La guía definitiva para distribuir el equipaje de forma segura en el coche

 

En estos días en los que nos disponemos a realizar viajes más o menos largos por carretera y con el coche cargado con equipaje para unos días, no está de más repasar unas pautas a seguir para la distribución de bultos en el coche, teniendo en cuenta criterios de seguridad. En nuestros coches frecuentemente el espacio es justo y solemos colocar las cosas más bien donde se puede más que donde se debe, especialmente cuando los espacios libres van escaseando.

Es un coche, no un trastero

Tenemos que recordar que nuestros turismos, véase berlinas, mono-volúmenes y todoterrenos, no son vehículos de carga y por ello están pensados para el transporte de personas principalmente, más un moderado espacio suplementario y capacidad de carga reservados a equipajes habituales para uso personal. Es por ello que en caso de que sospechemos que el coche va a ir lleno de pasajeros y equipaje, hay que pensar si se pueden eliminar objetos que sean prescindibles.

Todos tendemos a llevarnos más de lo necesario y lo comprobamos a la vuelta de casi todos los viajes, dándonos cuenta de que hemos “paseado” buena parte de la ropa y objetos que habíamos metido entre el equipaje por si se daba la ocasión, pero que finalmente no se usaron.

Cada kilo importa

Aunque la sensación que tenemos es de que nuestros coches son pesadas y robustas máquinas que pueden con todo,  no hay que olvidar que al fin y al cabo son máquinas dinámicas, ligeras y optimizadas para ser muy ágiles y austeras en el consumo.

El fabricante se ha esforzado mucho para conseguir aligerar cada kilo posible del vehículo. Por eso cada kilogramo de peso que porte nuestro coche va a influir de manera negativa en las situaciones extremas que son en frenadas a fondo, y en cambios bruscos de dirección para la esquiva de un objeto en la carretera.

En los momentos de maniobras de emergencia, cualquier objeto va a decir “aquí estoy yo”, y su masa también tiene que ser frenada o desviada por el coche, de manera que contribuyen a la fuerza de inercia total. Como consecuencia, el espacio de frenada aumenta y la capacidad de esquiva disminuye.

Ni que decir tiene que, además del mayor riesgo de accidente, llevar más carga del peso máximo admitido por la ficha técnica es ilegal.

Cómo distribuir la carga

Una vez que nos disponemos a distribuir la carga en el coche, las premisas para ello irán en pro de optimizar su comportamiento en situaciones de emergencia:

  • Posicionar el peso lo más bajo posible. Para ello colocar los objetos por orden de mayor a menor peso desde abajo hacia arriba. Esto lo solemos hacer inconscientemente aunque sea para no aplastar los objetos ligeros. Esto mantendrá el centro de gravedad del coche más bajo, lo que agiliza las maniobras de cambios bruscos de dirección y disminuye la probabilidad de vuelco. Si en esta época la tendencia es a comprar vehículos con centro de gravedad más alto, como son los monovolúmenes, SUV y todo terrenos, no debemos elevar más aún el centro de gravedad colocando los objetos pesados en la parte alta del maletero o en la baca.
  • Intentar evitar el uso de baca. En caso de necesidad, que sean de cofre cerrado y no guardar en ellos objetos pesados, al contrario, según la premisa explicada, en la baca cargaremos los objetos más ligeros y menos densos. Pueden ser voluminosos pero no pesados por ejemplo zapatos, juguetes, edredones, bicicletas, carritos de niño, etc. Por las razones que ya se han argumentado, esto disminuye notablemente el riesgo de vuelco. Es fácil de entender la diferencia de volcar a no volcar al dar un volantazo a 130 Km/h.
  • Posicionar el peso lo más cerca posible de la zona central del vehículo. Cumplir esto es difícil dado que el maletero siempre está lejos del centro, en la parte trasera, no obstante en la medida que se pueda se debe colocar los bultos más pesados lo más adelantados posible en el maletero, es decir, junto al respaldo de los asientos traseros. Esto mejora la agilidad en el momento de los cambios de dirección, como la entrada de las curvas o esquiva de objetos al disminuir el momento de inercia del vehículo (fuerzas de oposición al giro).
  • En lo posible, no disminuir la visión del conductor. Esto es importante dado que los conductores suelen estar acostumbrados a conducir con el coche vacío, por lo que tienen total visión tanto a los lados como hacia atrás mediante el retrovisor interior. La luna trasera debe siempre estar despejada de objetos.

Cuando ocurre lo que nadie espera

Llegamos al asunto más desagradable de tratar, pero que no debemos obviar, y es que en caso de accidente los objetos que se encuentran en el interior del habitáculo y no estén sujetos se convierten en auténticos proyectiles que vuelan hacia la zona del impacto. Por poner un ejemplo, en un impacto a 60 Km/m la velocidad de de proyección de estos objetos será de la equivalente a la de caída desde un quinto piso de un edificio de viviendas.

Por ello, los vehículos con maletero en habitáculo, como son los monovolúmenes, todoterrenos y berlinas familiares, deberán cubrir la zona del maletero con una red de sujeción.

  • No deben colocarse objetos pesados que sobresalgan por encima del respaldo de los asientos traseros pues podrán verse proyectados hacia adelante incluso en un frenazo.

 

Podría parecer que tomar estas medidas en la forma de colocación de la carga no va a llegar a tener la suficiente importancia como para notarse, pero la suma de los detalles puede marcar la diferencia en momentos de emergencia.

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