El peligro de la metralla

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En ocasiones, uno tiene ciertas manías que a los demás les parecen sandeces. Una de ellas es no dejar nada en la bandeja del maletero. En primer lugar, porque me molesta al mirar por el retrovisor. Incluso si el objeto no es grande y no tapa la vista, ver algo inusual me llama la atención y no puedo evitar mirarlo (¿os pasa a todos, o es que soy un poco rarito?).

Por otro lado, cualquier cosa depositada en en el coche que no esté bien amarrada puede convertirse en metralla. Si, además, el objeto está a la misma altura de nuestra cabeza, casi parece una invitación a que vuele directo a nuestra nuca.

Y es que no es necesario llegar a casos tan exagerados como el que nos comentaba Josep hace un par de días en «¡Esto hay que llevarlo como sea!». A veces, incluso el más insignificante de los objetos puede representar un riesgo enorme para nuestra seguridad en cualquier maniobra mínimamente brusca.

Además, para que un objeto se convierta en metralla, ni siquiera es necesario que haya un accidente. Puede ocurrir en cualquier curva cerrada, o frenazo un poco fuerte. Y os puedo contar una experiencia vivida en primera persona.

Tenía pasajeros en la parte de atrás del coche. Uno de ellos me había traído un libro que le había prestado hacía tiempo (dicen que hay dos clases de tontos, los que prestan libros, y los que los devuelven). Pequeñito, una edición de bolsillo de apenas 150 páginas. Vi que lo dejaba en la bandeja, y pensé que cuando hubieran terminado de colocarse se lo pediría para guardarlo en la guantera.

Pero se me olvidó. Cuando llegamos a su casa y se bajaron, se me volvió a olvidar. Creo que lo vi por el retrovisor, pero no estaba en condiciones de pararme para guardarlo en sitio seguro. En fin…

En estas que, en una rotonda, interpreté mal las intenciones de un autobús. Pensaba que iba a salir por la salida anterior a la mía, así que yo podía pasar tranquilamente, pensé. Como pensaba que tenía vía libre, no frené gradualmente desde lejos, sólo bajé de marcha para que el freno motor me llevara a un ritmo seguro para sortear bien la glorieta.

Así que, al ver que el autobús seguía girando, tuve que frenar bruscamente (moraleja: los vehículos largos tienen que hacer trazadas raras para no comerse las rotondas pequeñas, actuar siempre como si fueran a girar). No penséis que fue un frenazo de esos que dejan marca, chirrían las ruedas y se notan los golpecitos del ABS. Dentro de la brusquedad, no fue nada exagerado, seguramente gracias a que iba reteniendo con una marcha corta, apenas a 30km/h.

Pues bien, pese a que no fue nada del otro mundo, fue suficiente para que el libro saliera volando de la bandeja para golpear mi mano derecha, que instintivamente había ido hacia el cambio para poner primera tras el frenazo. Así que puedo decir, con razón, que he vivido los efectos de la metralla en primera mano.

Huelga decir que, si esto hubiera ocurrido cuando aún llevaba pasajeros detrás, el del medio se hubiera llevado un buen chichón en el cogote. Imaginaos que hubiera podido pasar si llego a llevar el quijote…

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Evitarlo es muy sencillo. No, no voy a abogar por evitar el transporte de libros. Todo lo contrario, hay que fomentar la lectura (aunque, bueno, leer blogs tampoco está mal, ¿eh?).

En primer lugar, casi todos -por no decir todos- los turismos del mercado ya tienen una zona especialmente diseñada para transportar cosas de forma segura. Se llama maletero, pero eso no significa que sólo se puedan meter maletas. Un libro también entra, por ejemplo. Lo que metamos ahí dentro seguro que no sale volando hacia los pasajeros por fuerte que frenemos.

De hecho, esa es precisamente la principal función de la bandeja, y no dejar cosas sobre ella. Es la tapa del maletero. En los coches antiguos, que no tenían bandeja (recuerdo el coche que tenía mi padre cuando yo era pequeño, un Fiesta de los 80), si teníamos muy mala suerte, era posible que en un frenazo (o al pasar por un bache), algo en el maletero rebotara de mala forma y saliera disparado hacia arriba. No voy a decir que era habitual, pero sí era posible. Ahora, si ocurre algo similar, la bandeja nos protege.

Además, el maletero tiene otra ventaja. Si aparcamos el coche, lo que hay en él no se ve. Así que la probabilidad de los cacos elijan nuestro coche para reventarlo es menor. Vale, si lo que dejamos a la vista es un libro, la perspectiva de tener que leerlo quizá les espanta más que atraerlos (que si están robando es por algo…). Pero con la mayoría de objetos, el efecto sólo puede ser negativo.

Si descartamos el maletero por algún motivo (a mi no se me ocurre ninguno, más allá de la pereza que da caminar tres metros hasta la parte de atrás), hay muchas opciones mejores que la bandeja. Si el objeto es pequeño, podemos meterlo en la guantera, o en los bolsillos de las puertas. Si tenemos bolsillos de tela tras los respaldos, también parece una buena alternativa.

En el curioso caso que todas estas alternativas no estén disponibles, podemos intentar dejarlo en el suelo. Como se acostumbra a decir «del sueno no pasa». Y es verdad, las cosas caen hacia abajo, por lo que si está en el suelo, seguro que no se cae. En este caso, el lugar ideal es debajo del asiento del acompañante. Los soportes del asiento evitarán que el objeto se mueva demasiado lateralmente.

Eso sí, nunca dejar nada debajo del asiento del conductor. Si en un frenazo, el objeto saliera disparado hacia adelante, podría entorpecer el uso de los pedales. En el peor de los casos, si se pone debajo del embrague, no podremos cambiar de marcha ni frenar en condiciones. Recordad que, en muchos casos, se pierden las ayudas electrónicas si se nos cala el motor.

Si el objeto en cuestión es algo voluminoso y no cabe bajo el asiento, una buena alternativa es dejarlo entre la banqueta de pasajeros de atrás y los respaldos delanteros. Esta ubicación tiene la ventaja que, al quedar mínimamente encajado, el equipaje queda en cierta forma protegido de maniobras bruscas. Por ejemplo, cuando tengo que llevar un ordenador, siempre lo coloco en esta zona, incluso antes que en el maletero.

Por último, si lo que queremos llevar no puede ir ni en el maletero, ni en la guantera, ni en los bolsillos de las puertas, ni bajo el asiento, ni entre los asientos… quizá es hora de pensar que el vehículo que tenemos no es el más adecuado para transportarlo.

Ahora viene cuando alguien se pregunta «¿todo esto por un simple libro de 200g?, no será para tanto». Pues, hombre, una bala pesa bastante menos, y no quisiera yo cruzarme con una. Si quedan dudas, en el próximo artículo haré un breve análisis, desde el punto de vista de la Física, del porqué los objetos pequeños (y no tan pequeños) pueden salir disparados en maniobras bruscas, y qué daños pueden ocasionar.

En Circula seguro | “¡Esto hay que llevarlo como sea!”, El daño de la metralla, La Física de la metralla
Fotos | dpstyles, Luke Netwalker

  • Jaume, tranquilo, no eres rarito por que te llame la atención los objetos de la bandeja, a mi también me pasa. Y eso que si va algo en ella siempre es ropa (abrigos, chaquetas etc) y siempre que no entre en el maletero o no se pueda poner en los asientos traseros.

    ¿Te hicistes daño en la mano? Espero que fuese mas en el ego.

    Por cierto, yo he utilizado los asientos traseros y sus cinturones para sujetar cajas o cosas medianamente voluminosas, ya que en el maletero irian corriendo de un lado a otro.

    Un saludo y Jaume sigue asi campeón!!

  • Pues explicale esto a los miles de esquiadores que llevan los esquíes dentro del coche… aún sabiendo que es peligroso lo siguen haciendo.
    Yo siempre les digo, imagina que el de atrás te embiste (un alcance es una accidente de lo más común) tus maravillosos esquís se ensartaran en tu espalda ….

    Usemos las barras portaequipajes… y ademas de la metralla evitemos el fuego directo..

  • Cuando yo transporto cosas algo voluminosas, ya sean ordenadores, maletas,etc.. siempre en el maletero y atrapadas bajo la maya elástica de seguridad que se ancla en el suelo de este. En el mío venia de serie, pero parece ser que a partir de 2012 será obligatoria en vehículos nuevos.

  • pep

    Os propongo un malevolo experimento:

    coged vuestra camara y haced un estudio campo sobre lo que llevan dentro los vehiculos que van saliendo un sabado de la boca de parking de IKEA/LEROY MERLIN (valeN otroS centroS comercialES ojo!!)…hay material para un documental….no es broma

    SALUDOS