El parque móvil español seguirá envejeciendo

Talbot Horizon

Falta poco para que terminemos 2010 y es el momento de ir sacando conclusiones, antes de sacar el pavo y las uvas. En lo referente a las *ventas de coches nuevos en España*, hay dos sabores. Por un lado tenemos el sabor dulce en el primer semestre del año, y el sabor agrio en el segundo semestre.

Los primeros meses del año registraron un aluvión de compras espoleadas por dos amenazas, la del final de las ayudas a la compra (Plan 2000E) y la del incremento del IVA en dos puntos al 18%. Mucha gente adelantó sus compras para que no le pillase el toro, y por eso las ventas fueron muy buenas.

A partir de julio, se produce el cambio de tendencia, desde entonces, las ventas han vuelto a los números rojos. Pese a todo, se va a cerrar el ejercicio con un levísimo incremento de ventas respecto a 2009, principalmente por el empujón del primer semestre, *pero no todo son buenas noticias*.

Audi A1 S Line

Recordemos que el Plan 2000E mando miles de coches con más de 10 años o más de 200.000 kilómetros a los desguaces, poniendo fuera de la circulación mucho coche viejo y reemplazándolos por otros más seguros, más eficientes y más respetuosos con el medio ambiente. *Un parque móvil antiguo es un problema de seguridad vial*.

En los últimos meses también ha sufrido el mercado de ocasión, la prueba es que los precios tienden a bajar ante la dificultad de vender el coche que ya no es necesario, simple ley de oferta y demanda. Pero ya se están moviendo en el mercado de usados coches más viejos que el año pasado.

Es simple, el que no puede cambiar de coche (y realmente le toca), seguirá estirando el actual más tiempo, puede que con buen mantenimiento. El que antes hacía el mantenimiento mínimo, ahora lo reduce más, hasta que se rompe, si no, no pisa taller. Eso se traslada a un mayor desgaste de ruedas, amortiguadores, frenos…

Renault 19 Coupe

*Una de las consecuencias directas de la crisis es que los coches más viejos y más peligrosos vuelven a tomar protagonismo*, sobre todo en un escenario de pocas ventas de coches nuevos. Las estadísticas de la DGT nos hacen replantearnos cómo la seguridad de los coches nuevos ayuda mucho a reducir la siniestralidad.

El sector de automoción insiste en que promover la venta de coches nuevos es bueno no solo para la economía, también para la seguridad vial. No les falta parte de razón, porque las medidas de los coches modernos son muy superiores a las de 10 años y no digamos nada de antes todavía.

Sin embargo, *se puede maximizar la seguridad de cualquier coche teniendo el mantenimiento al día*, por eso un Porsche Cayenne con las ruedas peladas puede ser mucho más peligroso para el tráfico que un SEAT Arosa de antes de 2000 pero con neumáticos nuevos. Es una cuestión de relatividad.

Alfa Romeo 159

Vender coches no es solo una cuestión de consumismo exacerbado, es también una necesidad en varios frentes. Es como la pirámide poblacional, si nacen menos niños y los mayores viven cada vez más tiempo, se producen problemas en la economía por desajustes entre los que mantienen y los mantenidos.

*Los talleres, fabricantes de neumáticos y desguaces están avisando*, que cada vez hay más coche viejo suelto y con peor estado de conservación. Este problema no se soluciona con facilidad, es una cuestión muy compleja. ¿Deben los poderes públicos obligar a tener el vehículo en un estado óptimo más allá de la ITV?

El caso es que habiendo ITV o no, sigue habiendo graves deficiencias en seguridad que no se resuelven, y aunque todos los coches pasen perfectamente la ITV, si no se va regenerando el parque, estamos sumando las papeletas para un repunte de siniestralidad. Tiempo al tiempo.