¿Dónde aparcamos? ¿Dónde colocamos a nuestro hijo? ¿A derechas o a izquierdas?

Baby car

Hay un dicho español que viene que ni pintado. Reza así: cuando seas padre, comerás huevos. Y efectivamente eso es lo que me ha pasado a mi en los últimos meses. No, no he estado intentando aumentar la producción a base de tortillas ni nada parecido. Lo que ocurre es que me he tenido que plantear situaciones que, hace un año por ejemplo, nunca habría tenido en cuenta. Para empezar, ¿alguna vez, en vista de dos huecos para aparcar, os habéis parado a pensar cuál os conviene más?

Pues bien, algo que no nos importaría tanto o, como mucho, elegiríamos en función de nuestra dotes para aparcar más cómodamente (se suele aparcar más fácil a la izquierda por aquello de que el bordillo nos queda más a la vista) cobra vital importancia si con nosotros llevamos un bebé al que tendremos que atar o desatar del SRI (Sistema de Retención Infantil) correspondiente. Y es que por muy rápidos que seamos, al menos un par de minutos nos llevará y no es lo mismo hacer esta tarea cómodamente desde el lado de la acera que, por el contrario, estar exponiendo nuestros cuartos traseros al tráfico rodado. Y si encima, la calle en la que estamos es muy estrecha, todavía peor pues tendremos que estar constantemente cerrando y abriendo la puerta para permitir que el tráfico siga circulando.

Entonces, aparcaremos en el lado que tengamos instalado la sillita infantil pero, ¿en qué lado la colocamos? Disponemos de tres posibilidades cuando utilizamos los grupo 0 y 0+, también conocidos como huevos (veis como al final, volvemos a hablar del alimento con cáscara): en el asiento del pasajero o en los asientos traseros, detrás de conductor o copiloto. Pero no todos son recomendados.

Por peligrosidad descartamos el del copiloto. La razón es muy sencilla: cuanto más espacio entre nuestro hijo y el frontal del vehículo, mejor. Menos posibilidades tendrá de sufrir lesiones en una colisión. Si, sé que me vais a decir que si viajáis solos es la única forma de tenerlo a la vista, pero no es cierto. Yo también lo pensaba pero los fabricantes son muy listos y venden unos maravillosos espejos que se colocan en los reposacabezas traseros y nos permiten ver a nuestro hijo.

Y si empieza a llorar o le ocurre algo, pues nos detendremos en condiciones de seguridad y veremos que le ocurre. Llevándolo detrás, evitaremos la tentación de desviar la vista de la carretera para lanzarnos encima de él cual padre ávido intentando proteger a tu hijo. La mejor forma de protegerlo es parar y ver que le ocurre con calma.

Ya sólo nos quedan dos opciones, detrás a la derecha o a la izquierda y entre las dos lo mejor es elegir la derecha, es decir, detrás del asiento del copiloto. ¿Por qué? Por varias razones. La primera es que es la mejor posición para poder verlo por el doble juego de retrovisores que comentábamos y la segunda y más importante para mi es que es la zona más protegida del coche durante la circulación.

¿Más protegida que la opuesta? Pues sí, y veréis por qué. Posibilidades de sufrir un golpe en la puerta trasera izquierda: en una rotonda, en la que nos incorporemos incorrectamente; en el mismo sitio pero que venga el listo de turno y quiera salir desde el exterior; en un cruce, salimos perpendicularmente al tráfico y el primer carril que cruzamos en vías de doble sentido, el tráfico siempre nos golpeará desde la izquierda. Y por último, aunque esto ya es defecto mío, en maniobras para evitar colisiones, siempre intento que no sufra golpe si viajo acompañado la parte derecha del vehículo y comérmelo directamente yo.

Hombre, alguno dirá que oficialmente la posición más protegida es la central. Correcto. Pero le veo dos o incluso tres problemas. Para empezar, si el bebé circula en posición contraria al sentido de la marcha, no lo veremos. Segundo, los vehículos disponen de anclajes ISOFIX en los asientos laterales, no en en central, por lo que si tenemos una silla con este tipo de colocación no podríamos ponerla y tercero, en caso de colisión frontal, los fragmentos de cristal u otros objetos pueden golpear a nuestro hijo, que no se encuentra protegido detrás de los asientos delanteros.

Resumiendo. Si tenéis duda, detrás a la derecha y si podéis, aparcar siempre en el margen derecho. Todo resultará un poco más sencillo. No, el cambio de pañales no, lo siento…

Foto | Juhansonin

  • escargot

    Enhorabuena, lo primero de todo. 🙂

    En otro artículo que hablaba de las sillas de los niños y demás creo que también se comentaba lo de la situación de detrás del copiloto.

    Por otra parte, no sólo ya para los críos sino para todos, creo que el asiento central es un punto débil de cualquier coche, y si es de los que tiene cinturón de dos puntos ya ni os cuento.

  • 51095

    ¡Je, je! Yo no tengo tu problema, yo ocupo TODO el coche (y tengo una Space).