Existen 58 tramos de riesgo en las carreteras, según el último informe EuroRAP

Autovía

El organismo EuroRAP (European Road Assessment Programme), como viene haciendo anualmente, ha publicado su informe actualizado sobre nuestras carreteras. Del total de 21.466 kilómetros analizados de la Red de Carreteras del Estado, correspondiendo a 1.229 tramos, en el periodo considerado 2008-2010, se han producido un total de 1.863 accidentes mortales y 6.358 accidentes graves, con un saldo de 2.165 fallecidos y 8.950 heridos graves.

Si conocemos la carretera y la provincia, la DGT nos pone al corriente sobre si tiene o no un punto negro, así como la ubicación del mismo con la expresión del punto kilométrico exacto, tramo que comprende y sentido de circulación afectado. Pero lo verdaderamente importante, es saber con las estadísticas en la mano, si los tramos digamos problemáticos han experimentan una mejora con respecto a los datos de otros años, así como las actuaciones llevadas a cabo por la administración.

Los tramos de riesgo ya están identificados

Son 723 kilómetros de carreteras en los que un conductor tiene una probabilidad elevada o muy elevada de sufrir un accidente. Datos conocidos, como puede verse en el vídeo, tras afirmar que León es la provincia de España con más puntos negros en su red de carreteras. Entonces, ¿qué factores determinan la reincidencia de accidentes en los denominados tramos peligrosos?

Según el informe de evaluación de EuroRAP son un total de 58 tramos de riesgo elevado, de los cuales, tres son los tramos considerados muy peligrosos para la seguridad de sus usuarios:

* El primer tramo de mayor peligrosidad, la N-322 en Albacete, entre los Km. 412,3 y 424,2,
* El segundo tramo de mayor riesgo es la SC-21 en A Coruña, entre los Km. 0 y 1.2,
* El tercer tramo de mayor riesgo es la N-640 en Lugo, entre los Km. 25.1 y 36.

En dicha evaluación se ha tenido en cuenta la distribución de tramos según el Índice de Riesgo, definido como el número de accidentes mortales y accidentes graves ocurridos en el periodo de tres años en un tramo por cada 1.000 millones de vehículos-kilómetro y los tramos afectados en cuanto a la tipología de la vía, como por ejemplo si existen intersecciones, intensidad de tráfico y plataforma vial, es decir, si la calzada es única o está desdoblada.

Son factores que influyen en la producción de los accidentes de tráfico más frecuentes, como por ejemplo, las salida de vía y las colisiones frontales. De ahí, que sean las carreteras secundarias las que se llevan la peor parte debido a las causas que originan dichos accidentes, como pueden ser las distracciones o las invasiones de carril contrario por adelantamientos indebidos en calzadas únicas de doble sentido.

Ford Orion en carretera

Otro dato a tener en cuenta es el aumento de las motocicletas en el total de la accidentalidad mortal y grave que se ha venido incrementando a pesar del descenso a nivel general del número de accidentes en estos últimos años. Según datos del informe, existen tramos de carreteras donde el cien por cien de los accidentes son de motoristas. El disfrute de la conducción en moto, especialmente en fines de semana por carreteras de la sierra o montaña, con multitud de curvas y cambios de rasante implica unos riesgos que debe conocer el colectivo de motoristas.

Menos tramos negros y más carreteras seguras

Sabemos que España ha dado un gran paso en la reducción de muertes en carretera gracias a las reformas del reglamento de circulación en cuanto al permiso por puntos, endurecimiento de las penas sobre los delitos contra la seguridad vial y existir mayor sensibilización de los usuarios sobre los accidentes de tráfico. Sin embargo, no podemos olvidar que el factor vía con sus condiciones medio ambientales, también tiene su influencia a la hora de valorar las causas de los siniestros que se producen en la red vial.

Con la mejora del firme en los trazados más peligrosos, una puesta a punto de la señalización, la colocación de sistemas de contención para motoristas y un mayor control de la velocidad, se podrían reducir accidentes. Eliminar un punto o tramo de vía conflictivo exige primero un compromiso por parte de su titular y después una inversión. A lo mejor, no es tanta inversión, con una revisión del lugar y estudio del entorno, una nueva ubicación de la señalización horizontal y vertical puede ser la solución.

Tampoco podemos olvidar que el factor humano está detrás de casi el 90% de los siniestros. La atención permanente mientras se conduce y la adaptación de la velocidad a las circunstancias son una buena fórmula.

Vía | Europa Press
Más información | Informe RACE2011
Vídeo | cyltelevisión
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