El transporte público es un elemento de seguridad

Metro de Madrid

*Esta imagen no ha podido darse hoy en Madrid*. El metro suburbano, o directamente Metro, ha estado cerrado por una protesta sindical y no ha habido servicio, ni servicios mínimos. Dicho servicio es imprescindible para el buen funcionamiento de una ciudad tan grande a las alturas que estamos.

Los que han estado avisados y han sido previsores, *se han decantado por otros medios de transporte*, como el tren, el autobús o el taxi. Otros, en cambio, se han curado en salud y han preferido unirse a los atascos de rigor con su coche particular.

Se supone que el Metro afecta fundamentalmente al área urbana, pero mucha gente lo ha notado en la periferia, con unos atascos muy superiores a los habituales. No solo la ciudad ha perdido fluidez por el aumento del tráfico, también la periferia. *Ha habido mucho más coche de lo normal*.

M-30

Eso nos lleva automáticamente a que tenemos las carreteras más congestionadas, que ya de por sí lo están en las horas punta, y se ha empeorado el problema. Cuando uno está en un atasco, a menos que ya esté acostumbrado, empieza a respirar una atmósfera de frustración o resignación, *otros se ponen nerviosos*.

Cuando hay tanto coche, la picaresca se afianza, es más fácil que nos hagan una “pirula”. A veces esas pirulas no tendrán más consecuencias que una justificada pitada, en otras incluso podremos hablar de accidentes de tráfico, por leves que estos puedan ser. Y si el accidente es en pleno atasco… éramos pocos y parió la abuela.

*En días como este podemos valorar cuán importantes son los medios de transporte público*. Un autobús completamente lleno quita de la carretera por lo menos unos 20 turismos particulares. Un tren de Cercanías quita centenares de coches de las carreteras.

Autobus EMT

En cuanto al Metro, como vemos, no solo quita coches de la capital, también de la periferia. Las autoridades deberían aprender de estos episodios y potenciar aún más el transporte público: *tranportar más gente, más rápido y de forma más eficiente*.

Por ejemplo, se podrían mejorar las conexiones que no son estrictamente radiales. Es el caso de los trenes CIVIS, que desde estaciones lejanas a la capital, se saltan muchas estaciones y ahorran tiempo a quienes viven más lejos. Dichos convoyes son realmente atractivos, pero hay muy poquitos.

*Con un mejor transporte público, habría menos coche en la carretera*, y eso tendría una correspondencia directa en menos accidentes de tráfico. El autobús es un medio más seguro que el coche particular, y eso que es el medio de transporte público “más inseguro” por ir por carretera.

Cercanias RENFE

Los trenes y los suburbanos, por sus propias vías, solo pueden tener percances de importancia por graves negligencias en la señalización o conducción, y son muy escasas. *Hay que facilitar a la gente no necesitar el coche*, y que cuando lo necesiten, sea por vías con menor congestión por una cuestión medioambiental o de seguridad.

Y bueno, aunque todos sabemos que el transporte público tiene no pocas pegas, también tiene ineludibles ventajas: es más seguro, suele ser más económico, no tienes que preocuparte de conducir y puedes aprovechar el tiempo con otra cosa, aumentas la vida útil de tu coche particular, no hay multas…

Cuando una ciudad se pone patas arriba por una incidencia de transporte público es cuando se tiene constancia de su importancia y de en qué forma afecta al tráfico rodado. ¿Se aprenderá de la lección o se dejará pasar como tantas otras? ¿Por qué no se refuerza tanto el servicio como se ha hecho hoy con trenes y autobuses? Igual hasta funciona bien.

  • Yo esto de las huelgas en el transporte público no lo entiendo. En vez de hacer esa huelga (todo el metro parado), se podía permitir que la gente entrase sin pagar billete.

    Y en la entrada al metro empleados dando folletos explicando que están de huelga y que no cobran billete para presionar a la empresa.

    🙂