¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

SEAT 1500

Tomar distancia es bueno, te ayuda a ver las cosas con claridad. No se ve del mismo modo un objeto, algo que no muta, hoy que hace 30 o 40 años, por más que nos hagamos la ilusión de no haber cambiado el color del cristal con el que lo miramos. Algo así me ha sucedido hoy paseando entre vehículos clásicos en Espíritu de Montjuïc, el evento que se celebraba estos días en el Circuit de Catalunya, en Montmeló.

Dejando aparte los coches más golosos para los amantes del Motor y la competición, me he fijado en el stand que tenía montado SEAT, donde a un lado mostraban los Leones y los Ibizas más actuales, y al otro rendían homenaje a los modelos más representativos de la Historia de la marca. Y sin querer, me he trasladado a mi niñez, cuando lo del cinturón era un añadido y cuando viajar entre asientos o en el maletero era algo poco habitual pero que se hacía.

SEAT 600

Conciencia vial retrospectiva

Supongo que ya habrán prescrito aquellas infracciones cometidas cuando más de uno y más de dos cargaba el coche de niños y abuelos y se hacía a la carretera para ir a pasar el día en el campo. Habrán caducado también aquellas horas de conducción tras haber ingerido algo más que un trago de vino en la comida. Y seguramente habrán quedado atrás también aquellos adelantamientos hechos un poco a la brava. Que total… al final no pasaba nada.

Hoy sabemos que por aquel entonces las cifras de siniestralidad eran escandalosas, que no se tenía ningún tipo de conciencia vial, que se tomaba la siniestralidad vial como algo que le tocaba a uno porque sí. En definitiva, hemos tomado conciencia con visión retrospectiva.

La evidencia de que esto es así nos abre una puerta hacia un futuro esperanzador. Si hoy vemos como una aberración del pasado lo que en el pasado se percibía como normal, ¿quién dice que en el futuro no veremos como una aberración de hoy las cifras de siniestralidad actuales? Como hemos dicho tantas veces, una sola muerte en carretera es demasiado, y ahora cabe añadir: un solo herido grave o muy grave también es demasiado.

Es la siguiente etapa natural que nos toca abordar.

SEAT Ronda

Aptitud y actitud vial

Los sistemas de seguridad del vehículo han vivido una evolución evidente que se ha ido abriendo paso a medida que avanzaban las investigaciones relativas al comportamiento del vehículo en un siniestro y las tecnologías capaces de hacer que en sólo unas décadas hayamos pasado de tener cajas sobre ruedas a conducir ordenadores rodantes.

Hoy, los vehículos nos salvan de más de un brete, de dos y de tres… hasta que llegamos a una situación en la que no hay sistema que nos salve. Sí, la aptitud de seguridad de los vehículos ha evolucionado de forma inconcebible hace 30 o 40 años, pero sin duda seguimos topando con un gran clásico de la conciencia vial: la actitud frente a la seguridad vial.

Es en ese punto donde queda la mayor parte de trabajo por hacer. Durante todo este tiempo ha crecido la conciencia de riesgo entre los usuarios de la vía, pero quizá esta evolución ha quedado bastante por detrás de la revolución experimentada por los vehículos. Todavía hay quien duda de la efectividad del cinturón de seguridad y todavía hay quien lleva a sus hijos sin un sistema de retención, incluso de pie entre los asientos.

Porque nunca pasa nada. Hasta que pasa.

En Circula Seguro | La Seguridad Vial década a década

  • Gente anacrónica encontraremos siempre en todos los ámbitos, supongo que el anacrónico y desfasado lo será para casi todos los temas. Casi diría que antes en el fondo se tenía más conciencia del peligro al volante, al fin y al cabo no había viaje en el que no se pudieran contar dos o tres muertos en las cunetas, de ahí los rezos a San Cristóbal tan en desuso hoy. El problema de hacer restrospectiva nuestra actualidad es que juzgamos a los conquistadores de hispanoamérica con nuestras leyes del estado de derecho en la mano, pensamos que es de salvajes conducir sin cinturón cuando todavía no lo incorporaban muchos coches y lindezas similares. Ahora mismo que publicas esas bellas fotografías se me ocurren cientos de personas, algunas apasionadas del motor, que seguirán sosteniendo que mejor conducir uno de esos “tanques” de antaño que un ordenador de plástico como dirán que son los coches de ahora. A mí me apasionan los coches y me crié en los de las fotos, pero solo con pensar en poner uno de esos en marcha y salir al tráfico actual, que es bastante más seguro, y me dan escalofríos. Como en cualquier ámbito en el que participe la tecnología lo mejor estará siempre por llegar, nunca en el pasado.

  • juanquijano

    Excelente artículo menos en la triste conclusión de que una sola muerte es demasiado, subiendo el absurdo a que un herido grave también.

    La muerte es parte de la vida, y vivir con tantísimo miedo a la muerte hace que no vivas, y eso es aún peor que la muerte en vida.

    Solamente por el mero volumen de los transportes en automóvil es imposible que no haya victimas de ACCIDENTES de tráfico. Ahora mismo estamos por debajo de una persona muerta por cada DOS MILLONES de movimientos en carretera.

    Y seguimos con las mismas leyes restrictivas, y muchísimo más, que en los tiempos de los que hablas en el artículo. Convirtiéndolo, ahora si, en un obsceno negocio.

    La única forma de evitar que no existan daños personales a causa del transporte terrestre es eliminándolo. Prohibir el uso del transporte terrestre.

    Porque pocos sectores están más reglados que el transporte aéreo, y aún así sigue habiendo accidentes.

    Todo lo demás es darle excusas a quienes se ganan el pan de cada día con todo lo relacionado con las prohibiciones y penalizaciones, y que son muchos, muchos, muchos.