Conocimientos del conductor novel, se le suponen

Drew's first driving lesson Por akarmy

novel.
(Del cat. novell, nuevo).
1. adj. Que comienza a practicar un arte o una profesión, o tiene poca experiencia en ellos. U. t. c. s.
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Esa es la definición del diccionario de la Real Academia Española. Sin embargo, para la casa grande que expide las autorizaciones para conducir, novel al volante significa llevar la letra ‘L’, es decir, la letra impresa en blanco sobre fondo verde, en la parte posterior del vehículo por el tiempo de un año a partir de la fecha de expedición del permiso de conducir. Un año que sería como una fase de experimentación o aprendizaje aunque sin el acompañamiento del profesor de autoescuela.

La famosa ‘L’ es la inicial de la palabra inglesa Learning, aprendiz y ha de permanecer bien visible en todo momento, para dar a entender al resto de conductores de la condición de principiante al volante. Todo un clásico que seguimos manteniendo a pesar de las últimas novedades de nuestra legislación y todavía sigo con mi duda: Y si… durante el primer año tras obtener el permiso de conducir, no se conduce; pasado ese año, ¿se considera novel?

V-14-Prácticas

Conviene saber que desde marzo del año pasado, mediante modificación de la normativa actual, los conductores noveles en España pueden circular a más de 80 km/h. Una limitación que estuvo vigente desde 1974 y que no tenía ninguna razón de ser ya que a efectos prácticos, representaba más un problema que una solución para los conductores con menos de un año de carnet desde la fecha de su obtención.

Otro dato más ligado a la fecha de expedición de la autorización para conducir afecta a las tasas de alcoholemia. Es decir, mientras que la tasa máxima permitida, a conductores en general, es de 0,25 mg/l de alcohol, para ellos se aplica la tasa de 0,15 mg/l durante los dos años siguientes a la obtención del permiso de conducir. Una tasa, con todos mis respetos, que considero debería ser: 0.00 mg/l para no premiar la madurez o la experiencia con el consumo de alcohol.

También, comentar la discriminación hacia los noveles por el crédito disponible de puntos. Un dato a tener en cuenta ya que nada más obtener el permiso tan sólo cuentan con ocho puntos en lugar de los doce que tienen los conductores con tres o más años de antigüedad desde la fecha de expedición del permiso de conducir. Quizás el legislador pudo pensar que no merecen una confianza temprana y el recorte les impone velar más por una conducción más responsable. Puede que sea cierto pero si no aplicamos todas las sanciones por igual se crea división de opiniones. Por ejemplo, una misma infracción, ¿sería menos peligrosa si la comete un conductor con más experiencia?

Fernando Alonso novel

Pues bien, sin darnos cuenta ya hemos repasado la figura del conductor novel y hemos aclarado sus tres acepciones o interpretaciones que nos hace la norma sobre dicha figura. Tres situaciones que además de nuevas para el conductor son distintas pero que tienen algo en común: la fecha de expedición de la autorización para conducir. Resumiendo, el primer año de aprendizaje, los dos primeros años sobre el control de la tasa de alcoholemia y los tres primeros años con la reducción sobre el crédito de puntos.

Hemos subido la velocidad de los conductores noveles, o mejor dicho, sin restricciones de velocidad entre conductores pero se nos pasó un detalle, justificar la formación recibida. Hoy por hoy, el joven aspirante paga su propia formación que se reduce a superar una prueba teórica y otra práctica. El reto, sacarse cuanto antes el carnet de conducir y a un precio asequible. Parece como si el aprendizaje en la conducción fuera como el concepto de valor en el ejército, es decir, valor: se le supone y el permiso de conducción como aquella famosa cartilla blanca que se la daban a todos los soldados al acabar el Servicio Militar.

Pienso que obtener un permiso de conducir necesita de una actualización permanente, continua y acorde con los tiempos. La experiencia al volante se demuestra tras una buena preparación y formación recibida como base para desenvolverse mejor en la conducción diaria. Por ejemplo, si no hemos aprendido a conducir de noche o en condiciones meteorológicas adversas no sabremos reaccionar ante una situación real. Por tanto, considero que toda formación vial que no contemple el aprendizaje de la conducción ante situaciones de riesgo es incompleta.

Dicho de otra manera, con otros ejemplos, por qué no se tiene en cuenta la conducción de cilindrada y potencia en la obtención del permiso de conducir de la clase ‘B’ como se está haciendo para las autorizaciones de moto. Se puede entender que la experiencia en la capacitación como conductor se adquiere con el paso del tiempo pero también es necesario conocer la destreza o habilidad que se tiene ante un nuevo modo de conducción por el tipo de vehículo y sus prestaciones. Por ejemplo, no es lo mismo conducir un coche con cambios manuales y otro con cambios automáticos de velocidad.

Son los centros de formación donde se debe realizar el proceso eficaz de la transferencia de conocimientos a quienes acuden no sólo para prepararse para aprobar el examen de un permiso de conducir sino para llegar a ser un conductor seguro y socialmente responsable. Si tenemos en cuenta que toda conducta al volante puede estar ligada a una buena o mala conducción, también el papel del profesor y los resultados del alumno durante su aprendizaje podría tenerse en cuenta en los casos de investigación de accidentes, sobre todo, para conocer o valorar la pericia en la conducción.

Foto | Akarmy, Fernando Alonso
En Circula Seguro | Lo que cambia el panorama tras un año como novel, Conducción acompañada: argumentos a favor y en contra

5 comentarios

51707

Hay una columna muy interesante de Clara Sanchís Mira en La Vanguardia de 2007 titulado Peligro al volante:

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2007/10/05/pagina-33/62606514/pdf.html?search=peligro al volante

Con perdón a todos los profesionales que se preocupan de veras por la seguridad vial, en este artículo se reflejan bastantes de los problemas en el sistema actual de obtención del permiso de conducir.
Y es que una de las consecuencias peores de la insuficiencia de la formación (¿hemos conducido con lluvia, por puertos de montaña,…?) es que nos lleva a dos actitudes muy distintas en la carretera, pero que pueden ser dos caras de la misma moneda: a) sobrevalorar nuestras habilidades (‘qué me va a pasar, si a mi esto de conducir se me da ‘de nacimiento’’-como en el artículo de Clara Sanchís- y sabía más que los de la autoescuela) o bien b) dudar de ellas (si no me creo que el proceso de obtención del carnet garantice mi capacidad como conductor/a, ¿qué garantía real tengo de que no voy a ser peligroso al volante?), pregunta que creo podría estar en la base de muchas amaxofobias.

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Antonio Serrano

Elisa, he leído el artículo de Clara y no comparto su opinión porque me parece que hace una crítica no muy constructiva del sistema y de su profesor, pero sin aplicársela de manera eficaz a sí misma, cayendo en cierto victimismo, muy de moda en la actualidad, pero estéril.

Conozco hasta cierto punto las dificultades del sistema actual para la obtención del permiso, en la parte que les toca a los examinadores, a los profesores y a los alumnos, y comparto con Clara que no están muy alineados los objetivos de cada uno en la obtención de un bien común: el aprendizaje y la capacitación para conducir de forma sensata un vehículo. Mi experiencia personal me hace sentir respeto y afecto por mi profesor, comprender las dificultades de los examinadores y entender las inquietudes de los aspirantes, ante unas pruebas muy mejorables. Como ejemplo te diré que nunca practiqué en las clases para el examen un adelantamiento en una carretera de un carril en cada sentido… porque apenas hay en la zona de exámenes de Madrid (!). Sin embargo es una de las maniobras más peligrosas que podemos realizar conduciendo.

Entiendo que, hasta que los exámenes y la formación práctica (muy dirigida a aprobar el examen por diferentes razones) no cambien y contemplen una formación integral del conductor, en cierto modo es responsabilidad de cada uno tratar de suplir esas carencias por otros medios. Quiero decir: si las academias de inglés y los exámenes de mi zona no me satisfacen porque no me preparan para comunicarme en ese idioma, tengo un problema, y quizá no tenga la oportunidad de esperar a que cambie el sistema. ¿Qué hago? Puedo lamentarme y decir que soy un negado con el ingles, o buscar cómo adquirir ese conocimiento por otros medios menos convencionales.

Lo mismo para la conducción, donde nos jugamos más. Creo que en esa labor de divulgación juega un interesante papel este blog. Quiero transmitir algo de esperanza y recordar la importancia que puede llegar a tener el CAP para profesionalizar a los conductores de vehículos pesados, y el reto que supone la introducción de criterios de conducción eficiente en los exámenes de conducción.

Me parece que Clara en su artículo ha dado el primer paso, muy importante: ha identificado sus carencias, no como otros muchos conductores “sobradillos” incapaces de cuestionar su supuesta “maestría”. Ahora bien, creo que es más útil ir más allá: ser críticos, pero también dirigir esa energía a mejorar tanto el sistema como a nosotros mismos.

Conducir es una actividad mental que exige un continuo aprendizaje y mucha práctica. Nunca habrá una escuela que satisfaga esa necesidad de forma permanente, así que tendremos que cambiar nuestra propia actitud hacia el aprendizaje, como haríamos con el inglés: ser curiosos, ir más allá, poner empeño, ya que nada puede impedir que aprendamos.

La garantía para conducir de manera segura está en ese cambio de actitud que hace disfrutar sin perderle el respeto, aprendiendo y cuestionando cada día cada uno de nuestros actos, sin confiarnos, pero sin volvernos tampoco temerosos. Buscando ayuda. Como con el inglés…

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51707

Hola Antonio:

Contesto aquí porque no va el botón de ‘responder’. Yo entendí el artículo de Clara como un relato ficticio de alguien que se examina del carnet… y creo que en este relato la alumna no sale bien retratada, pues aún siendo consciente de ser un peligro no hace nada para enmendar el desguisado y se conforma con lanzarse a la carretera con lo que medio aprendió. No sé, creo que la intención de este artículo es simplemente reflejar que toda la lista de despropósitos que en él se explican (desde el desinterés del profesor hasta el conformismo de la alumna) son posibles en nuestro sistema.
Obviamente cada uno tenemos nuestra responsabilidad a asumir, y no podemos culpar al ‘sistema’ (sea cual sea) si no nos esforzamos nosotros mismos por mejorar.

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kekemeno

Yo soy novel…tengo 8 meses de carnet. Ahora estoy con un esguince por lo que voy a estar seguro 2-3 meses sin poder conducir…así que tendré 3 meses menos de experiencia…eso es algo que no dejo de preguntarme.
En cuanto al Alcohol, creo que ya es hora de pedir un 0.0 a todos.

Por otro lado, es verdad que el sistema de las autoescuelas es deficiente porque se plantea como una carrera al más bajo precio posible. Yo por suerte tuve un profesor que me decía: “hoy vas a aprender algo que no entrará en el examen pero que te vendrá bien”. Y me llevaba por la carretera de montaña. En ese aspecto considero que fui medianamente formado (no bien bien como debiera ser).

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mrealy

Hola a todos,
Me acabo de sacar el carnet hace dos semanas (lechal,lechal vamos)y me he comprado un coche debido a que me tengo que desplazar a una gran distancia.Mi bautismo de fuego ha sido satisfactorio aunque muy decepcionante por todo lo que me rodeo, me explico.

Ayer sin ir mas lejos, me adelantaron por la derecha, una señora me pito como una loca aun cuando el semáforo estaba intermitente y no me di cuenta, en los semaforos me paraba en ambar y me volvían a pitar (igual la gente no sabe que hay detenerse), no se despegaban de mi trasero en la autovia y eso que iba a la velocidad adecuada de la misma, en fin…fueron 40 minutos de lo mas…y entiendo que esto sera así a diario, de ahí mi decepción.

Ahora me tengo que enfrentar como bien explica el artículo a una situacion Kafkiana ya que ahora estando sensibilizado como estoy, me encuentro que voy en inferioridad de condiciones frente a los 8 puntos del carnet que tenemos como noveles aún siendo mas responsabe que todos los de arriba detallados.

En el tema de alcohol ni entro, ya que no entiendo que no exista el 0.00 mg/l todavía y sigamos creyendo en el autocontrol responsable a la hora de conducir.

En fin, que seguire con mi “L”, mis 8 puntos y mi frustración.

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