¿Drogas en el coche?, tolerancia cero: el cannabis

Drogas y conducción

Continuamos con la segunda entrega del especial Drogas y Conducción que venimos publicando cada semana en Circula Seguro. Se ha hablado, se habla y se hablará de la relación entre el consumo de tóxicos y la conducción en muchas ocasiones. No en vano, las drogas siempre aparecen en el punto de mira de las campañas de la DGT con el lema: tolerancia cero con las drogas al volante. En los últimos estudios se ha comprobado que las cifras de consumo de drogas en nuestro país no son nada optimistas con números de hasta un 19% de conductores que habían consumido alguna sustancia ilegal.

En el caso del alcohol, su porcentaje se sitúa en un cinco por cien y al menos un tres por cien de sujetos eran consumidores de drogas y alcohol conjuntamente. España es uno de los países con mayor presencia de drogas en sus conductores según la Comisión Europea. La cocaína, que tratábamos en nuestro primer artículo, baraja cifras de un 11,3% de presencia en conductores solo superada por el tóxico que abordaremos hoy, el cannabis, con un impacto de hasta un 14%. A estos datos hay que añadir una estadística del Instituto Nacional de Toxicología que revela la presencia de drogas en un 15% de los conductores fallecidos en el pasado año 2011 por un 11% del año 2004.

Cannabis, historia y procedencia

Planta cannabis

Estamos delante de una de las drogas más antiguas y consumidas que se extrae de los brotes floridos de la planta del cáñamo. Una planta cuyas fibras han sido de utilidad para fabricar ropa, calzado y cuerdas de la que su semilla es comestible. Ha sido utilizada en medicina y también como uso lúdico y recreativo. Existen muchos híbridos de las razas puras de esta planta que suelen ser cultivos artificiales de invernadero en los que se buscan especies con mayor rendimiento y concentración del principio activo. Para el cultivo natural su clima óptimo es el húmedo y cálido.

Es posible que su origen tuviese lugar en Asia Central. Las referencias más antiguas de esta sustancia datan de un libro de farmacopea hacia el año 2700 antes de Cristo, en el que se la dan atributos medicinales. Muy usada en pueblos del Extremo Oriente con fines religiosos, curativos o por su fibra textil de gran resistencia, aunque fue el mundo árabe cuando adquirió su mayor difusión. Es introducida en Europa por el ejército de Napoleón y llega a América através de los españoles dónde su fibra fue muy utilizada. Actualmente es la droga ilegal más consumida en España y se discute su papel como puerta de entrada a otras drogas.

Formas de consumo y efectos del “porro”

Porro encendido

Las vías más utilizadas en el consumo de este tóxico son la fumada y la oral en comestibles aunque la primera es más rápida en su acción. En la planta del cannabis se aíslan muchas sustancias que se denominan cannabinoides, de las cuales el Delta-9 tetra hidrocanabinol o THC, es el principal responsable de los efectos psicoactivos. Se puede decir, por su acción en el sistema nervioso central, que tenemos un hipnótico sedante por un lado y un alucinógeno por otro.

En todo caso, los efectos dependerán principalmente de la cantidad de THC. El hachís es una resina con un 10 o 20% de principio activo que se fuma o se come. Se la suele denominar costo o chocolate y mezclada con tabaco se le llama porro, canuto o petardo. El más alto contenido en de THC, entre el 15 y el 30% se presenta en forma de aceite y el más bajo, sobre el 5%, lo tiene la marihuana, más conocida como hierba o maría. El kifi por su parte es un preparado a base de hojas de cáñamo y la Grifa se prepara a partir de las flores secas.

¿Por qué el cannabis y la conducción son incompatibles?

Bus

Los efectos del cannabis aparecen rápidamente tras inhalar el humo de un porro y duran aproximadamente tres horas. Por vía oral se necesita aumentar la dosis de dos a cuatro veces para presentar los mismos efectos que fumado. La intensidad de estos efectos, tienen sus variaciones debido a factores como la calidad de la propia droga o la forma de consumo, pero el propio individuo se convierte en una variable a tener en cuenta. La personalidad, el estado de ánimo, si se consume solo o en grupo, en ambientes conocidos o desconocidos, influyen.

En general, las drogas no sientan igual a todas las personas. Hay patologías en el consumo que seguramente nos encontraremos más tarde o más temprano. El consumo de cannabis y sus derivados, suele producir una lista de reacciones muy larga y que, evidentemente, no se llevan bien con la conducción. Sensación de bienestar, risa espontánea y alteraciones de la percepción o atención, pueden pondrán en riesgo la actividad de conducir al reaccionar más lentamente. Y lo que es peor, reaccionar más lento sin darnos cuenta, pensando que estamos en plenas facultades.

No hace falta por tanto un consumo abusivo, un cuadro de abstinencia o una complicación médica típica de consumidores de muchos años de evolución para que nos afecte realmente. Un consumo puntual, un porro en una fiesta, y después conducir con somnolencia, relajación y falta de proceso de la información, multiplica el riesgo de tener un accidente. Y en consumos crónicos, a parte de los problemas respiratorios, tendremos ansiedad, confusión transtorno psicótico y aumento de cuadros depresivos, todo esto en la vertiente psiquiátrica. En el próximo artículo tocaremos las drogas de diseño.

Foto | ukhomeoffice, Wiros, Sids1, DenverJDM
En Circula Seguro | Fumar cannabis al volante duplica el riesgo vial, Drogas y conduccion

  • escargot

    Una duda… dices esto:

    “Los efectos del cannabis aparecen rápidamente tras inhalar el humo de un porro y duran aproximadamente tres horas.”

    ¿Se considera “inhalar” tener la mala suerte de que cuando bajas a la calle el que ha estado antes allí se ha fumado un porro y huele que mata? ¿O encontrarte a gente fumando porros en las escaleras de la Facultad? Porque estas dos cosas me han pasado y más veces de las que pensáis. Es asqueroso, pero parece que sea la leche ir pidiendo su legalización. Como la legalicen me tendré que exiliar.

    • alberticu

      La concentración de THC es muy inferior en el fumador pasivo que ocasionalmente huele el olor de este tóxico e inhala una pequeña cantidad, que el de la propia persona que lo esta fumando directamente.

      Con inhalar me refiero a la persona que fuma y no al fumador pasivo. Este último siempre depende del tiempo de exposición al tóxico y no es lo mismo, como tu comentas, oler una estela de humo de alguien que ha fumado a compartir continuamente habitaciones o espacios cerrados junto a consumidores.

      Eso si, estoy de acuerdo contigo, es asqueroso.

      • escargot

        Me quedo más tranquila pero lo dicho: no tenemos por qué aguantar los humos de los demás.

  • eff8

    Enhorabuena por el artículo me parece muy preciso, bien documentado y cierto. Estoy harto de tanto oír hablar de lo buena y saludable que es esta droga, es increíble. Y es raro el día en que no se ve a alguien fumando un porro y conduciendo a la vez, con la mayor naturalidad del mundo. ¡Es tan sano!
    Por cierto, desconozco de algún estudio sobre ello, pero personalmente, me parece que fumar un puro puede producir efectos bastante parecidos a los del cannabis. Siempre advertí a mis alumnos de un tipo de conductor altamente peligroso: hombre, solo, alrededor de los 50 ó más, txapela, puro en la boca, ventanilla abierta (aún en pleno frente frío en enero) y primeras horas de la tarde. Van como zombis. Hay un plus de riesgo cuando, además, van al volante de un Audi o Mercedes grande que aumenta si conducen (es un decir) un Toyota Land Cruiser o un Range Rover.
    Un saludo.

  • 50498

    Yo me considero buen conductor, he conducido un coche de empresa durante varios años y ahora he montado mi propia empresa y conduzco mi coche casi 2000km todas las semanas y hasta ahora no he tenido ningún accidente y conservo casi todos mis puntos. Esta ley me parece injusta, soy fumador de cannabis y por supuesto se que el cannabis conduciendo no es una buena mezcla ya que no estas tan atento a lo que pasa en la carretera y te quedas “empanado” con cualquier cosa (ya no os digo si se mezcla con fatiga y cansancio…) pero todo eso es mientras te dura el efecto unas 2-3 horas o un poco más si eres muy bestia fumando…

    El problema de estas “pruebas de droga” es que aunque yo me haya fumado un porro por la noche en mi casa, cuando no hago daño a nadie y por supuesto no tengo pensado conducir, al día siguiente cuando este completamente “fresco” puedo dar positivo en esa prueba sin estar bajo los efectos de ninguna sustancia, esto es como si alguien se bebe unas copas el sabado y el domingo ya completamente sobrio diera positivo, como no hay una unidad para medir el grado de la sustancia que llevas encima nos meten en un mismo saco a todos, los que consumimos drogas y somos responsables con la conducción y a los que van fumandose un porro mientras conducen.

    Suerte para nosotros hace poco salió un producto llamado kleaner que lo que hace básicamente es “limpiar” los rastros que pueda haber en la saliva y así no dar positivo.

    Controlar que a la gente que vaya bajo los efectos de la droga conduciendo (igual de justo que el alcohol): SI
    Multar sin ton ni son aunque hayas tomado la precaución de no fumar unas 10 horas antes de algún viaje: NO