Cruzando fronteras: 7 cosas que tienes que saber sobre la conducción en Portugal y Francia

Street in the heavy rain - Prague, Czech Republic

Aunque el verano ya empieza a encarrilar su salida, son muchos los que aún disponen de unos días de vacaciones para disfrutar de nuevos destinos que visitar. Portugal y Francia resultan propuestas muy atractivas para los ciudadanos españoles que quieren aprovechar a despejarse de la rutina sin tener que salir demasiado lejos de casa, lugares además que permiten liberar la vena roadie que todos llevamos dentro.

Paraísos como el Algarve o ciudades de ensueño como Lisboa o París, cada vez reciben más la visita de viajeros españoles que se animan a cruzar la frontera en coche para ir disfrutando de los paisajes que se pueden encontrar durante el trayecto. Pero resulta imprescindible informarse bien antes de emprender el viaje, para que no verse sorprendido por ningún inconveniente que pueda arruinar tus días, y aquí te ofrecemos algunas recomendaciones sobre cómo circular por los países vecinos.

Lleva toda la documentación en regla

Igual que ocurre en España, en cualquier momento puedes verte sorprendido por la Guardia Civil y la documentación es lo primero que van a requerir. El documento de identidad, licencia de conducir, papeles del mantenimiento legal preventivo (ITV) e incluso copia de la póliza de seguro son imprescindibles dentro del habitáculo y es importante que se guarden en un lugar accesible como la guantera del coche. No sería mala idea contratar un seguro de asistencia en carretera en el extranjero que haga frente a posibles lagunas de tu actual contrato.

Para viajar por el resto del mundo en coche una buena recomendación sería solicitar el permiso de conducir internacional (IDP) que puede adquirirse en cualquier sucursal de American Automobile Association (AAA) y que es válido durante un año. Aunque, realmente, la única condición indispensable para circular por países de la Unión Europea es tener tu carnet vigente y la edad mínima de 17 años en Portugal o 18 en Francia.

Rush hour in Amsterdam, The Netherlands

Permanece atento a los límites de velocidad

No es ninguna novedad y tampoco suponen una gran diferencia con respecto a nuestro país, pero debemos comprenderlo sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de radares y cámaras fijas de monitoreo en carreteras y autopistas. Por ejemplo, en Francia hay más de 2000 radares y los agentes de la Gendarmerie son muy severos en su control e infracciones.

Por lo general, en Portugal el límite es igual al nuestro, pero Francia amplía los suyos a los 130 km/h en autopista, 100 km/h en carreteras  y 50 km/h en zonas urbanas. Es importante pedir al agente de movilidad recibo o copia del pago, cuando nos veamos obligados a realizar el abono de cualquier infracción al momento.

Beber y conducir tampoco es compatible

El límite de alcohol en sangre para ambos países es de 0,5g/l y de 0,25mg/l en aire exhalado lo que supone según la persona concreta alrededor de un par de cervezas o vasos de vino. En Francia, además, es muy corriente que los menús en los restaurantes de carretera incluyan vino, por lo que debemos tomar la decisión de si degustarlo tranquilamente y dejar el coche para más tarde, o disfrutar de él una vez hayamos llegado a nuestro destino.

La conducción por carreteras de calidad es caro

Francia dispone de carreteras en muy buena condición como veremos más adelante, pero para su mantenimiento, lógicamente, es necesaria la contribución ciudadana. Allí, la gran mayoría de las autopistas son de peaje, (señalizadas con cartel azul en contraposición del verde de las gratuitas) y en ellas podemos pagar tanto en efectivo como con tarjeta de crédito.

Por otro lado, en Portugal no hay tantas autopistas de peaje pero sí son bastante caras y podemos encontrar de dos tipos: los peajes que tienen barrera donde podemos abonar el importe de forma manual; y aquellos Portagers sin barreras, señalizados con “electronic toll only” por donde es necesario cruzar con algún dispositivo de pago electrónico automático como el OBU, TAG o el Vía Verde que se puede obtener en cualquier tienda oficial u oficina de Correios. Es interesante hacerse con uno incluso siendo visitantes por un periodo corto, pues las sanciones a matrículas extranjeras puede superar en diez veces el importe defraudado y debemos hacer frente al importe en el acto. Para estancias muy cortas podemos realizar un pago de peaje virtual a través de Internet, e incluso calcular cuánto nos vamos a gastar en nuestro itinerario.

Refilling the car

Es mejor llenar el tanque lleno antes de salir

Uno de los puntos fuertes que más se comentan al viajar en coche a otros países es el precio de la gasolina y gasoil. En este sentido vamos a salir perdiendo debido a los altos impuestos con los que se grava en estos países, por lo que una buena idea sería adquirir el combustible en España antes de cruzar los límites, como hacen muchos de nuestros vecinos fronterizos. En Portugal además, las estaciones de servicio operan entre las 7 am y las 10 pm.

Mucho cuidado con las señales de estacionamiento

Siempre resulta difícil interpretar bien cuáles son los lugares correctos para aparcar pero las dudas se incrementan cuando estamos en un país donde no entendemos las indicaciones. En las grandes ciudades y capitales, como Lisboa o París, se ofrecen pocas opciones para el estacionamiento callejero y además están fuertemente controladas legislativamente, obligando el pago inmediato de multas de manera repentina.

En Francia debemos atender especialmente a las señales que indiquen “Stationnement alterné semi-mensual“, puesto que estaría permitido estacionar a un lado de la calle durante la primera mitad de mes y en el otro lado durante la segunda mitad; los carteles que muestren las cifras “1-15” o “16-31” nos señalan que no se permite el aparcamiento durante esas fechas en el lado de la calle en el que esté situada la señal; en pueblos pequeños el estacionamiento es libre desde mediodía a la 13.30h de la tarde y, generalmente, suele ser gratuito los días laborables de 19h a 9h, fines de semana, festivos y agosto todo el día.

Desplazamientos por autopista y en ciudad

Debido a la cercanía entre estos territorios y las costumbres que compartimos, la circulación en ambos países resulta segura y sin complicaciones, las indicaciones son similares y fáciles de comprender inclusive teniendo en cuenta la dificultad del idioma.

En Francia resulta intrincado sobre todo la circulación por zonas urbanas y grandes ciudades, donde además de las múltiples normas y señalizaciones (“Priorité à droite” para dar prioridad al tráfico que viene por la derecha; “Sens-unica” en calles de un sólo sentido; “Route barrée” en caminos cerrados), nos encontramos con otros vehículos como tranvías que cuentan con total preferencia en el tránsito.

Por su parte, Portugal tiene limitadas autopistas modernas y de calidad, lo que supone un paso atrás con respecto al resto de Europa, puesto que tan sólo cuenta con una gran autoestrada de cuatro carriles que conecta Lisboa y Porto, mientras que el resto del país está conexionado por vías de dos carriles. A pesar de ello, cruzar el país de norte a sur es fácil si te decides a cruzar los peajes o te lanzas por carreteras secundarias de belleza incomparable. Además la famosa N-222 entre Peso da Régua y Pinhao ha sido declarada como la mejor carretera del mundo.

Imágenes | Flickr

En Circula Seguro | http://www.circulaseguro.com/manga-ancha-para-los-espanoles-que-van-a-trabajar-a-portugal/

En Circula Seguro | http://www.circulaseguro.com/como-se-plantean-la-seguridad-vial-en-francia/