¿Es seguro conducir después de un infarto?

Infarto de miocardio y conducción

¿Hasta qué punto el infarto de miocardio es un problema de seguridad vial? Sabemos que el infarto de miocardio es, junto con el resto de enfermedades cardiovasculares, una consecuencia de nuestro actual estilo de vida y una de las enfermedades que más morbilidad y mortalidad ocasionan en nuestro entorno. Por lo tanto, es un problema de gran repercusión.

Trasladado a la carretera, el infarto puede inducir a ciertos siniestros de tráfico que, a priori, se dan por inexplicables. Pero, ¿qué implicaciones tiene el infarto de miocardio en la conducción cuando hace tiempo que sucedió? ¿Puede ocasionar en el conductor una merma de las capacidades que requiere el manejo de vehiculos? ¿Hay “vía” después del infarto?

Una de las situaciones que más controversia plantea el infarto de miocardio ocurre cuando el infarto ya ha tenido lugar y el sujeto, que además de paciente es conductor, debe volver a su vida “normal” tras haber superado el episodio. Afortunadamente cada vez son más las personas que sobreviven a un infarto de miocardio, en parte debido a las estrategias de recanalización de una arteria coronaria obstruida, que al fin y al cabo es el sustrato de la patología.

Y al ser cada vez más, más son también los dilemas que se plantean al resituar a la persona en las actividades de la vida normal: desde el trabajo, pasando por las relaciones de todo tipo, hasta llegar a una actividad que tiene mucho de relación social: la circulación de vehículos. En el momento del alta médica, ya sea en Atención Primaria u Hospitalaria, no son pocos los que lanzan estas preguntas a su doctor: “¿Cuándo volveré al trabajo? ¿Cuándo podré volver a conducir?

Controles médicos

Criterios para evaluar la vuelta a la conducción

Son las inquietudes clásicas de una persona que se ha visto apartada de su vida habitual y quiere recuperar cuanto antes la normalidad. Como es lógico, aquí no vamos a ejercer de médicos, ya que cada persona es un mundo y este tipo de cuestiones deben resolverse en la consulta, pero sí que podemos enumerar los parámetros que guían a los profesionales de la medicina a la hora de estimar cuándo una persona que ha sufrido un infarto puede volver a hacer eso que se llama “vida normal”.

Hace años que las directrices que emplean los médicos están recogidas y tabuladas por las sociedades europea y norteamericana de Cardiología, y obedecen básicamente a estos tres parámetros:

  1. El grado de discapacidad generado por el fallo mecánico de un corazón afectado por infarto. Es decir, el fallo de la “bomba” que expulsa sangre al torrente, que es lo que se llama insuficiencia cardiaca derivada. Dependiendo de este grado de discapacidad, puede ser que a la persona le cueste respirar sólo con salir del aparcamiento. Afortunadamente este extremo suele ser la excepción, pero no deja de ser causa de restricción a la conducción.
  2. Las complicaciones derivadas del fallo eléctrico de un corazón dañado; es decir, las posibles arritmias que pueda sufrir la persona aun habiendo conseguido una buena función cardiaca. Una arritmia en mitad del tráfico puede suponer un grave riesgo para la seguridad vial de la persona y de cualquier otro usuario de la vía que se encuentre en su entorno más próximo.
  3. Y como en tanta enfermedad, a la hora de conducir influyen los fármacos o dispositivos que deberá incorporar la persona a su día a día, ya sea de forma transitoria o definitiva. Hay fármacos que interfieren en la seguridad vial, como los betabloqueantes, y también dispositivos que se implantan bajo la piel y que producen de forma automática descargas eléctricas como si fueran pequeños desfibriladores para restablecer el ritmo cardiaco.

Lógicamente, en cada caso el médico tendrá que considerar las múltiples variables que hayan rodeado el infarto de la persona afectada, de manera que cada paciente saldrá con una situación clínica o un pronóstico diferente. Por lo general (esto es, salvo excepciones) cada actividad que realizaba la persona en su antigua vida la va a recuperar de forma secuencial: primero una cosa y luego, la otra.

La conducción no es una excepción.

Controles médicos

Revisiones médicas del conductor tras el infarto

En general, para un infarto de miocardio sin complicaciones la Sociedad Americana de Cardiología estima en 3 meses el tiempo mínimo que debe pasar antes de que el afectado coja un coche. Por su lado, la Sociedad Europea de Cardiología fija ese plazo en un mes. Para los conductores profesionales, los americanos esperan 3 meses antes de reevaluar la situación, mientras que en Europa se dan 6 semanas con una prueba de esfuerzo normal sin fármacos seguida por electrocardiograma.

Unos organismos son más conservadores que otros, sí, pero a ambos los guía una misma razón: la elevada incidencia de episodios tales como re-infartos o arritmias que se presentan tras estos períodos del alta hospitalaria. Por lo tanto, es algo que conviene vigilar muy de cerca antes de volver a conducir.

Después de ese período de vigilancia y siempre que la persona esté libre de síntomas incapacitantes, deberá obtener con menos tiempo que el conductor de su misma edad un informe favorable del especialista para reconocer la capacidad para conducir, sin perjuicio de que si se cree oportuno le pueda quedar restringida para siempre la conducción.

Vamos con un ejemplo: llevar implantado un desfibrilador automático implica una serie de revisiones cuya periodicidad puede ser de hasta 6 meses. Así se corrobora el buen funcionamiento del dispositivo y el número de descargas que aplica. Este aparatito salva al conductor de esas arritmias que al volante podrían resultar peligrosísimas, pero aun con la descarga la persona puede llegar a perder la conciencia de forma transitoria. Es decir, que aunque estuviera protegido por la máquina, alguien podría perder el permiso de conducir por seguir padeciendo “demasiadas” descargas, fueran apropiadas o no.

¿Hay “vía” más allá del infarto de miocardio? ¿Se puede conducir después de un infarto? Sí, si con los debidos controles médicos así lo aconseja el galeno, como sucede con otras tantas enfermedades.

Asesoramiento | Dr. Josep Serra
Foto | JHeuser, Andrew Malone, Parker Michael Knight
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  • pepserra

    Lo curioso del caso es que tanto esta como en muchas otras enfermedades, Trafico ni se entera de lo que le ha sucedido al sujeto.
    Y se deja en manos de la “buena voluntad” de éste el no tocar el volante hasta X tiempo.
    Si, reconozco que es un tema al que le tengo ganas, no solo porque lo veo a diario sino porque se puede llegar a cobrar vidas y menos como estan las cosas”economicas”.
    Sr autonomo…sepa usted que hasta 6 semanas no podra conducir…

    Va a ser que no….me encuentro bien…
    Frases mas que conocidas en el ambito medico del dia a dia
    Y estamos tan metidos en este engranaje de la productividad que cuando incluso les planteas que puede ocurrir le a él o su familia si queda herido de gravedad o fallece conduciendo o incluso lo que es peor afectan a otros “inocentes”…algunos miran al techo…lo juro…

    Muy sencillo, muy dificil: La restriccion debería estar mas en manos de Trafico que del buen hacer del conductor. Ademas siempre he repetido que NINGUN dato medico privado tiene porque filtrarse a ningun organismo.
    Un post infartado sale del ALTA y Trafico recibe una notificacion donde dice: PACIENTE NO APTO EN GRADO TRANSITORIO (4 sem)… y punto.

    Amigos, no pasa dia donde en consulta no deba librar una batalla considerando los pros y los contras e intentando convencer de estos riesgos frente a los perjuicios economicos a quien NO se encuentra en condiciones de conducir y es duro…de verdad…mas de uno sale llorando…y no porque le haya contado que voy a dar parte(la Ley no me lo deja tan facil), sino porque los enfrento con esta maldita realidad.

  • escargot

    No me ha quedado claro, Pep. Cuando alguien sufre un infarto y se le da el alta, ¿podéis avisar a Tráfico de que va a estar X tiempo sin poder conducir?

  • pepserra

    de poder se puede claro que si pero no hay una CLARA LEGALIDAD LA RESPECTO
    pero cuidado con los tiempos que andamos y con la relacion medico paciente que puede romperse.
    hay conductores civicos que ellos no tienen problemas pero otros lo viven como una agresion a su intimidad y como un chivatazo…
    asi es el dia a dia

    no hay canales o rutas preestablecidas
    deberia ser el propio paciente quien comunicara a los CRmedico que su salud ha variado y por tanto actualizar sus revisiones…pero creeis que esto lo hara todo el mundo en gral???
    hay que afianzar canales confidenciales para que todos andemos mas seguros sin vulnerar los datos personales y de poder se puede….
    falta voluntad administrativa y money claro…

    • escargot

      Porque la gente se acuerda mucho de sus derechos pero muy poco de sus responsabilidades.

      • pepserra

        xxxxasssto escargot
        Mira Yo ya llevo un tiempo en esta tematica y me conoceis por mis inclinaciones a debatir este aspecto.
        Mientras la sociedad siga articulando la capacitacion medica unica y exclusivamente a traves de los CRM, mal andamos.
        No hay linea directa hoy por hoy(en la era de las redes sociales), entre la Salud Publica y la DGT o las competencias autonomicas.
        Pensemos que el cardiologo de planta le dira al infartado:
        mire usted le recomiendo no conducir en 1 mes…y punto,

        es decir, delega al paciente la responsabilidad de declarar al CRM -Trafico su nuevo estatus de salud…
        Y si ya albergo dudas sobre como van las rev medicas habituales , imaginate cuando nadie puede llegar a enterarse de como esta una persona para conducir
        Resalto la crisis en que vivimos otra vez, que no es ninguna broma.
        Con la excelente Ley que tenemos, por haberte infartado te pueden meter de patas a la calle si das demasiados problemas al jefe…lo veo cada dia…
        Y a ver quien se juega el sueldo, a pesar de que el medico les conciencie sobre los riesgos de conducir post infartado
        Esperanza queda…se que se cuece algo respecto a mayor grado de “intromision” entre salud publica y CRM -Trafico. Ya va siendo hora Sres….

        • escargot

          Entonces la cosa es más complicada de lo que parece… así va a haber gente que por principios no conduciría después de un infarto, pero estando las cosas como están decide arriesgarse.

          Hemos creado un panorama bucólico.

          • pepserra

            E  irá a más….consecuencias o daños colaterales de los que ya se ha hablado en CS de la crisis que sufrimos.
            Solo que esta vez en version ITV humana.

            Hey no quiero ser apocaliptico…pero de buen seguro nos estaremos ya cruzando con personas que por NECESIDAD… conducen NO estando capacitados para ello(obviamente sin que se note desde fuera)

            Esto deberia ser motivo de preocupacion para la administracion.
            Yo hago lo mio cada dia y mas para convencer del riesgo que se corre, pero …

  • Pedro jose

    Considero que cuando una persona sale de una situacion de infarto, medicada y tratada correctamente, esta mas capacitada que la mayoria que piensa que esta bien. Cierto que no pondremos a un moribundo al volante, pero el infartado esta mas consciente de su situacion, que una inmensa mayoria que piensa que esta bien. Y si te tiene que operar un medico que en su dia tubo un infarto? Y que hay de otras patologias que afectan tanto o mas que un infarto? La palabra infarto asusta mucho, asusta mas la falta de informacion!