Educar dando ejemplo

Monkey

‘El ser humano es maravilloso’ rezaba un anuncio de televisión hace algunos años. Y es cierto, es maravilloso y a la vez sorprendente porque últimamente, cada vez estoy más convencido de que tenemos que proceder del mono, sí o sí, y más si pensamos que alguno todavía no ha bajado del árbol.

Siempre se ha dicho que el mono es capaz de imitar todos los gestos del hombre y aquellos que han permanecido encerrados en parques y zoológicos han llegado a tener comportamientos más humanos que los que viven en libertad. Y tal y como hacen los monos, los humanos somos capaces de imitar lo que hacen los demás, para bien y para mal.

Todo esto viene a un pequeño experimento casero que llevo realizando desde hace meses en el que el resto de los conductores han sido mi pequeño conejillo de indias. Tenía la certeza de que un conductor que circula detrás de otro es capaz de imitar la mayoría de las acciones que realice el que lleva delante, tanto las buenas como las malas. Para comprobarlo, elegí dos acciones muy polémicas y que la mayoría de la gente se salta a la torera: los intermitentes y la circulación por el carril derecho.

Como ya os comenté hace tiempo en esta serie de artículos, para llegar a mi casa necesito recorrer dos zonas en las que la calzada se duplica para facilitar el adelantamiento. Pues bien varias veces he podido observar como detrás de mi circulaba un coche usando el carril de la izquierda de forma antirreglamentaria mientras yo, por delante, lo hacía correctamente por la derecha. Su velocidad y la mía eran muy parecidas por lo que no llega a adelantarme y un poco más adelante, cuando se acababa mi carril, me incorporo delante de él.

Monkey

En la siguiente zona vuelve a quedarse en el carril izquierdo mientras que yo tomo el correspondiente de la derecha con la diferencia de que me encuentro un vehículo más lento. Realizo la maniobra de adelantamiento cambiándome de carril y señalizándola correctamente para volver a la derecha. El otro vehículo, una vez finalizado él también el adelantamiento, también se desplaza lateralmente y de forma sorprendente al carril de la derecha. Como dudo mucho que de repente se hayan acordado del Reglamento de Circulación, no tengo más remedio que pensar que lo han hecho de forma inconsciente al hacer yo anteriormente la misma maniobra. Ellos me han imitado de una forma automática.

El segundo caso lo he observado en el uso del intermitente. Conductores que he llevado delante y no han señalizado ni una sola de sus maniobras en cruces o cambios de carril, lo han comenzado a hacer en cuanto yo me he situado delante y los he utilizado. Además, he podido comprobar que se hace instintivamente un segundo o segundo y medio después de que lo haya hecho el conductor que llevamos delante.

Así, si él anticipa la señalización, nosotros también lo haremos antes de lo necesario. Si por el contrario, decido retrasar la maniobra hasta el último momento, los conductores también lo hacen así.

Con todo esto os quiero contar que cuando señalizáis o circuláis de forma correcta, no solamente estáis cumpliendo las Normas de Circulación sino que estáis consiguiendo que otros conductores os imiten haciendo que ellos también conduzcan de una forma mucho más segura para ellos mismos y para los demás.

Aunque como siempre, hay monos que después de veinte años en un parque natural conviviendo con humanos, siguen colgados de la rama y comiendo los plátanos sin pelar. Creo que no es necesario que lo explique, ¿no?

Fotos | Dugsong, Dan4th

  • Yo tengo clarísimo que la imitación funciona en los dos sentidos, en el positivo y en el negativo, más que nada porque el que imita no se plantea si es correcto o no lo que hace el conductor que ha tomado como modelo. Simplemente lo imita. 🙂