Evita tú mi ángulo muerto

Avisador de ángulo muerto
En casi todos los asuntos que nos podamos imaginar, siempre hay un mínimo de dos versiones. En el caso del ángulo muerto, tenemos ese mínimo de dos visiones en las figuras de quien tiene un ángulo muerto y quien se posiciona dentro de esa área. Para simplificar hablaremos de coche y moto: el coche tiene un ángulo muerto en sus retrovisores (a menos que disponga de detectores), y la moto cabe perfectamente en esa zona en la que no es visible.

Para seguir calentando motores, pensemos una cosa: si un coche “cabe” en algún momento en el área del ángulo muerto, ¿cómo no va a ser invisible una moto o una bicicleta? Y la pregunta del millón, ¿por qué siempre enfocamos el tema del ángulo muerto desde el punto de vista del conductor del coche o del camión, pero pocas veces o ponemos del lado del “2 ruedas”? Todo esto viene a cuento de una experiencia personal, nada de importancia pero sí algo que me dio que pensar.

Si vas en moto o en bici, evita mi ángulo muerto

Efectivamente, si eres asiduo a Circula Seguro sabrás que hablamos ya varias veces de la importancia de la visibilidad cuando vas en bici o en moto: hay que hacerse ver. Es clave porque de ello depende, muchas veces, la integridad de la persona que circula sobre dos ruedas. Lo que ocurre es que hacerte visible a base de ropa clara, reflectantes, luces de posición, etc. es solo una parte de la tarea. La otra parte es colocarte siempre en la zona útil de los espejos de los demás.

La experiencia de la que hablaba la protagonizó un vecino mío (yo lo supe cuando lo ví entrar en el garaje detrás de mí) que, con su scooter, no paraba de culebrear detrás del coche. Lo veía por el espejo central, pero cuando nos tocaba hacer un cruce y tirar por la izquierda se colaba durante un buen rato en mi ángulo muerto, hasta el punto de creer yo que se había ido por otro lado. Al ir hacia la derecha, otra vez: metido de lleno en mi ángulo muerto.

Al llegar estaba preparado para hablar con él y decirle que apenas pude verlo con seguridad, pero en primer lugar no es que sea muy educado (él) y se marchó pitando a su casa, y en segundo lugar, corría el riesgo que se corre cuando tratas de decir a alguien una cosa que interpretará como un ataque. Las cosas son así. Sea como sea, el ángulo muerto está ahí para los dos: para mí porque no veo un scooter que no deja de moverse a un lado y a otro (y que monopoliza mi atención, cosa que tampoco es buena) y para él, que no deja de ponerse en peligro de manera inútil.

Si yo no lo veo, o creo que se ha marchado, puedo hacer un movimiento que para él sea imprevisto y terminar impactando. En ese caso, la culpa sería “mía” porque soy “el coche” malvado que nunca respeta al motorista/ciclista. Sin embargo, en el otro punto de vista está mi versión, esa que dice que de tanto moverse y colocarse donde no debería colocarse, hemos terminado mal.

En Circula Seguro | ¿Qué es el BLIS?

  • Es justo lo que yo hago cuando estoy en la bicicleta. Cuando el tráfico está parado, o cuando hay coches parados a mi derecha, siempre me sitúo casi en el centro del carril, en un lugar donde yo pueda verle la cara al conductor del vehículo que me precede por su retrovisor. Si yo le veo la cara, él me ve a mí también. Eso también es bueno porque por la cara del conductor puedes, incluso, saber cuáles son sus intenciones porque, a veces, tarda un poco en darse cuenta de que estamos ahí ya que no “espera” ver una bicicleta ahí. Mirándole la cara consigues anticiparte un poco a sus maniobras.