taxis encubiertos que realizan el trayecto varias veces al día. En todo caso, las plataformas de carpooling tienen prohibida esta práctica y suelen tener sistemas para expulsarlos.

Consejo de seguridad vial

Si ves que el conductor de tu viaje compartido circula a una velocidad excesiva, incumple alguna norma de circulación o tiene una actitud temeraria, no tengas reparos en pedirle más cautela. Si aún así continúa igual, no dudes en afearle su actitud. Muchas de las plataformas de carpooling permiten puntuar y evaluar la conducción de los usuarios; aunque creas que no sirve de nada, una mala crítica puede servir de escarmiento para el conductor y de advertencia para otros usuarios.

Llegar al aeropuerto en transporte público

llegar al aeropuerto

Si consideramos que el precio del taxi es excesivo, siempre podemos recurrir al transporte público. Son habituales las líneas de bus urbano especiales para aeropuerto, con un precio por trayecto algo más elevado del habitual (4€ en Sevilla, 5€ en Madrid y 5,90€ en Barcelona); y en ciudades como Madrid o Barcelona también las líneas de tren de cercanías y metro que llegan hasta el aeropuerto; eso sí, es muy probable que si cuentas con un abono de transporte, tengas que pagar un billete o un suplemento de entre 3€ y 6€.

También tienes que tener en cuenta el transporte discrecional. Existen muchas empresas privadas de autobuses que bien a través de concesiones o bien de forma totalmente privada, cubren determinados trayectos hasta el aeropuerto. Son frecuentes sobre todo con salidas desde otras ciudades, por lo que si venimos desde otra ciudad, nos ahorrará una escala.

Consejo de seguridad vial

Tal como nos dice la Fundación MAPFRE, en España es obligatorio que los autobuses matriculados desde 2007 lleven cinturón de seguridad para los pasajeros (excepto los urbanos y cercanías). Y sí, también es obligatorio que, en caso de haberlos, lo lleves abrochado durante todo el trayecto, incluso aunque estés ya dentro de la ciudad llegando a tu destino.

Aparcar en el aeropuerto

Si acudimos al aeropuerto en nuestro coche particular, una última gran prueba puede ser la de encontrar aparcamiento. En este caso nos podemos encontrar tres escenarios. El primero de ellos es que sea otra persona quien nos lleva al aeropuerto y pueda marchar inmediatamente después de dejarnos. En este caso le bastaría con parar en uno de los carriles habilitados para ello frente a la terminal, pero en muchos aeropuertos estos carriles se han reconvertido en los llamados parking express. Pensados para dejar o recoger a los pasajeros y su equipaje, permiten estacionar gratis durante los primeros 15 minutos. Aunque muchos denuncian un afán recaudatorio por parte de AENA, lo cierto es que ese tiempo es suficiente para despedirse de un ser querido, y la experiencia en otros países ha demostrado que mejora la fluidez del tráfico.

Si nosotros o la persona que nos lleva va a estar más de 15 minutos, lo ideal es dejar el coche en un parking general o de corta estancia, que puede costar casi la mitad (0,05 € por minuto) que los minutos de pago del parking express (0,11 € por minuto). Pero si lo que vamos a hacer es dejar el coche durante unos días, la mejor opción es un aparcamiento de larga estancia, ideal para viajes más largos o vacaciones. Suelen estar más alejados de la terminal, pero muchos aeropuertos ofrecen autobuses lanzadera desde ellos si la distancia es excesiva para cubrirla a pie. Podemos hacernos una idea de los distintos precios gracias al sistema de reservas de AENA.

Consejo de seguridad vial

La Fundación MAPFRE también nos cuenta cómo debemos circular cuando estemos ya dentro de la zona de estacionamiento. Debemos seguir respetando las normas generales de circulación (uso de intermitentes, prioridad de paso, respetar las marcas viales de sentido de la marcha…) y por supuesto utilizar las luces de cruce si el aparcamiento es subterráneo. La velocidad estará limitada, además, entre 10 y 20 kilómetros por hora.

llegar al aeropuerto

Servicios de recogida o aparcacoches

Si tenemos que dejar nuestro vehículo durante varios días y el precio del parking de larga duración nos parece excesivo, también podemos encontrar aparcamientos privados cercanos al aeropuerto. Estos parking alternativos suelen contar también con bus lanzadera que nos lleve hasta la terminal, pero lo realmente interesante es que muchos de ellos cuentan con servicio de recogida o aparcacoches.

Así, podrás dejar tu coche a la entrada de la terminal (o cualquier otro sitio pactado) a algunos de sus empleados; de igual manera, podrás pedir que te lo traigan al mismo sitio a la vuelta de viaje. Como último atractivo, a muchas de estas empresas les puedes solicitar que te lo laven en tu ausencia. Con todo ello, estos servicios pueden plantearse incluso como la mejor opción de aparcamiento si tenemos que dejar nuestro vehículo durante unos días.

Consejo de seguridad vial

Una vez hayamos dejado nuestro vehículo y nos convirtamos en peatón, debemos cambiar el chip y recorrer las zonas de estacionamiento por las zonas señaladas por los peatones. Es frecuente que, con las prisas y por inercia, queramos cruzar las vías de cualquier manera.

Imágenes | iStock: robwilson39, PierreOlivierClementMantion, ANNECORDON, SamAntonioPhotographytyphoonski.

En Circula Seguro | Qué es la movilidad multimodal y porqué es importante para las ciudades