El problema de la siniestralidad de las furgonetas

Coger el coche en horario de trabajo entre semana puede ser todo un caos en función de la ruta seleccionada. Imaginaos ahora tener que trabajar 8 o más horas al día de un lado para otro de la ciudad. Seguro que altera a cualquiera. Pero no es motivo suficiente para saltarse las normas habidas y por haber.

Y en el reportaje en cuestión, el programa Caiga quien Caiga profundiza en el caso concreto de las furgonetas. Nunca ha dejado de sorprenderme como los conductores de este tipo de vehículos circulan a velocidades manifiestamente elevadas, por la derecha, la izquierda, el centro y “padentro”. Da igual. No acabo de comprender el porqué, pero cada vez es más habitual ver a una furgoneta por el carril izquierdo apretando y haciendo luces a todo el que se le pone delante.

Ya hemos hablado en muchas ocasiones de adaptar la conducción al vehículo que uno lleva entre manos, pero la dejadez en este sentido es la tónica dominante en nuestro país. Haciendo un simple cálculo probabilístico, las posibilidades de verse implicado en un accidente de los conductores que circulan más horas al día debe ser necesariamente mayor. Por lo tanto, si lo que conducen es una furgoneta o cualquier vehículo de carga, no alcanzo a entender como no se incrementan de igual modo las exigencias en materia de seguridad vial.

Bueno, matizo. Como el propio Pere Navarro, Director de la DGT, dice, los camiones están muy controlados, los turismos también, pero el sector de las furgonetas no. Y uno de cada cuatro accidentes en España cuentan con una furgoneta como protagonista. Me sorprende soberanamente como el Sr.Navarro puede quedarse tan ancho al decir que no se ha hecho ningún estudio sobre este tema. Increíble. Pero vaya, no voy a justificar a los conductores de furgoneta, pero después de ver este reportaje uno puede llegar a comprender (que no entender ni compartir) el porqué de la actitud al volante de sus conductores.

Es necesario, y casi diría que urgente, que el sector de las furgonetas se regule convenientemente en nuestro país, y no puede existir ningún tipo de presión por parte de las empresas que induzca a que los conducores se salten los límites de velocidad. Sr. Navarro, póngase ya a cumplir su deber, que falta nos hace.

Vía | Motorpasión
Vídeo | Youtube

  • El problema nace con la formación. En la actualidad, cuando uno se saca el permiso B se centra mucho en cómo llevar un turismo y el tema de las furgonetas queda ahí aparcado, sin darle mayor atención.

    De todas formas, en el caso del transporte público de mercancías que se realiza con vehículos de 2Tm a 3,5Tm de MMA hay una posibilidad de formación continuada que podría servir para mitigar esta falta de formación inicial. Las comunidades autónomas tienen poder para regular esta franja de transporte cuando conceden la tarjeta MDL-A (transporte de mercancías discrecional en vehículo ligero de ámbito autonómico).

    En Catalunya, por ejemplo, ya hace algún tiempo que funciona la capacitación profesional para este tipo de transporte de mercancías. Los camiones y furgones de transporte público de 2Tm a 3,5Tm muestran un distintivo en forma de triángulo rojo con la inscripción CAT en blanco que prueban que el conductor mantiene frescos algunos conocimientos sobre la normativa. Cierto es que el transporte privado complementario (el del rombo blanco) se escapa a la norma, pero algo es algo…