Envía un mensaje con la palabra “distracción” al 112

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No soy un talibán del movimiento anti-móvil. Entiendo que con los tiempos que corren el teléfono celular es una herramienta indispensable para muchas personas y que, por tanto, no pueden jugarse una venta o un contrato por el hecho de apagar el teléfono cuando están al volante. Por eso entiendo que el conductor pueda hablar por teléfono, siempre que no confunda cuáles son sus prioridades como conductor y, por supuesto, siempre que utilice un dispositivo manos libres, que garantiza que las manos se quedan donde tienen que estar y además se encuentra en el mercado por un precio irrisorio.

En lo que no transijo es en el uso del teléfono para el envío de sms durante la conducción. Quien lo practica habitualmente lo encontrará la cosa más natural del mundo. Quien ni se lo haya planteado, se horrorizará con sólo imaginarse la escena. Ahora, un estudio realizado por el TRL revela que enviar un sms aumenta en un 35% el tiempo de reacción del conductor. La mitad de los conductores de 18 a 24 años encuestados en Reino Unido admitieron enviar mensajes mientras conducen.

Pero los números se entienden mejor cuando los comparamos con otras cifras. Según el estudio, quien maneja vehículos bajo los efectos del alcohol o las drogas ve reducida su capacidad de reacción en un 21% y un 12%, respectivamente. Dicho con otras palabras, el envío de un sms afecta más a la capacidad de reacción que el hecho de conducir bebido o drogado, que se dice pronto.

La mecánica de escribir un mensaje con el móvil se lleva hasta 63 segundos, durante los cuales el conductor va alternando la mirada entre el teléfono y el entorno y se distrae completamente de la que es su actividad principal, el manejo del vehículo.

Este es un punto esencial: no es una cuestión sólo de permanecer con la mirada puesta en la carretera. Uno podría pensar que es capaz de teclear un mensaje sin necesidad de dirigir la vista hacia el teclado. La cuestión es que el envío de sms es una actividad que, por integrada que tengamos, requiere una buena dosis de concentración. Por eso la pesona que emplea el móvil para el envío de mensajes mientras se encuentra al volante ve afectadas su capacidad de mantener el coche dentro del carril y de permanecer a una distancia de seguridad con el vehículo que le precede.

De todas formas, el envío de mensajes mientras se conduce no es la única causa de distracción habitual. Este anuncio de la campaña australiana Good drivers just drive muestra una recopilación de esos motivos de pérdida de control que cada día acaban en un buen susto o, peor, en una llamada a los servicios de emergencia.

  • Lo de escribir sms mientras se conduce me parece la mayor soplaguindez que se puede hacer al volante. Yo lo situo a la misma altura que quien bebe y conduce. No es despiste, no es fallo, es un acto consciente y voluntario; es querer convertirse, más tarde o más temprano, en asesino o cadáver.
    Lo de las llamadas, si hago un gran esfuerzo de concentración, casi lo puedo llegar a entender. El jefe/tu madre/tu mujer te llama, puede ser importante y debes cogerlo, no puedes esperar porque si pierdes la llamada te echan del trabajo/eren un mal hijo/piensa que le has puesto los cuernos y te deja. Vale, eres un cabrón y ojalá te pille la guardia civil, pero vale, aceptamos pulpo.
    Pero lo de los sms, vamos, joder, es que me supera totalmente.¿Tan urgente e importante es que no puedes perder un minuto en encontrar un sitio seguro donde escribirlo? y si es tan importante y urgente, ¿por qué carajo no llamas y acabas antes/te expones mejos, pedazo de imbécil?
    Ains, lo siento, pero ya lo he dicho, me supera.

    P.D.Es una pena que los #@@#&%% que hacen esto habitualmente nunca llegarán a leer este post.