Di que no y probablemente ganes más de lo que crees perder

diqueno.jpg
Decir ‘no’ es una de las formas más precisas, eficientes y seguras de evitar hacer algo que no queremos. Algo tan simple se convierte en un verdadero calvario para muchas personas: tendemos a pensar que si decimos que no sin matices estamos siendo como mínimo muy descorteses, que podemos molestar a nuestro interlocutor o que perderemos oportunidades en el futuro. Sin embargo hay situaciones en las que decir ‘no’ claramente, sin tapujos, nos pueden salvar la vida.

Trasladado esto al mundo de la seguridad vial, decir ‘no’ se traduce por convencer a un amigo para que no conduzca habiendo bebido, decir a alguien que está conduciendo de forma peligrosa y que no quieres ir de pasajero en su coche, decir no a una copita “porque hombre, una sola no te va a hacer nada”. Significa mantenerte firme cuando necesitas descansar y te presionan para seguir “porque no llegamos”. En estos casos estoy convencido de que saber decir que no te puede salvar la vida.

¿Por qué todo este despliegue para algo aparentemente tan simple? Porque no todo el mundo es capaz de decir que no, en mi círculo conozco muchas personas que prefieren no decir nada antes que decir que no, incluso en otras facetas de la vida. Si no quieres verte con determinada persona, mejor es decir ‘no’ antes de alimentar falsas esperanzas. Si no te gusta un deporte o una tradición, mejor que se sepa pronto antes de sufrirla por siempre jamás.

Y también es cierto que a todos nos ha pasado alguna vez, pongo la mano en el fuego, eso de notar que estamos ante una situación de riesgo dentro de un coche y, en lugar de pedir que se detenga el vehículo, de no entrar en él, de no ofender a un familiar o a un amigo… lo dejamos pasar pensando “no tiene por qué pasar nada, ya sería mala suerte”. Si, sería mala suerte. Es de esas cosas que cuando no suceden pensamos “lo que podría haber pasado”, pero que si realmente pasan ya puede que no pensemos muchas cosas.

No podemos jugarnos nuestra seguridad porque en un momento dado pensemos que vamos a ser descorteses. Hay muchas maneras de decir no, entre otras las más suaves como declinar la invitación de subir al coche y preferir el transporte público los fines de semana, elegir el taxi y no el coche del cuñado (un saludo a los cuñados, no es generalización sino ejemplo) después de la comilona familiar…

La cuestión es, ¿qué harías si mientras viajas de copiloto ves como el conductor contesta a un SMS en marcha? ¿Y si va despistado por cualquier otra cosa y ves cómo imperceptible va cambiándose de carril sin advertirlo? La solución es bien simple, hay que dar un toque de atención y punto. No estamos para jugarnos la vida ni menos aún para dejar que otros se la jueguen en nuestro nombre. Igual que el slogan de “si bebes no conduzcas”, deberíamos tener muy presente que ante una conducta irresponsable debemos decir ‘no’.

Foto | marc falardeau

  • pepserra

    Esteban yo mismo tengo esa actitud ante my propia mujer cuando vamos de viaje y ella va de copiloto o al reves…y me cuesta quizas un laaaaargo silencio en el trayecto…ya sabes…
    Pero recordemos que en la piramide de la educacion vial TODOS somos en algun momento educadores de otros, que quizas no adviertan o no esten en condiciones de advertir el peligro.
    Por ello en la prevencion un NO de un amigo o familiar puede suponer la diferencia entre la vida o la muerte.
    Siempre recordare aquella chica que lamentaba en un documental del 89-90 creo en TVCatalunya -programa 30 minuts-como al haberse bajado del coche de su amiga que iba bebida…no impidio convenciendola que 1 hora mas tarde se matara en una curva.
    Y la rara sensacion de culpa por haber sobrevivido…

    • También está ese caso en el que no puedes impedir que otro cometa una imprudencia, es un caso que no comenté en el post pero que si, ciertamente debe ser doloroso. Puede ser por eso que prefiero quedar de pesado como copiloto antes que dejar que pase cualquier cosa…

      Como pasa a veces en otras facetas de la vida, no necesariamente es fácil decir la verdad!

      • pepserra

        mode humoristic= No hace mucho llevé a mi suegra(palabras mayores), sola de copiloto.
        Tiene la costumbre que me desequilibra, de no abrocharse al cinturon.
        Al rato me dice que porque no inicio la marcha, le digo que debe ponerse el click.
        “Jod—-con el hombre rojo ese de la pantalla y la campanita las narices…, eso no pasaba con los coches de antes…total si son 4 calles” No comments 

        Es que Esteban es tal el grado de NO educacion vial de ciertas mentalidades que te juro que no se por donde empezar…

        Un dia le mostre lo que ocurre en los crash tests de niños cuando no llevan SRI…(habia antecedentes…) El dia siguiente me entere que habia llevado en un corto trayecto a 2 de mis hijos sin SRI, un cojin y cinturon…despachaos

        Desde entonces tanto mi mujer como yo, afortunadamente hemos dicho NO a la oportunidad de que se queden con ellos algun dia si deben desplazarse y en casa nosotros sin ir al cine y sin respiro de intimidad…pa que veas, donde llega la repercusion de decir NO.
        Nota= Y me siento bien ojo…

  • capreolus

    Esteban, con el NO ante riesgos al volante, se confirma la importancia que tiene la figura del conductor pasivo (ocupante) en la seguridad vial. Es más, si no se hace nada para evitar un posible percance, ser víctima, perjudicado o cómplice a sabiendas de que pueden existir riesgos con ocasión del uso de un vehículo y que compartimos, sin darnos cuenta, podríamos hablar incluso de la figura del cooperador necesario, sea o no titular del vehículo.