El radar que sabe si estás enviando mensajes mientras conduces

texting while driving
Si estáis al día en actualidad, sabréis que no se habla de otra cosa en ciertos entornos: existe una empresa en Virginia (EE.UU.) que ha desarrollado una pistola radar que permite saber si se están enviando mensajes de texto (o haciendo llamadas) desde dentro de un coche en movimiento. Con él se abren varias líneas de debate, como por ejemplo la que se pregunta qué se demuestra con ese radar, o la que razona el porqué de la inutilidad de una herramienta como esta.

Para mí, se trata tan solo de un producto creado por una empresa para vender muchas unidades en poco tiempo, aprovechando la enorme difusión de las campañas en los EE.UU. en contra del envío de mensajes de texto mientras se conduce. Cuando ya se hayan vendido cantidades ingentes de unidades, probablemente se pensará en que a este dispositivo le sobra intención, y le falta resolución.

Es capaz de detectar las señales que representan envío de texto, pero ¿de quién?

La primera pregunta es inmediata, ¿cómo se detecta el emisor de los mensajes? Esa pregunta nos sugiere otra: ¿Cómo, de qué manera, se diferencia entre un envío manual de mensajes, o un envío automatizado a través de un sintetizador de voz a mensaje de texto? Es posible saberlo si combinamos este radar con la foto de otro radar más convencional en el que se nos pille con “el carrito del helao”, pero si se ve en la foto la infracción, ¿de qué sirve un nuevo radar?

La respuesta es que no sirve, o al menos, no ahora mismo. Y es más, quiero creer que este radar es totalmente innecesario, y no porque no pueda hacer bien su labor, sino porque hasta le veo pegas desde el punto de vista de la rentabilidad. Comprar un radar de este tipo para detectar “mensajeos”, disponer de otro radar que controle la velocidad, financiar el Pegasus,… ¿No sería más barato institucionalizar la formación vial, o fomentar la educación vial en casa, calle y colegio? ¿Qué será lo próximo, un radar que indique los decibelios de reguetón que soportamos en el interior del coche y que ponen en peligro nuestra seguridad y cordura?

Mi opinión es que no se debe medir todo, y no se puede razonar que las calles estarán más seguras cuantos más aparatos de control toleremos. El extremo (irreal de momento) sería poner un vigilante por cada conductor, que examine todos nuestros movimientos y nos reprenda cada vez que hacemos algo mal. A lo mejor, en el futuro nos implantan chips que controlen nuestra conducta, pero espero que eso solo se pueda conocer en novelas. No es el camino, ni la solución. Ese pretendido salvador de vidas en la carretera me parece más un radar para espiar las conversaciones y los mensajes, que otra cosa.

Eso sí, la empresa que los fabrica afirma que el aparato no sirve para espionaje porque no es capaz de descifrar la información. Bien, no será capaz de ello, pero sí es capaz de detectar los patrones que indican a las claras el envío del mensaje, así que basta con poder grabar esos patrones y echar mano de un software que sí sea capaz de descifrar esos contenidos, para darle un uso ilícito al cacharro en cuestión.

Como esto ya entra dentro del apartado de la especulación personal, diré para resumir y finalizar que el camino no es aumentar la capacidad de control y detección, sino minimizar la capacidad de infracción de los propios conductores con la sencilla técnica de hacer que sea, de verdad, una preocupación personal, y un afán por hacer las cosas bien y de forma segura, por parte de todos.

Foto | Lord Jim

  • juano

    Si sirve para sacar los cuartos a los conductores, ya verán lo pronto que lo tenemos aquí.

  • Sergio

    Espero que no lo coloquen en el helicóptero, como le sigan instalando dispositivos van a tener que usar un chinook. Tiene que haber maneras de luchar contra esto sin recurrir a tanto “medidor”.