El coche autónomo Google y la responsabilidad del daño

Coche autónomo de Google

Ayer saltó la noticia de que uno de los coches autónomos de Google, esos que se conducen ellos solos sin la acción de una persona, causó una colisión múltiple cerca de la sede central de su empresa. Alarmados todos por lo que podría ser una rebelión de las máquinas o, siendo menos peliculeros, un fallo en el sistema (aunque dicho así también queda un poco de serie B), luego supimos que el golpe se lo había dado el robocoche, sí, pero mientras era conducido por un ser humano.

Nos quedamos sin noticia, chicos. Sin embargo, surge la necesaria reflexión sobre cómo se dirimirán las responsabilidades en un hipotético siniestro (o, sin llegar a tanto, una infracción cualquiera) en que se vea implicado un vehículo sin conductor, algo que, al paso que vamos, antes o después sucederá.

Cuando presentamos el coche autónomo de Google, en octubre del año pasado, ya hice esta reflexión:

Al final, todos somos humanos y todos erramos, incluso aquellos que programan las instrucciones que permiten la conducción autónoma. Sí, en Google también hay seres humanos. (…) La cuestión está no tanto en la filosofía de delegar, que ya lo hacemos, sino en una cuestión de cuota, y la pregunta es esta: ¿Dónde hay que situar el límite del poder de decisión de la máquina?

¿Cuál es la dimensión del asunto? Desde luego, Google no es la única entidad que anda tras el invento del coche autónomo ni mucho menos la primera. La idea del coche sin conductor se remonta a 1939, y desde entonces ha habido universidades, fabricantes y gobiernos trabajando en esta dirección. El ahora estancado proyecto Eureka Prometeo, de la Comisión Europea, o las pruebas de marcas como Volkswagen son sólo un par de ejemplos de esta carrera por el vehículo autónomo, aunque es Google quien más avanzada tiene la posibilidad de lanzar verdaderos auto-automóviles a la calle.

A finales de junio, el gigante de internet consiguió en Nevada la promesa de que tendría su permiso estatal para circular por vías abiertas al tráfico con estos vehículos automatizados. Y como en California, estado limítrofe con Nevada donde se halla la sede de la empresa, ni siquiera necesitan un permiso especial, hace ya tiempo que los coches de Google van tirando millas de un lado a otro, mejorando sus algoritmos para conseguir un coche capaz de circular sin la acción de un conductor.

Toyota Prius después de un choqueUn Toyota Prius, después de un choque (no, no es el de Google)

Ahora, este golpe en el que han resultado implicados cinco vehículos, que ya es, devuelve a un primer plano la cuestión de la responsabilidad de la máquina aunque sólo sea por el artefacto que lo ha protagonizado. Sí, Google asegura que ellos apuestan por la seguridad y, de hecho, que el golpe haya sido ocasionado por un ser humano les refuerza en su apuesta por evitar los siniestros gracias a la infalibilidad de las máquinas. Pero, ¿y si las máquinas fallan?

Sin duda van a ser necesarios acuerdos multilaterales que impliquen, evidentemente, a fabricantes y a gobiernos, pero también a aseguradoras e incluso a clubes de automovilistas, que algo tendrán que decir en esta revolución de la movilidad, creo yo. Y cuanto antes se marquen los caminos, mucho mejor, que la ciencia avanza que es una barbaridad y en cambio las cuestiones legales son pesadas de mover.

Por muy gigantesca que sea, una empresa no tiene capacidad para responder de los daños que causa anualmente la siniestralidad vial, así que antes de que esto vaya a más se hace necesaria una reforma de todo lo que legalmente supone el manejo de un vehículo, por mucho que ahora los experimentos de la conducción automatizada se estén realizando, lógicamente, bajo la supervisión de un conductor de carne y hueso. No es ponerse la venda antes que la herida: es puro sentido de la previsión.

Mary Ward fue la primera víctima del asfalto cuando las calles aún eran de tierra y el automóvil, de vapor. Bridget Driscoll fue la primera persona atropellada por un vehículo de motor de combustión interna. Y Henry Lindfield fue el primer conductor fallecido como consecuencia de un choque. En esta era nuestra de cambios tecnológicos impensables hace tres o cuatro décadas, ¿habrá que añadir un nuevo nombre a este extraño… palmarés de la siniestralidad vial? En Google creen que no, pero… ¿y si se están equivocando?

Vía | Jalopnik
Foto | Google, JHillen69
En Circula Seguro | Conducción autónoma Google, ¿adiós al conductor?, ¿Cómo se valoran los daños y perjuicios causados a las víctimas de tráfico?

  • s63aut

    Espero que esos coches de Google no se paseen por las calles sin conductor, pues eso sería una auténtica barbaridad a día de hoy, en el futuro ya veremos, pero ahora, por mucho que se pueda hacer, las cosas no están previstas ni siquiera desde el punto de vista legal, con lo cual debe haber un ser humano supervisando lo que haga la máquina, la cual debería estar, preferentemente, dentro de un circuito cerrado de pruebas.

    En el futuro supongo que habrá una normativa similar a la de cualquier mecanismo, ¿qué ocurre si hay un accidente por culpa de un semáforo que funciona mal?, ¿qué pasa si un defecto en un modelo causa accidentes?, está claro que siempre habrá responsables humanos implicados, de forma directa o indirecta, es más, la mayoría de las veces, por mucho que el pasajero no tenga permiso de conducir, posiblemente tenga a su disposición un freno de emergencia y deba prestar una cierta atención cuando se encuentre a bordo de vehículos automatizados.

    Hoy día no te quitan una multa por ir sin faros por el hecho de que el detector de luminosidad no los haya activado, el responsable último es el conductor, por lo tanto, en el futuro deberá aplicarse un criterio similar, adaptado a las circunstancias de cada momento. También existen trenes o metros que funcionan sin conductor, ¿qué se hace entonces?

  • busgosu

    Me suena de haber oído experimentos de circulación automatizada dentro de una base militar abandonada en EEUU consiguiendo unos resultados muy buenos.

    Cuando estudié una asignatura de ingeniería del tráfico nos explicaban que lo de la conducción autónoma tenía el gran inconveniente de que no se podía predecir el coeficiente de rozamiento de la superficie, aunque me suena ya algún artículo en el que lo intentaban estimar…

    Incluso hay estudios ya para detectar la carretera en superficies nevadas:

    http://pure.ltu.se/portal/files/2285119/563-063_final.pdf

    Me imagino que será cuestión de tiempo

    • Josep Camós

      Lo de EEUU no te extrañe, sería algo de la agencia DARPA.

  • aserranoo

    A mí esto me recuerda a los vehículos automáticos que se preparan para explorar otros planetas o zonas de especial riesgo. La idea es interesante y parece razonable llevarla a la práctica. Coincido con “s63aut” en que al final siempre habrá alguna responsabilidad por parte de una persona física o jurídica. En la actualidad entiendo que los transportes automatizados tipo tren lanzadera sin conductor están cubiertos por algún tipo de seguro corporativo. Sin duda es un asunto interesante también desde el punto de vista legal.

    Permitidme que lance una pregunta con ironía: ¿no habéis visto en alguna ocasión vehículos aparentemente automáticos, que no parecen estar gobernado por un ser humano? Por ejemplo porque no actúan de forma segura ante las situaciones del tráfico, no se adaptan a éste,…

    Saludos.

  • No sé hasta que punto un coche es más seguro siendo autónomo, pero la verdad es que Google empieza a hacer bastante presión sobre las leyes y demás fabricantes. Lo cierto es que poco ya nos hemos ido adentrando en este tipo de conducción, con sistemas de aparcamiento, cambios automáticos… Poco a poco todas las marcas van automatizando sus vehículos cada vez más, incluso mercedes ha anunciado ya que su próximo coche adaptará la velocidad a la del vehículo precedente: http://www.artaval.com/google-conduccion-autonoma/
    Creo que tarde o temprano este tipo de vehículos estarán ya normalizados.

    • Escargot

      De todos modos, el paso de quitar al humano que va a los mandos es un paso muy grande, el mayor de todos. Yo me opongo, aunque reconozco que algunos coches irían mejor solos que con los conductores tan nefastos que tienen.