El cinturón de seguridad de las plazas traseras: una vez más, una víctima más

cinturón de seguridad de las plazas traseras

Hace unos días comentábamos la necesidad de utilizar el cinturón de seguridad de las plazas traseras. Aunque a veces nos pueda parecer una obviedad recordar estas cosas, porque las leyes de la Física son las mismas en los asientos delanteros que en la fila trasera del vehículo, lo cierto es que utilizar el cinturón de seguridad de las plazas traseras es una asignatura pendiente. Todavía.

También días atrás me llegó por una persona cercana a mí la triste noticia de una nueva muerte vial, sucedida en su pequeño pueblo natal. Un siniestro sobre el que no tengo demasiados datos, más allá de que en el vehículo viajaban varias personas y que sólo una de ellas murió. Viajaba en uno de los asientos posteriores. No llevaba abrochado el cinturón de seguridad. Finalmente, tenemos los datos de un reciente estudio llevado a cabo por Ford, un estudio que nos sirve para contextualizar cuando nos explica que un tercio de los europeos no suele utilizar el cinturón en las plazas traseras.

De hecho, nuestro país se encuentra entre los estados de Europa donde los ocupantes de las plazas traseras más desoyen la obligación de utilizar el cinturón de seguridad. El perfil de la persona que se resiste a utilizar el cinturón en esas plazas nos habla de un mayor de 40 años de Rumanía (84%), Italia (56%) o España (39%).

Si importante es la concienciación de cualquier persona que viaja a bordo de un vehículo, no menos importante es el papel del conductor para instar a sus acompañantes a utilizar este dispositivo básico y esencial de seguridad pasiva. En ese sentido, el mismo estudio alerta de que casi uno de cada cuatro conductores no insiste para que los ocupantes de los asientos traseros utilicen los cinturones.

¿Exceso de confianza o simple falta de información?

¿Por qué hay tanta gente que se resiste a utilizar el cinturón de seguridad de las plazas traseras? ¿Se trata de una simple falta de información o estamos ante casos de exceso de confianza? Seguramente exista una mezcla de ambas circunstancias. De un lado, es probable que sean muchos los usuarios de vehículos que todavía piensan en las plazas traseras como unas plazas que quedan resguardadas en caso de colisión, sin pensar en cómo funcionan realmente las leyes de la Física elemental.

Por el otro, está la previsible posibilidad de que sean muchos los ocupantes de vehículos que ocupen sus plazas sin considerar que un siniestro vial puede llegar en cualquier momento, cuando las circunstancias sobrepasan las capacidades del conductor. Quizá no se trate tanto de una actitud de despreocupación o de mitificación de la siniestralidad vial (esto sólo le pasa a los demás) como que planificar la seguridad pasiva por si de forma imprevista sucede un siniestro vial.

Foto | Tim Samoff