Del coche a la moto: lo que tendrás que olvidar y lo que tendrás que aprender

Del coche a la moto

Con la convalidación del carnet de conducir de coche para poder llevar motos de hasta 125cc y menos de 15 cv, muchos conductores han decidido dar el paso del coche a la moto por economía, ahorro de tiempo en los desplazamientos, facilidad de aparcamiento, etc. Pero subirse a una moto sin unas mínimas nociones no es recomendable porque existen muchas posibilidades de tener algún susto o percance.

El consejo más importante que os podamos dar es que os apuntéis a un curso de conducción. Su relación coste-beneficio es inigualable y aprenderéis a manejar una moto con mucha más soltura y seguridad, viendo como se comporta en zonas alejadas del tráfico y, además, pudiendo cometer errores sin que ellos puedan derivar en un accidente.

Saber cómo se comporta una moto y el motivo es también uno de los pilares fundamentales en la conducción segura. Hace tiempo os contamos detalles sobre las motos y su comportamiento dinámico en una serie de artículos que podéis encontrar en los siguientes enlaces: Comportamiento básico de la motocicleta 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

Imprescindible una buena equipación: casco homologado, guantes, chaqueta con protecciones, pantalones técnicos y calzado específico es el mínimo que se debe utilizar para subirse a una moto. Actualmente los precios del equipamiento han bajado mucho y, algunos fabricantes, hacen prendas idénticas a las que podríamos llevar caminando por la calle. Podremos ir a cualquier sitio con ellas sin dar el cante pero lo más importante es que encima de la moto iremos protegidos.

Dicho esto, pasemos a los consejos propiamente dichos:

SYM Joymax 300i ABS

En primer lugar, la moto es inestable por naturaleza. Nuestro peso y posición sobre la moto es fundamental, así como los movimientos que hagamos sobre ella. La moto se maneja dejando caer levemente las manos sobre el manillar, sin cogerse fuertemente a los mandos. La técnica del contramanillar (lo podéis encontrar en el capítulo 5 de la anterior serie de consejos) es fundamental para llevar la moto allí donde deseemos.

El freno que realmente detiene la moto es el delantero, al contrario que en las bicicletas (y también se sitúa de forma opuesta a las bicis, estando montado en la mano derecha y al lado del acelerador). La forma correcta de frenar es, en primer lugar, con el trasero levemente y posteriormente añadir potencia de frenado con el de delante mientras liberamos el trasero para evitar un bloqueo cuando se produce la transferencia de pesos hacia la rueda delantera. Lo ideal es contar con ABS en la moto pues evitará tener una pérdida de adherencia en una zona con poco agarre e irnos al suelo. O ante una frenada de emergencia.

Aunque en el coche no tenemos mucho margen para situarnos en el carril mientras circulamos debido a nuestro tamaño, en moto si nos podemos mover. Os recomendamos seguir estos consejos para saber dónde debemos colocarnos con la mayor seguridad y así ver y ser vistos mientras circulamos.

Allá donde va la vista va la moto. Por lo tanto, debemos mirar siempre lejos y por donde queremos pasar. Lo que esté justo delante de la rueda delantera ya no lo podremos esquivar, así que lo importante es llevar la cabeza levantada y los ojos observando lo que tenemos más lejos para poder anticipar nuestros movimientos. De igual forma, si fijamos la mirada en un punto (por ejemplo un bache) seguro que no seremos capaces de evitarlo.

El exceso de confianza es un mal compañero de viaje. Aunque pienses que ya sabes circular y, sobre todo en ciudad, cientos de cosas escapan a tu control. En moto, tu seguridad por razones obvias es menor, y dependes mucho de las distracciones de los demás por lo que tu nivel de atención debe ser mayor. Conduce defensivamente y anticípate al resto de conductores y a sus posibles movimientos. Aprende a leer el asfalto, su posible adherencia, las trampas que pueden estar ocultas y las zonas sucias que puedas encontrar.

Y el consejo más importante lo dejamos para el final: disfruta.