En la carretera circulamos todos

Conducimos todos

Sé que no invento la pólvora con este titular, pero pretendo ilustrar una realidad que o no conocemos, o no queremos conocer. En la carretera, aunque “todos” tenemos carnet de conducir (o la mayoría), *no todos conducimos igual ni tenemos las mismas habilidades*.

Eso significa que conviven los expertos conductores con gente que admite tenerle miedo al coche y apenas lo coge, noveles, profesionales, gente que no tiene ni idea de conducir pero se cree el no va más por haber superado dos años sin accidentes, etc.

*Esa convivencia a veces no es fácil*. Si todos tuviésemos un nivel muy alto de conducción, podríamos relajar muchas normas, no tener que diseñar infraestructuras tan tolerantes a fallos de conducción o anomalías naturales o coches mucho más… pasionales, por decirlo de algún modo.

Conducimos todos

Los coches actuales van engordados hasta la antena, ¿por qué? Para responder a la exigencia en seguridad de la gente, garantizando unas mínimas posibilidades de supervivencia a través de una carrocería de deformación programada, varios sistemas de seguridad que perdonan errores… en una palabra: *peso*.

Hace solo una década, los coches eran más ligeros, pero tenían notables carencias de equipamiento y de seguridad. Los más atrevidos, pero pensando fundamentalmente en competición, retroceden en el tiempo y eliminan peso del equipamiento, centralitas de ABS, paneles decorativos… aligeran por todos lados.

Pero como hay gente que es más propensa a equivocarse y no merece la pena capital, *hay que diseñar todo tolerante a fallos*. He visto accidentes donde jamás lo habría tenido yo o cualquier conductor que no tiene miedo a la carretera, aunque sí respeto. Si no admitimos la tolerancia a fallos, tenemos más siniestralidad.

Conducimos todos

*Hoy día, los coches y las infraestructuras perdonan mucho y dan mucha seguridad*. Más de uno sabe que el límite de velocidad de las curvas puede violarse en cierta cantidad sin un riesgo elevado, simplemente sabiendo lo que se hace, pero un conductor más torpe necesita por su propio bien que existan esos límites.

Por eso, antes de plantear reformas arriesgadas, hay que pensar en toda esa gente. Por ejemplo, poner la “pista libre” en autopistas, que cada uno vaya a la velocidad que juzgue segura. Ojalá fuesemos capaces, por término medio, de hallar ese dato con una base científica y rigor. No es el caso.

Si ponemos más barreras a los conductores, tendremos menos, y dificultaremos su movilidad. Si abrimos mucho la mano, tendremos una horda de gañanes al volante. El compromiso es una cuestión muy complicada que no se puede resolver simplemente. *Siempre habrá alguien quien lo considere injusto*.

Es necesario que pongan puertas al campo, *las normas nos dan nuestra libertad, no nos la quitan*, si no, esto sería como la selva o un país tercermundista en cuanto a tráfico. Es un remedio muy bueno entre los malos, y mientras sigamos conduciendo los seres humanos, tendrá que ser así. Cuando conduzcan los coches solos, ya legislaremos de nuevo.

Fotografía | Tomás Fano (II)

  • Este post, es una especie de continuación de la discusión que habia en motorpasión, no? Con aquel, que aseguraba que él iba a 170 con el Ibiza, e iba tan ricamente…
    Un saludo.

  • #1 Quizás me ha inspirado un poco, pero prefiero pensar que no XD