En estas fechas, las luces cobran más importancia

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Llega el otoño y con él llegan las tardes oscuras y lluviosas. Por motivos energéticos, el cambio horario nos permite levantarnos con luz solar y hace que las tardes se conviertan rápidamente en noches. Además se encarga de que muchos trayectos, que durante el resto del año se realizan a plena luz del día, sean nocturos, con los riesgos extra que ello conlleva.

Además de las largas noches, esta época también se caracteriza por las inclemencias típicas como la lluvia, la niebla o la nieve también hacen estragos. Además de la reducción de visibilidad, la lluvia o la nieve actúan de forma negativa sobre nuestros faros. La conducción sobre una carretera humeda y sucia provoca que los faros pierdan efectividad, reduciéndose hasta la mitad el alcance de los mismos.

Uno de cada diez accidentes se produce debido a un fallo humano relacionado con la falta de visibilidad. Pese a que la noche y la salida y ocaso del sol los periodos con menor cantidad de tráfico, éstos acumulan casi la mitad de los accidentes. Es por eso que es tan importante tanto ver como ser visto.

La ausencia de luz hace que nuestras pupilas pierdan percepción, además de que les cuesta más enfocar la visión. Percibimos peor y aumentamos el tiempo necesario para una maniobra o para una frenada. Es por eso que en estas alturas del año recibimos las primeras recomendaciones sobre el uso de las luces, principalmente las diurnas. Algo que la DGT viene enfatizando desde hace un año.

Los números están ahí, y en el año que llevamos de recomendación por parte de la DGT del uso de las luces también durante el día, el número de accidentes se ha reducido en un 5%. Con el mencionado cambio horario, muchos son los que “olvidan” el uso de la iluminación y por ello cobra más sentido que se nos meta en nuestras duras cabezotas que las luces, mejor, las 24 horas al día. Algo que cambiará dentro de dos años. En 2011, los coches fabricados a nivel europeo tendrán que contar con luz diurna obligatoria.

Es España aún no es obligatorio, pero si en países donde la ausencia de luz es uno de sus signos característicos. Es eñ casp de los países nórdicos, los bálticos, Hungría, Polonia o la República Checa (países del este donde a las 4 de la tarde ya es de noche) y como excepción a lo anterior, Italia.

Pero, ¿de que sirve usar luces diurnas si no somos capaces de mantener en buen estado es sistema de iluminación de nuestros coches? No hace falta mirar muy lejos para percatarnos que son demasiados los vehículos que cuentan con alguna luz fundida. Su mantenimiento suele ser sencillo y en el peor de los casos tendremos que hacer una pequeña visita al taller. Algo que se antoja como necesario y pequeño esfuerzo si nos ponemos a pensar lo mal que se pasa al circular con una sóla luz frontal en plena niebla o en una noche cerrada.

Vía | Hella