¿Por qué distrae el manos libres?

Manos libres distrae

Cuando hablamos de las distracciones, el manos libres aparece como esa solución de compromiso que nos hemos dado los conductores para poder mantener un cierto equilibrio entre la agilidad que nos proporciona seguir con nuestro día a día mientras vamos circulando, por ejemplo sin desatender las urgencias del trabajo, y la seguridad de poder hablar por teléfono sin tener un aparato ocupándonos las manos.

Sin embargo, hay estudios (Instituto Tecnológico de Virginia, 2009; Univesidad de Utah, 2013; AAA Foundation for Traffic Safety, 2014) que demuestran que utilizar un manos libres distrae, por más que mantengamos la mirada en la carretera. Distrae tanto que dejamos de percibir hasta la mitad de las señales cuando ha pasado un minuto y medio de conversación. ¿Que por qué distrae el manos libres? En realidad, es sencillo de explicar.

manos libres distraccion

Podemos utilizar la expresión distracción cognitiva cuando hablamos de estar realizando unas tareas mientras pensamos en otra cosa y sentimos cómo la mente se nos va hacia otra parte. Mantener la mirada en un punto no significa que la información que percibimos nos sirva para nada, si tenemos la mente ocupada con un pensamiento elaborado. Y es aquí donde debemos ser conscientes de una cosa: podemos simultanear tareas, siempre que estas sean sencillas o que las tengamos tan integradas que las podamos realizar de forma automatizada.

Cuando conducimos, realizamos ciertas tareas de manera automatizada. Pisamos unos pedales y soltamos otros, giramos el volante, incluso observamos nuestro entorno de manera pautada si aprendimos a hacerlo de forma correcta. Cuando circulamos, hay aspectos que no podemos automatizar: por ejemplo, la evaluación de los posibles riesgos y la consiguiente toma de decisiones. Existe una conducción consciente y una conducción subconsciente, y de nuestra capacidad para alternar entre la una y la otra depende, en buena medida, nuestra seguridad y la de aquellos que nos rodean.

Y esas tareas son las que chocan de frente con tareas complejas como hablar por el manos libres. Por eso nos distrae y es causa de no pocos siniestros viales.

Manos libres - imaginación

¿Por qué decimos que distrae el manos libres y no hablamos de las distracciones de las conversaciones con los acompañantes? Aquí hay que matizar un aspecto crucial: a igualdad de conversaciones, un interlocutor de manos libres nos suele distraer más que un interlocutor que viaje a bordo. La razón está en cómo afrontamos la conversación: la conversación por manos libres exige de nuestro cerebro un cierto ejercicio de abstracción, muy diferente al ejercicio de concreción que supone hablar con un acompañante presente en el habitáculo. Al interlocutor telefónico tenemos que imaginarlo mientras habla, tendemos a reconstruir sus expresiones, etcétera; mientras que con el interlocutor presencial eso no es necesario ni tan habitual.

Son dos ejercicios diferentes, con consecuencias también diferentes. La que respecta al manos libres, ya lo sabemos, distrae; aunque a los fabricantes de tecnología y a los mismos fabricantes de automóviles no siempre les guste reconocerlo.