El dilema de ser honesto o parecerlo

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Un policía se multa a sí mismo después de haber estacionado mal su vehículo patrulla. Una historia así nos sorprende y si no profundizamos, nos hace estar orgullosos del civismo de las personas. Ya no solo porque se trate de una autoridad, si no que vamos más allá. Como veremos más adelante, una cosa es ser honesto y otra cosa bien diferente es parecerlo, y estoy seguro de que muchos de los lectores que pasáis habitualmente por Circula Seguro podéis contar mil y un casos de picaresca.

Profundizar en algo tan anecdótico como la noticia con la que abro el artículo nos va a servir de poco, pero creo que al menos hay tres cosas que destacar de dicha noticia: el policía multó a un usuario que había aparcado su coche en zona de carga y descarga. Él también estacionó en dicha zona: primer punto. Dos vecinos fotografiaron la situación, y eso forzó al agente a multarse a sí mismo: segundo punto. Según parece la multa que se autoimpuso era considerablemente menos de lo que estipulan las ordenanzas: tercer punto.

Las reglas están para cumplirlas, y eso va por ti, siempre

Existen personas que tienen las reglas cerca, pero que en ocasiones se las saltan por diversos motivos. Ocurre que, en algún caso, se puede ver a quien tiene que cumplir las normas y predicar con el ejemplo es el primero que se las pasa por el arco del triunfo. Me vale aquí cualquier infracción que ocurra aunque sea fuera de servicio (policía, guardia civil, profesores de autoescuela…). Incluso los padres, aunque éstos nunca están fuera de servicio.

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En mi opinión y francamente, en mi experiencia, las reglas y las normas se cuestionan a más no poder. Es en este país (porque es lo que mejor conozco) en donde se protesta, se juzga, se revierte, se contrarrazona (palabra inventada por mí, supongo) la norma. Si saliese una ley que dice que en determinado tipo de vía está prohibido circular a menos de 100 km/h sin contar el carril de aceleración, y se multase por ello, protestaríamos. El grado de desgaste y de estrés que soporta cada individuo en España al tener que cumplir una norma excede los máximos recomendados por la Unión Europea. Y por eso se intenta cumplir a rajatabla lo de “hecha la ley, hecha la trampa”.

Señores, igual que mentir es un arte y consume muchos recursos (memoria, un plan sin fisuras, dotes de actor) y siempre es más barato decir siempre la verdad, es mucho menos costoso cumplir siempre con las normas. Sabemos que una marca que consiste en líneas amarillas sobre el asfalto y el bordillo de la acera significa prohibido estacionar. ¿Por qué estacionar ahí?

Total… no viene nadie. O mejor, si sólo son dos minutos

Un recurso muy utilizado a la hora de saltarnos una norma o transgredir la ley (según la gravedad de los hechos) es el de “solo es un momento”, “es que tenía que comprar unos sellos”, o “total, si no había nadie y no estorbaba”. No entra en mi cabeza cómo es posible que uno se autoconvenza de que realmente su caso permite aceptar una excepción a la regla. Que “no moleste” es irrelevante, si existe una norma, se cumple. No quiero decir que no cuestionemos las normas: hagámoslo, pero mediante el canal adecuado, no saltándonoslas. Seamos serios, adultos, y sobre todo listos.

Peor es cuando la excusa para infringir un límite o una norma es similar a “total, no viene nadie”, o “la carretera está desierta”. En esos casos desobedecer una norma, saltarse un límite, utilizar toda la carretera incluído el carril contrario… puede darnos un disgusto más definitivo que una simple multa o que te quiten 6 puntos del carnet. Podemos morir y matar. “Qué extremo eres”, dirá alguno. Para nada, basta con que la casualidad haga que cuando tú te saltes una norma, una sola vez después de años de pulcro seguimiento de las normas, venga otro coche de frente por esa carretera de curvas desierta. Si no pasa nada, bueno, fue un riesgo. Si pasa, simplemente después ocurre “nada” para tí y seguramente alguien más.

En el caso de aparcar donde no se debe, estacionar delante de un vado para ir a comprar o a recoger los niños del colegio, aparcar en una curva… no llevan consigo riesgo de muerte, pero sí llevan consigo carga de civismo (mejor dicho, de falta de). El civismo es una piedra angular en lo que a Educación Vial se refiere. La falta del mismo, conlleva molestia e incomodidad para los demás usuarios de las vías y los vados. Peor es que, cuando se recuerda que “ahí eso no se puede hacer” te respondan con un dedo o con un insulto. Contra eso no se puede hacer nada civilizado.

Para protestar contra las normas no es necesario infringirlas. Para hacer cumplir las normas no se deben infringir en acto de servicio. El policía que daba pie a este post hizo mal en estacionar en la misma zona que el multado, pero seguramente los ciudadanos que lo fotografiaron con ánimo de denunciar no se percataron de si llevaba más o menos de dos minutos parado. En fin, lo que quiero concluir es que en todo ese asunto hay muy mala leche. Poco civismo por todas las partes implicadas. Poca Educación Vial y mucha crispación, cuando lo más sencillo es seguir, simplemente, la norma que te dice “no aparques ahí”.

Vía | Noticias Coches
Fotos | aparcasmal, sensono
En Circula Seguro | Sólo un momentito

  • Josep Camós

    “Igual que mentir es un arte y consume muchos recursos (memoria, un plan sin fisuras, dotes de actor) y siempre es más barato decir siempre la verdad, es mucho menos costoso cumplir siempre con las normas”

    A veces es un problema de cómo se plantee las cosas cada cual. A menudo mis alumnos senior con miles de kilómetros a sus espaldas (sí, ya sé que es delito, ¿y qué?) se me quejan por la putada que les supone cumplir con la señal de stop. Siempre les digo que eso es porque no han entendido que un stop obliga a detenerse en primer lugar… y luego ya mirarán el tráfico. No entender el espíritu de las normas es el primer paso para considerarlas absurdas y acabar incumpliéndolas.

    Cada día paso unas veinte veces por una curva limitada a 60. En sus primeras prácticas, muchos alumnos me dicen que ese 60 es una exageración. En más de una ocasión en mitad de la curva hay un camión detenido, preparado para girar hacia la izquierda. ¿Dónde queda entonces esa exageración? La ignorancia es muy, pero que muy, atrevida. 😉

    • rocknrollkid

      yo los stops no los tomaba en serio hasta que un dia por precaucion me pare en uno y vi como por la otra calle pasaba un coche a toda ostia, y entonces pense:¿y si no llego a parar?

  • Biballo

    Al aparcar mal, sobre todo en segunda fila, la gente mira si pasa un coche pero nuca si por el hueco que deja, pasa un furgón o un camión.

    Saludos

  • 51289

    Buenos dias.
    Debo decir que desde la última modificación de la Ley de Tráfico, las ordenanzas municipales no pueden establecer la cuantía que se debe imponer por la comisón de una infracción de tráfico, pues la cantidad tiene que ser la misma en todos los muncipios de España. De esto se derivan dos cosas: o es mentira que el agente se denunció con menos cuantía de lo establecido, o el agente no tiene ni ieda de la normativa vigente.
    ¿Os imaginasi a un vehíccuo policial multandose por superar los 50 km/h en la persecución de un delincuente? No seamos tan puristas. Otra cosa es que el municipal estuvier atomando un cafe. Eso si es denunciable.
    Felicidades por el blog.

  • 51303

    En Panamá al parecer, la norma es manejar por el hombro de la carretera, es increible ver gente de buenos vehiculos, estatales y buses, haciendo esto siempre.

  • FERODO

    Me gustaría decir que para que esa multa llegue al sitio después en la comisaría hay que hacer otro papeleo ( me lo explicó un amigo mío que es policía local ) y que con no hacerlo es suficiente para que al agente de la ley no le llegue esa multa. Así que está claro que quería parecerlo.