El mareo de los niños en el coche

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No hay nada más típico que las prisas por hacer el equipaje para las vacaciones, el barullo y descontrol inherente a la preparación de cualquier viaje, por corto que sea, si es que es en familia, y el mareo de los niños en el coche. Ya puede uno conducir con toda la suavidad del mundo, que si hay un niño, o niña, susceptible de marearse, se mareará. Y más si es verano, va mirando para donde le viene en gana y la carretera tiene algunas curvas más cerradas de lo normal.

¿Se puede evitar el mareo en el coche? Es prácticamente imposible conseguir que alguien propenso al mareo, no se maree. Pero sí que se pueden mitigar los síntomas. Tenemos a nuestra disposición los métodos “farmacológicos” (las famosas pastillas contra el mareo), y los métodos manuales (todo lo que podemos hacer para disminuir la sensación de mareo de quienes sufren por ello). Existen también soluciones esotéricas, falsas, bulos de esos que circulan de cuando en cuando, como las pulseras antimareo, pero de ellas solo diremos que son, con claridad meridiana, un timo que no sirve absolutamente para nada.

El mareo no se cura de golpe

El mareo tiene una componente física, del propio sujeto que se marea porque “la sensación de movimiento que recibe el cerebro a partir de la vista no se corresponde con la sensación de aceleración que proviene del oído ni con la sensación de posición del cuerpo que proviene de nuestros huesos y músculos, que están razonablemente quietos“, citando a Josep. En ese artículo enlazado tenéis una explicación del porqué del mareo en las personas.

También está la componente de sugestión. Muchas personas son capaces de marearse si se lo proponen, y esto está más que comprobado. Y si además saben que se marean en carreteras viradas, al ver la primera curva ya estarán salivando y sudando frío. En el caso de los niños, normalmente si se marean es porque, además de que pueden estar más predispuestos, “andan a lo suyo” durante el viaje, y con ello potencian cualquier síntoma de mareo posible.

Veamos unos consejos para tratar de mitigar los síntomas del mareo en niños cuando viajan en coche:

  • Es importante que los pequeños miren al frente, pero esto se complica un poco si todavía no está indicado que viajen en el sentido de la marcha: para el caso de que su SRI deba ir (o se recomiende que vaya) en sentido contrario a la marcha, lo importante es que traten de fijarse en un punto lejano, y a poder ser, alto. Si viajan en el sentido de la marcha, mirada al frente, lo más adelante posible y sin movimientos erráticos (mirando hacia abajo, hacia los lados o similar).
  • El mareo suele hacerse patente en las carreteras secundarias, más que en las autovías, pero hay que tener presente que siempre puede darse la situación: ya sea por el calor en el habitáculo, por tener una digestión pesada, por la escasa renovación del aire dentro, o por olores agresivos, o el propio ruido de rodadura del coche, un niño se puede marear. Por tanto, conviene parar a descansar, estirar las piernas y oxigenarse más de lo habitual si viajamos con niños, y procurar llevar un ambiente fresco en el coche, evitando además olores agresivos (y por encima de todo, ¡no fumar en el coche!).
  • Si hablamos de mareo por efecto de la propia conducción, que se suele dar en las carreteras secundarias y sobre todo en las que tienen abundancia de curvas lentas y cerradas, hemos de tener presente que los mandos del coche hay que tratarlos con máxima suavidad: acelerador y freno han de pisarse con suavidad y de forma progresiva; la transición entre aceleración y deceleración debe ser progresiva; el manejo del volante ha de ser dulce, suave y fluido.
  • La hidratación es fundamental para los pequeños, de modo que además de estar bien hidratados antes del viaje (aunque en realidad con ello aumentamos el riesgo de “pipí“) reduce la sensación de incomodidad. Beber agua fresca a pequeños sorbos durante el viaje ayuda a sentirse mejor.
  • Comer demasiado, o arriesgarse a una digestión pesada comiendo fritos, hamburguesas o cualquier comida en abundancia, que provoque digestión lenta, es sinónimo de malestar de viaje. Por tanto, la “dieta de viaje” debería ser más ligera, primando la fruta y los zumos, comidas con verduras, o bien ensaladilla, pescado a la plancha,… Por otro lado, es una dieta más sana, así que todos contentos.
  • El aburrimiento es enemigo del confort durante el viaje, y en los niños, el aburrimiento “ataca” sin piedad enseguida. El único problema es que, a veces, el entretenimiento provoca mareo, por ejemplo, leyendo un libro, un cuento, o jugando a la consola portátil. Creo que la mejor fórmula de entretenimiento es, si no queda otra, una pantalla en el reposacabezas delantero, y una película que los mantenga entretenidos, pero eso ya depende mucho de la edad del niño, y de sus aficiones…

Foto | Homeandgardners

  • Lector Crítico

    Me interesa. Porque desde hace unas semanas, la peque, rondando ya los 3 años, ha empezado a marearse.

    Suelo conducir suave y progresivo (ésto, no lo digo yo), con lo que descartamos mi forma de conducir como causa, aunque si se han dado las dos veces de “vomiteras” que fue en carreteras secundarias. La parte buena de esas carreteras es que te puedes parar en el arcén o en cualquier hueco o camino que salga a limpiar al niño. En autovía, durante varios km suele ser imposible.

    • José Luis

      ¿Cómo llevas las manos en el volante? ¿Dónde llevas el pie izquierdo mientras conduces? ¿Tienes nociones de trazado de curvas?

      • Lector Crítico

        1.- Manos a las 10 y 10, aproximadamente.
        2.- Pie izquierdo reposando en el espacio habilitado para ello, excepto cuando se embraga.
        3.- No he recibido “clases” de trazado de curvas, pero no me tengo por un conductor violento en las maniobras. Con seguridad todo es perfeccionable, aunque no voy mal. De hecho, todo el mundo me dice que me anticipo bastante y soy suave. La única que se ha mareado en un coche llevado por mi ha sido la peque.

        • José Luis

          Hola amigo. Perdona que no te contestara antes.

          Si solo se te ha mareado dos veces la peque seguro que fue más un problema suyo que de tu conducción, pero como dices, todo se puede mejorar.

          También dices (dicen) que conduces suave y progresivo y por supuesto yo no lo voy a poner en duda. Pero sí te puedo comentar que todo es relativo. Dependiendo de con quien te compares lo serás o no. Por ponerte un ejemplo muy sarcástico: si nos atenemos al número de millones de personas asesinadas, Hitler era un angelito al lado de Stalin o de Mao.

          En cuanto a lo importante:

          1.- Para mí esa no es una buena posición de las manos. Es mucho más precisa y suave la de las 9 y 15. Precisamente porque al tener los radios del volante en esa posición no puedes agarrar todo el aro con la mano entera y transmites más suavidad al volante y por tanto al coche. Inténtalo un tiempo, hasta que te acostumbres, y ya me contarás.
          Pero antes prueba otra cosa. Cuando vayas a las 10 y 10 y pases una zona bacheada, mejor dicho, con ondulaciones longitudinales, fíjate como, al llevar las manos en esa posición, empezarás a mover el volante con unos movimientos que poco a poco se irán amplificando. Eso no te pasaría con las manos a las 9 y 15. Y por supuesto empeoraría cuanto más subas las manos hacia las 12.
          Y como las carreteras son todo menos perfectas, aunque no sean irregularidades muy pronunciadas, al llevar las manos como tú las llevas harás sin querer esos pequeños movimientos.

          Yo empleo un truco para saber si voy haciendo movimientos innecesarios -con volante y pedales- que como conductor no noto. Y es fijarme de reojo, cada cierto tiempo, en lo que hacen las cabezas de mis pasajeros.

          2.- Perfecto el lugar pero… ¿reposando? Quizás no elegiste bien la palabra, pero el pie izquierdo ahí colocado no tiene que reposar. En zona de curvas tiene que hacer fuerza para que estés lo más sujeto posible en el asiento y no te muevas. Si te mueves te agarrarás al volante y… sí, otra vez esos pequeños movimientos que el conductor no nota pero marean a los pasajeros.

          3.- Genial eso que comentas. La anticipación es la clave.
          Para conducir suave en zona de curvas es básico tomarlas lo más rectas que podamos -siempre dentro de nuestro carril- girando lo menos posible el volante. Y para eso es imprescindible MIRAR LO MÁS LEJOS QUE PODAMOS.
          Pero ojo, no vale solo anticiparse a la entrada. Mucha gente tiene los problemas a la salida. No anticipa al empezar a deshacer el giro y terminan haciéndolo tarde y demasiado brusco.

          Bueno, estos son los trucos que yo empleo. Espero que los puedas probar y que nos cuentes qué tal te han ido. Y si descubres alguno más por mi parte estaré encantado de probarlo.

          Un saludo.

          • Lector Crítico

            Muchas gracias. Como decía, todo es mejorable, y los consejos que das me parecen sumamente interesantes. Los iré poniendo en práctica y ya iré contando si hay mejoras o no en el confort de la peque. Es que preferimos ir adoptando éstos pequeños hábitos de perfeccionamiento antes que dar pastillas a la peque.

            Lo dicho, gracias.

  • BorMotor

    Una pregunta. ¿Las dos veces que te ha ocurrido, estaba cercana la hora de la comida? A mí, personalmente, ir de pasajero con hambre y en el asiento del copiloto (añadido incluso que me de el Sol), hace que me maree.
    Eso también podrías probarlo. Cambia a la niña de asiento para ver si lo tolera mejor.

    • Lector Crítico

      Las dos veces ha sido al rato de desayunar, digamos que a media mañana. Cerca de comer no, pero si que hay elementos comunes, como es la digestión del desayuno.

      Una de las cosas que ya hemos planteado en casa es cambiar las horas de los viajes, de seguir la tónica, claro.

      Hasta ahora no han vuelto a haber episodios, pero cada vez que la niña se pone incómoda (normal por otro lado en los viajes en coche), ya estamos mi mujer y yo con las orejas tiesas.

      Gracias.