No echar el freno de mano, ese despiste tonto que suele acabar mal

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No poner el freno de mano es costumbre (sí, costumbre) al menos en unas cuantas personas que conozco y otras tantas que viven por la misma zona. No puedo decir que haya un porcentaje alto de gente que no pone el freno de mano al estacionar, pero para mi, que haya más de dos o tres personas que lo hagan es significativo.

El freno de mano se llama en realidad freno de estacionamiento, y su función es mantener el coche inmovilizado cuando estacionamos. Ni más, ni menos. Parecerá algo de perogrullo, pero ya estemos en llano o en cuesta, en nuestra plaza de garaje o donde sea, hay que accionar este freno. La razón es sencilla: para que el coche no se mueva. ¿Estáis en estado de shock ante tanta obviedad? Pues vamos a meternos más en el asunto, todavía.

Este freno nos sirve para muchas cosas, además del obvio hecho de que el coche permanece inmovilizado. Hace más difícil que nos lo roben, o mejor dicho, si no lo accionamos es más fácil que nos lo cambien de sitio; ayuda a que el coche no se mueva descontrolado si ocurre cualquier imprevisto, como la colisión de otro coche por cualquier motivo. Se moverá por el impacto, pero no correrá libremente después. Son tantas las situaciones extrañas en las que nos podemos ver envueltos si no utilizamos el freno de mano que voy a ilustrar unas pocas con vídeos. Son vídeos que se marcan como chistosos, pero a mi me hacen “cero” gracia.

Error tipo: aparcacoches pierde su empleo

Las prisas, la costumbre o lo que sea hacen que este empleado de un parking privado olvide echar el freno de mano al coche que acaba de estacionar. Como consecuencia el vehículo empieza a coger “carrerilla”, enfilando la rampa por la que se accede al parking e irrumpiendo en la calle, con tan buena suerte que pasó libremente sin impactar con nadie. Ni con el coche que quería acceder al parking, ni con las al menos tres motos que pasaron segundos antes, ni con ningún peatón. Una cosa tan tonta como no querer perder dos segundos en accionar el freno de mano pudo haber ocasionado una desgracia.

Error tipo: camión sale por patas de ferry en movimiento

No se cómo calificar esto, porque no hay razón para no inmovilizar un camión de alto tonelaje cuando no estamos a bordo. Y es verdad que un ferry no es un dragster en aceleración, pero a la vista de lo que pasó estoy seguro de que el camionero aprendió algo muy importante sobre las inercias y algunas cosillas más.

Error tipo: abrevadero de camionetas

En una obra es inconcebible que no se signa las más elementales normas de seguridad. Y el freno de estacionamiento debe ser algo imprescindible porque… hombre, por todas las razones: personas pasando por delante y detrás de los vehículos, otros vehículos transportando “cosas”, la presencia de ese canal tan majo al lado (y no os cuento la de casos en muelles que ha habido y habrá, a cada cual más extraño e inquietante).

Error tipo: aquí podría haberse armado bien gorda

Este es el error que, para mi, es más peligroso. Seguro que esto os recuerda el caso de un futbolista que le pasó algo parecido y terminó lesionado en las piernas. Pues bien, los accidentes domésticos son los más peligrosos porque son los que nos pillan con las defensas bajas y las alertas haciendo siesta. Esta buena mujer aparca su Mercedes tranquilamente, como siempre, y en la seguridad y comodidad de su hogar olvida asegurarse de que el coche no sale por su propia voluntad.

Tuvo mucha suerte de ver cómo se le venía encima, y el suficiente sentido común para echarse a un lado, pero esos recursos se le agotaron cuando decidió perseguir al coche y recibió un golpe que parece bastante contundente contra la puerta abierta del mismo. Este vídeo es carne de cañón de aquéllos programas de zapping o “vídeos de primera”, pero cuenta una realidad que debería hacernos pensar: ni en la seguridad de nuestra casa debemos confiarnos. ¿Y si llega a pasar un niño pequeño por el lugar?

Foto | __Willy_