El móvil, un aliado en caso de problemas

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Aunque la foto de portada hace referencia a la campaña de Cruz Roja y el Ministerio del Interior, “Avisar a”, me sirve para ilustrar perfectamente la temática de este post. Aunque aún queda mucha gente que rehuye del móvil y de la perdida de libertad que este objeta tan pequeño produce, pero en algunos casos su posesión puede sacarnos de graves problemas y porque no, salvarnos la vida.

A la hora de ir en coche, el móvil bien guardadito lejos de tentaciones, o en su defecto un manos libres, pero cuando las cosas comienzan a torcerse se convierte en una de las herramientas más útiles de las que podemos hacer uso. Los avances tecnólogicos de la telefonía móvil permiten a los servicios de emergencia ubicar nuestra posición a la vez que reciben nuestra llamada de auxilio.

Seguro que muchos de vosotros habéis escuchado historias de accidentados en zonas poco transitadas que son localizados gracias a un móvil encendido. Hoy en día,los servicios de 112 con el que cuentan las comunidades autónomas han implementado sus servicios mediante el sistema de localización de llamadas. Las operadoras, además de la voz, les hacen llegar las coordenadas de donde procede la llamada.

El problema llega cuando viajamos por zonas menos pobladas. España cuenta en la actualidad con una cobertura del 98%, por lo que, salvo zonas recónditas denominadas zonas de sombra, se puede localizar a una persona allá en donde se encuentre. En núcleos urbanos, la precisión puede ser de 50 a 100 metros por lo que será bastante fácil que sitúen nuestra llamada, pero en zonas con menos antenas el radio de actuación disminuye.

El hecho de que sólo se pueda ubicar la antena desde la cual se emite la señal hace que el radio pueda aumentar hasta los 5-10 kilómetros, incluso más. En un caso así, el área a barrer para una busqueda es lo suficientemente amplio para no poder hacerlo en los plazos adecuados para poder salvar una vida.

En este sentido, el Ministerio de Industria está promoviendo el Plan de la Telefonía Móvil, y que permitirá ampliar la cobertura en casi 200 tramos de autovías y autopistas, quizás olvidando aquellas donde sería más necesario en estos casos: las carreteras secundarias.

Pero no todo es oro. Para que un servicio de emergencia localice nuestra llamada, tenemos que ser nosotros quien la realice. Para que se haga en sentido contrario, será una orden judicial quien tenga la última palabra. Así que si en un accidente somos incapaces de realizar la llamada las cosas se pueden complicar.

A la hora de viajar, es importante llevar un teléfono con la batería cargada y si es posible avisar a algún allegado a donde nos dirigimos. Por último, memorizar los sitios por donde vamos pasando ayudará mucho en caso de necesidad. Un edificio singular, una gasoliner, una parada de autobus o el nombre de la última población por la que hemos pasado permitirá a quien está al otro lado del teléfono situar nuestra posición con mayor facilidad.

Fuente | Revista DGT