Excepciones no, gracias

Audi A8 de Alberto Ruiz-Gallardon

El carnet por puntos colabora en reducir la impunidad de los infractores habituales, que lo tenían tan sencillo como soltar unos billetes y _aquí no ha pasado nada_. En teoría, cuando te retiran los puntos, te retiran el permiso, y si te pones otra vez al volante cometes un delito. *Esto no siempre se lleva a la práctica*.

Puede parecernos comprensible, e incluso, necesario, que los agentes de policía, bomberos o ambulancias cometan infracciones, bajo su responsabilidad, para acudir con presteza a una emergencia. *En estos casos, la rapidez es primordial y no podemos aplicar las normas de la misma forma*. Además de estos agentes, tenemos otras excepciones _de facto_ que ya no se ven tan bien.

Es un secreto a voces que diversos políticos y personalidades se mueven en coches oficiales, conduciendo ellos o no, *saltándose todas las normas del tráfico que estiman oportunas con la excusa de la seguridad*. Más de uno habrá sido adelantado por un coche de alta gama, con lunas tintadas, escoltado por varios compactos o berlinas de gran potencia.

Ve el video en el sitio original.

El coche oficial del mismísimo director de la DGT, Pere Navarro, *fue pillado _in fraganti_* saltándose varias normas de circulación relacionadas con la velocidad o la correcta circulación en autopista. Esto salió por televisión y no tuvo ninguna repercusión en el político ni en su chófer. ¿Por qué?

La semana pasada el diario Público recoge presuntas quejas de los policías que escoltan a Francisco Álvarez-Cascos, que relatan que no utiliza el cinturón de seguridad, conduce como quiere por Madrid, se ha llegado a saltar seis semáforos en rojo, tienen serias dificultades para seguirle, etc. *Cabe mencionar que este señor se retiró voluntariamente de la vida política*, pero goza de protección policial.

Estos casos nos llevan a la siguiente conclusión: ¿por qué esos conductores mantienen sus puntos? ¿Qué pasa cuando un coche oficial tiene una “foto” de radar? Nada, tan simple como eso. Se puede entender que en algunas circunstancias el traslado de personalidades exija no encorsetarse en cumplir con todo el Código, pero ¿y el resto de las ocasiones?

Ve el video en el sitio original.

La reforma de la Ley de Seguridad Vial que está en fase de tramitación parlamentaria es una buena oportunidad para establecer los límites de hasta qué punto un viaje de seguridad de una personalidad puede estar exenta de consecuencias. Lástima que los mismos que escriben esas leyes son los mismos que en ocasiones pasan por encima de ellas.

*Se me ocurre que esto dejará de ocurrir dos supuestos*. El primero es que, por buen hacer y transparencia, pasen por el aro y cumplan las mismas normas que nos exigen cumplir a los demás. La otra es que un día un coche oficial se vea envuelto en un accidente y se haga público, e igual una de sus señorías muere en un coche de más de 60.000 euros por no abrocharse el cinturón de seguridad.

Citaré el artículo 14 de la Constitución Española de 1978:

Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

*La Constitución es la norma de más alto rango en nuestro país, que se apliquen el cuento*. Nos da igual que hablemos del presidente del Gobierno, el jefe de la oposición, el presidente de la Xunta, un diputado catalán, la ministra de Igualdad… así como su orientación política o cargo.

Si no es estrictamente necesario, que cumplan con el Código con todas sus consecuencias. Y si se lo saltan, como los demás hijos de vecino, a pagar la sanción, pérdida de puntos y retiradas de carnet. Y por supuesto, que no se les infle la boca hablando de -seguridad- hipocresía vial, es realmente obsceno.

Vía | “Público”:http://www.publico.es/espana/217572/policia/exige/retire/escolta/alvarezcascos, “El País”:http://www.elpais.com/articulo/madrid/Multa/coches/oficiales/elpepiespmad/20080415elpmad_1/Tes
En Circula seguro | “La revista Autofácil denuncia al Director General de Tráfico, Pere Navarro, por el exceso de velocidad en su coche oficial”:http://www.circulaseguro.com/2007/12/13-la-revista-autofacil-denuncia-al-director-general-de-trafico-pere-navarro-por-el-exceso-de-velocidad-en-su-coche-oficial

  • Completamente de acuerdo con vuestros comentarios
    Penoso dar ejemplo de esa manera…
    No valen excusas , por supuesto, y el dinero es lo de menos, es el riesgo en que nos ponen a todos

    Solo una apreciaciacion o dos:
    1-bajo el pretexto del periodismo, tampoco se puede ir tras la noticia infringiendo la norma

    2-la distancia de seguridad a 131 kmh no es en absoluto la correcta
    si el coche del Sr P Navarro frena , quien lo sigue se empotra casi fijo tras él, ya me direis quien paga los platos luego
    no merece la pena no?

    mejor si las imagenes hubieren sido captadas por una camara o radar o en vehiculo estacionado

    por lo demas estoy con vosotros

  • Ésto no es culpa de nadie más que de la D.G.T.

    Además no pueden aplicar ni la excusa de poder tener “órdenes de arriba”. La D.G.T. no es una empresa en situación precaria. Y Pere Navarro tampoco es un empleado precario.

    Igual por aplicar las mismas medidas que son para todos, intentarían evadirse o presionarle, pero desde su posición a poco que hiciera ruido con cabeza, los “listos” tendrían que hocicar y asumir su responsabilidad y error.

    Pero claro… en este país tan sólo hay que ver bien que la D.G.T. haga ruido para decir que los asesinos y descerebrados únicamente somos los particulares. El resto de ciudadanos. A los colegas no se les hace la putada de quedar en evidencia.

    Pero con la Ley en la mano, la D.G.T. en cierto modo sí ganaría mejor imagen. Si quisiera, esos también aprendían a respetar un código y unas normas… que no gustan (es evidente) ni se está conforme. Pero que son PARA TODOS LOS QUE USEN LA VÍA.

    Pero en fin, precupémonos de no pegar el patinazo nosotros o que no nos toque ser el objetivo de alguno de sus incontables errores, que entonces como ciudadano y españolito de a pie, sí que tendremos nosotros dolores de cabeza para rebatir lo que nos diga la D.G.T. con su santa posesión de la razón, verdad y ley absoluta.