En sólo catorce kilómetros (1/4)

Esta es la distancia aproximada que separa mi casa del lugar donde trabajo. Y cada día que pasa me doy cuenta que a medida que transcurren los días conducimos peor. Pero lo que realmente me preocupa no es esto. Lo que me preocupa es el poco respeto que tienen los conductores hacia el resto de los usuarios que comparten con ellos la vía.

El recorrido en sí es bastante variopinto: zona industrial, zona urbana, zona en obras, rotondas, vía de dos carriles para el mismo sentido, túnel y zona de urbanización. Como podéis ver es como en botica, hay un poco de todo. Y con tanta diversificación te permite ver un mayor número de burradas. Vamos a analizarlas:

- Zona Industrial:

Los polígonos y sus derivados son como una pequeña ciudad sin ley, y no, no me refiero a que un dodecaedro no sigue las leyes matemáticas. Las líneas continuas, los límites de velocidad y las zonas de estacionamiento, por ejemplo, no existen. El poco o nulo control policial en estos sitios fomenta a los conductores a infringir las normas de forma habitual y deliberada.

Josep ya nos clasificó los distintos conductores que te puedes encontrar en este raro hábitat, pero no pasa el día que no me sorprenda algún conductor. Y los que más miedo me dan, lógicamente, son los motoristas. Los hay que enfilan la recta a más de 100 kilómetros por hora, entre camiones, remolque, portones de naves, zonas sucias de grava, aceite… Sinceramente, prefiero jugar a la ruleta rusa, tengo menos posibilidades de que me toque.

Por supuesto, para salir del polígono hay un Stop, aunque debería decir que sólo lo es para mi porque para el resto es un ceda el paso. Como hay un carril de incorporación, sólo te tienes que preocupar de un carril, el de la izquierda, que justamente viene en curva y normalmente oculto por los matorrales. Alguno todavía me dirá que es mejor no detenerse, para que la maniobra dure lo menos posible…

Y al final de todo, mucho ojito. Como no seas de carácter muy fuerte, acabarás engullido por esta peculiar forma de conducir, pasando a ser otro peligro más de la zona industrial.

- Zona urbana:

Una vez fuera del entorno industrial, nos adentramos en un tramo urbano, pero no nos referimos a una calle de una ciudad. Más bien es una zona de casas antiguas a los laterales de la carretera, pero bastante peligrosa pues la mayoría de ellas tienen la puerta a pie de calle. Además, hay un par de paradas de autobuses en el recorrido con aceras muy estrechas y en bastante mal estado. Por si todo esto fuera poco, la mayoría de la gente que vive allí es de avanzada edad, que no destacan precisamente por su agilidad ni por su paciencia para mirar antes de cruzar (se suelen tirar a la piscina).

He observado que estos detalles pasan desapercibidos para muchos conductores. Las velocidades oscilan entre los 60 y los 80 kilómetros por hora, en función del tráfico. La peor zona es cerca de un cruce regulado por semáforos, que hay un paso de peatones. Cuando uno de lo carriles está con tráfico denso, los conductores suelen detenerse encima de él, de forma totalmente despectiva hacia los peatones. Pero lo peor es que los que circulan por el otro carril no aminoran la velocidad al aproximarse al paso de cebra. Como el que esté detenido sea un camión, la visibilidad es nula y el riesgo de atropello máximo. En la foto, se puede ver perfectamente una furgoneta blanca encima.

Aquí puedo colocar la segunda bala en el tambor de mi pequeño revólver. El juego de la ruleta rusa ya empieza a ser más divertido que volver a mi casa después de trabajar.

  • Sin que la policia vele por cumplir las leyes, la gente hace lo que le da la gana ya que no hay consecuencias.

    Educación de las leyes + Advertencias + Consecuencias = Estado de derecho

  • Leyendo este articulo y a la espera de lo que queda por contar por Morrillu, que fijo que tiene mucha miga, yo me pregunto:
    ¿Como es que no hay más accidente?

    Un saludo

  • Cachitas, yo creo que en estos casos no deben funcionar las leyes de Murphy, porque otra explicación no la encuentro.