El mareo

Mareo

¿Quién no se ha mareado alguna vez en el coche, o incluso quién no ha sentido cierto malestar en algún momento puntual? Esa sensación extraña que nos invade el cuerpo, llamado cinetosis, se produce por los continuos cambios de velocidad que sufrimos dentro del vehículo.

El cuerpo sabe en todo momento en que posición se encuentra. El sentido del equilibrio, situado en el oído interno, junto con los sensores de presión situados en la piel, mantienen informado al cerebro en todo momento. En cuanto nos subimos a un vehículo, sufriremos aceleraciones a las que el cuerpo no está acostumbrado, produciéndose la sensación de mareo.

Los más propensos a sufrir estos mareos son los niños, pues su sentido del equilibrio no está plenamente desarrollado. Para minimizar el riesgo, es conveniente sentarlos en sillas colocadas en el sentido de la marcha que les permita mirar por el cristal delantero. Evitar en todo momento la visión por las ventanillas laterales de los objetos pasando a toda velocidad.

Los síntomas serán los siguientes: falta de concentración y agotamiento, seguido de náuseas, vómitos y una salivación excesiva. Incluso puede aparecer sensaciones de movimiento extraño (parecerá que estamos borrachos al caminar), sudores fríos y somnolencia.

Es muy raro que el conductor del vehículo sufra mareos, pero al menor indicio, debemos detenernos inmediatamente y darnos un paseo. El aire puro y respirar tranquilamente alivia la sensación de mareo. El resto de los ocupantes puede seguir unos simples consejos para evitar marearse:

  • Nunca leer en el coche. El tener que fijar la vista en las letras desorientará nuestro sistema de equilibrio
  • Mantener el vehículo bien ventilado y no fumar, tanto por la seguridad del conductor como por el bienestar de los ocupantes.
  • Realice comidas muy ligeras, es mejor, comer repetidas veces poca cantidad que una comida copiosa.
  • Los medicamentos contra el mareo suelen funcionar. Tanto física como psicológicamente afectan al que lo toman, pero mucho cuidado, ya que algunos no son recomendables para conductores, ya que pueden producir somnolencia.

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