
El tratamiento de una noticia por parte de los medios puede influir en la percepción social que se tenga de ella, y por tanto puede llegar a cambiar, para bien o para mal, el comportamiento de la sociedad respecto al problema que se trata. Un claro ejemplo de esto es la violencia machista, un claro ejemplo de cómo se tuvo que alcanzar un consenso entre los medios y las autoridades que pedÃan que no se tratasen los casos con palabras que minimizasen su importancia. El propio nombre de violencia doméstica, que ahora todos aceptamos, fue el fruto de una larga discusión semántica y psicológica.
La asociación STOP Accidentes ha realizado junto al Servicio Catalán de Tráfico y el Colegio de Periodistas de Cataluña un decálogo en el que pide a los periodistas un cambio en la forma de tratar las noticias sobre siniestralidad vial, de forma que la sensación percibida por el público se ajuste más a la importancia de este problema. Respetando la libertad de información, es deber de los comunicadores cumplir una responsabilidad social al informar sobre estos problemas.
Respecto a la terminologÃa, el decálogo pide a los periodistas que se refieran a los conductores que causan accidentes mortales con términos como presunto homicida, agresor o criminal, y que además se difuda el nombre y apellidos de éstos.


Comentarios
SÃ, señor. La palabra "accidente" tiene una connotación de casualidad que resulta inaceptable. Apenas hay casualidades en las muertes de la carretera. Como alternativa al "accidente" tenemos el "siniestro", palabra que además evoca la parte nefasta de las consecuencias de una colisión.