¿En qué han de mejorar los sistemas de retención infantil?

Los sistemas de retención infantil son elementos de seguridad pasiva muy importantes para la seguridad de nuestros niños. Atrás, muy atrás, quedaron los tiempos en que viajábamos en los asientos traseros sin cinturón de seguridad, o a lo sumo con un cinturón de dos puntos. Hoy, es raro (aunque no tanto como debiera) ver niños fuera de sus sillitas hasta que alcanzan la edad y talla reglamentarias para poder utilizar el cinturón “normal”.

Con todo, los SRI o sistemas de retención infantil, tienen margen de mejora. No son perfectos, y no todos los SRI del mercado ofrecen las mismas garantías. Lo que siempre debemos exigir a un SRI es que cumpla con la homologación vigente, y si podemos elegir el que haya pasado más pruebas “voluntarias”, mejor. Ahora cambia la legislación y la homologación, así que vamos a ver qué cambia, y en qué puede mejorar los SRI.

i-Size es el futuro inmediato de las sillas infantiles

Lo contamos en detalle hace unos meses, la norma i-Size es el futuro inmediato y es la homologación que supone un paso adelante en la seguridad de los niños. Es, como toda nueva incorporación, algo que será introducido progresivamente en nuestro país: primero en los coches matriculados a partir de que salió la norma, y paulatinamente, sustituyendo las sillas de homologación anterior por las nuevas (compatibles con ISOFIX, pero no con los cinturones de seguridad).

Las mejoras en SRI deberían ir en este sentido (no solo a través de la norma i-Size, sino más en general):

  • Mejora definitiva en impactos laterales. Cuando sucede un impacto lateral, y a pesar de que existen las protecciones laterales (y son más que recomendadas), hay que mejorar las sujeciones y la protección de la cabeza de los niños. Actualmente, los dummies utilizados en las pruebas tienen más sensores adosados a la superficie e interior de la cabeza para poder tener más conciencia de dónde se puede mejorar la seguridad, cuando se da un impacto lateral severo.
  • El anclaje ISOFIX es uno de los avances más claros en cuestión de eliminar el factor humano en la tarea de sujetar el SRI en el asiento del coche, y con la norma i-Size ya no habrá que elegir el tipo de anclaje: será siempre, y universal, el ISOFIX. Lo que se puede avanzar, además, es en mejorar el sistema de arneses para llegar a un 100% de efectividad de los padres a la hora de ajustar las cintas. Uno de los errores más frecuentes es el de no ajustar al cuerpo del niño los arneses, dejando holguras que neutralizan la protección que pudiese proporcionar.
  • El ideal de SRI sería aquél que se adapta mes a mes a las características físicas de los niños. Es decir, una utopía por motivos obvios. Pero a partir de la norma i-Size queda de manifiesto que las características actuales no van a ser igualmente válidas dentro de 10 años, y por tanto es un camino en el que trabajar todavía más: garantizar que, en cada momento y para cada niño, el SRI elegido es perfecto (todo lo perfecto que puede ser con la tecnología del momento).
  • En el futuro se pueden introducir más mejoras, aun, y han de ir de la mano entre el acoplamiento entre coches y SRI.

Más información | Seguridad Vial Infantil