Costumbre y trayecto, una combinación poco afortunada

Becerril de la Sierra (Madrid)

Cuando realizamos un trayecto de forma habitual, llega un punto en el que la atención a la señalización disminuye o desaparece totalmente, al habernos acostumbrado a ella. La señal de 60 que vemos todos los días acaba por ser invisible a nosotros. Esta adaptación puede tener consecuencias negativas, pues reducimos la atención a la carretera, pero hay otro caso peor: que cambie la señalización y no nos demos cuenta.

Por ejemplo, a más de uno le habrá sorprendido un nuevo resalto en una zona urbana cuando no se ha pintado y he pegado el correspondiente bote, o han cambiado una limitación de velocidad donde, _desgraciadamente_, había un radar. Es el caso de la población tarraconense de “Els Pallaresos”:http://www.pallaresos.altanet.org, *donde el 20% de los residentes han sido multados por exceso de velocidad en un mes*.

Situacion de Els Pallaresos (Tarragona)Un cruce peligroso con una limitación de 90 Km/h fue revisado y se cambió la limitación a 70 Km/h. Los conductores que pasaban por ahí a 90 o “un poquito más” fueron _cazados_ por el radar, responsabilidad de la Diputación provincial y del SCT. Aunque el lugar está debidamente señalizado, algunos conductores han sido multados más de una vez al ser su trayecto habitual.

La maquinaria burocrática se ha puesto en marcha para arreglar el problema por exceso de multas, pero volvamos a la seguridad vial. Como conductores, debemos prestar atención a las señales que nos encontremos, *aunque nos las conozcamos de memoria*, del mismo modo que no cerramos los ojos en las rectas que ya nos conocemos. El exceso de confianza puede ser un gran enemigo al subestimar los riesgos, *cuidado con esto*.

En matemáticas, 2+2 siempre son 4, pero en temas de circulación, un tramo puede no ser siempre el mismo por las condiciones ambientales, señalización, un animal suelto, mancha de aceite, gravilla, etc.

Vía | “El Mundo”:http://www.elmundo.es/elmundo/2008/08/23/barcelona/1219507028.html