Dispositivos de ayuda al aparcamiento (2/3)

Camara

Después de hablar el otro día sobre los sensores de aparcamiento, vamos a ir poco a poco ascendiendo en la escala de innovación tecnológica sobre los “cacharritos” que hacen más fácil esa tediosa maniobra.

Si los sensores nos permitían detectar objetos y golpearlos mediante un aviso sonoro, desde hace ya tiempo, algunos modelos incorporan la posibilidad de montar cámaras de visión trasera. Que yo recuerde, el primer modelo en ofrecer este dispositivo de manera habitual fue el Nissan Primera.

El mecanismo es bien sencillo: Por una parte, disponemos de una cámara situada en la parte posterior. Normalmente, se coloca por encima de la matrícula. Su lente suele ser un gran angular de alta sensibilidad, para que en cualquier tipo de condición y de luz, nos muestre una imagen nítida y lo más amplia posible.

Imagen

Cuando introducimos la marcha atrás, se conecta, proyectando la imagen en la pantalla del navegador. Aparcar con ella es muy sencillo y casi no son necesarios ni los retrovisores laterales. Únicamente se usan para comenzar la maniobra. Para cuadrar el coche en el hueco se hace con la imagen de la cámara. Incluso, cuando estamos aparcados en batería a cuarenta y cinco grados en sentido a la marcha, podemos dar marcha atrás mirando por la cámara pues veremos perfectamente los vehículos que se nos aproximan.

Sus dos mayores inconvenientes son, por un lado, que debemos mantener la lente limpia pues, por su ubicación, es propensa a ensuciarse en días lluviosos. No obstante, aun en malas condiciones, podemos seguir utilizándola pues de cerca nos sigue mostrando una buena imagen. Por otro lado, el vehículo debe disponer de una pantalla donde proyectar la imagen, normalmente asociada al navegador, lo que encarece el conjunto del dispositivo. Si bien la cámara y su montaje no es caro, si lo es el necesitar otras opciones adicionales.

  • No me había planteado lo de la suciedad de la lente con días de lluvia. Aparte de que se ensucie, supongo que con el tiempo la lente se rayará cosa fina, que la porquería que se proyecta cuando llueve puede ser muy abrasiva.

    Y luego está el peligro de que por hacer una gracia los niños del barrio te sirlen la cámara, aunque luego no les sirva para nada.

    No sé, en general creo que la cámara debería ir más protegida de lo que aparece en el ejemplo de la primera foto.